Art k’suma, beca de creación intergeneracional

Enric Roca CarrióCoordinador del Programa de Personas Mayores Ayuntamiento de Manresa

Manresa, ciudad amiga de las personas mayores

El Ayuntamiento de Manresa está comprometido con el envejecimiento poblacional que vive la ciudad. Desde hace algunos años, los datos demográficos indican un creciente peso de la población mayor de 65 años. En la actualidad, el número de personas mayores de 65 años es de 14.757, un 19,49% sobre el censo total, formado por 75.724 habitantes.

Un compromiso que se materializa con la creación de la Concejalía de Personas Mayores en 1995 y con el impulso de actuaciones que le darán un contenido posterior, cómo: la creación del Consejo de Personas mayores (1996); la elaboración de un Plan director (2007); la confección de un Protocolo de actuación contra los maltratos (2011) y con la Adhesión a la Red Mundial de Ciudades Amigables con las Personas Mayores (2011).

La ciudad alberga una intensa actividad gerontológica, desarrollada tanto por instituciones proveedoras de servicios, cómo por asociaciones que agrupan a diferentes colectivos de personas mayores. El tejido social de la ciudad es rico y variado y se han desarrollado diversas experiencias en políticas de envejecimiento activo. Con todos estos ingredientes, fue el Consejo Municipal de las Personas Mayores, dónde participan la mayoría de los agentes ciudadanos, quien propuso la adhesión a la Red de Ciudades Amigables con la Edad, impulsada por la OMS. Probablemente, la propuesta encajaba perfectamente con nuestros antecedentes y nos permitía sintonizar con un modelo de trabajo que daba sentido a nuestro planteamiento anterior.

En la actualidad, estamos desarrollando la fase de ejecución del plan de acción, después de realizar un diagnóstico participativo y de presentar nuestras propuestas a la OMS. El plan de acción recoge un total de 28 acciones que se están ejecutando, según el calendario previsto y que abarcan diferentes áreas municipales.

Relaciones intergeneracionales

En la fase de diagnóstico, los grupos focales que realizamos con la participación de personas mayores de la ciudad recogieron una valoración positiva de las relaciones intergeneracionales, puesto que se apreció el valor que aportaban. Se percibía la falta de nuevas experiencias y se propuso que la administración debería potenciar ese tipo de relaciones.

En el momento de confeccionar el plan de actuación se tuvieron en cuenta éstas aportaciones y se incluyeron diversas actuaciones que tuvieran una dimensión intergeneracional. Somos conscientes que las relaciones intergeneracionales son objetivo, a menudo, de las políticas de envejecimiento activo. Las dinámicas establecidas en los momentos actuales en nuestra sociedad, hacen necesarias la creación de espacios de contacto y de intercambio. Pero, lejos de fomentar relaciones esporádicas y superficiales, nos propusimos fomentar unas relaciones intensas y comprometidas. La fórmula apareció, situando la acción en el campo de la creación artística, fomentando la colaboración entre personas de edades diferentes con el objetivo de crear y realizar una propuesta artística. En definitiva, sumar dinámicas a través de un trabajo creativo conjunto.

La acción consiste en la convocatoria anual de una beca dirigida a equipos de artistas, individuales o grupales, compuestos por menores de 35 años y mayores de 65 años, con los objetivos de promover la cooperación y explorar experiencias entre personas de edades diferentes; compartir una interpretación conjunta de la realidad de la ciudad y fomentar el intercambio creativo entre generaciones. La beca denominada Art k’suma (Arte que Suma) se convoca con una dotación de 2.000 euros destinados al proyecto ganador y está abierta a cualquier disciplina artística. La apuesta consiste en facilitar el trabajo creativo del equipo intergeneracional a lo largo de un periodo de tiempo determinado, que se estable con un máximo de diez meses. Durante el proceso de trabajo, interesa tanto que las personas que forman el equipo becado compartan la experiencia de gestionar el proyecto artístico, como que transmitan sus vivencias mediante la obra compartida.

Hasta el momento, el proyecto se ha realizado en tres ocasiones y, en todas, nos ha permitido realizar unos proyectos innovadores que han permitido vivir una experiencias enriquecedoras a sus protagonistas. En el año 2012, se celebró la primera edición, con la participación de la Coral de jubilados de l’Espai Social Manresa, y del grupo de rock femenino Purple Pumpkins, que durante seis meses estuvieron preparando una actuación musical conjunta, que se presentó en una sala de conciertos de la ciudad. En la segunda edición, realizada en 2013, se hizo una pintura mural a cargo de dos artistas con la participación de diferentes colaboradores. Y, en la tercera, actualmente en curso, un fotógrafo y una cineasta están preparando una sinfonía visual sobre la ciudad.

Pintura mural sobre el ciclo vital

Arte que sumaSin duda, la edición que ha dado una mayor vistosidad al proyecto Art k’suma, ha sido la realizada en 2013, en la que se realizó una pintura mural de grandes dimensiones, a cargo de las artistas Clara Oliveres de 24 años y de Rosa Rebordosa de 80 años, complementada con el trabajo videográfico de Berta Oliveres de 25 años, que gravó el proceso con la técnica time-lapse.

Las artistas trabajaron a lo largo de más de 5 semanas en una pared de 54 metros de largo y una superficie total de 180 m2 con el objetivo de plasmar su visión acerca del ciclo vital. Se contó con la participación de 15 personas mayores que contribuyeron a colorear el mural durante 3 días, viviendo una experiencia inusual en personas de su edad.

El resultado final ha sido un excelente obsequio a nuestra ciudad, tanto por su belleza formal, cómo por su mensaje, y que enmarca con brillantez el título de ciudad amigable con la edad proporcionado por la Organización Mundial de la Salud. Un regalo destinado a compartirlo con toda la ciudadanía y hará más visible la realidad del envejecimiento poblacional. El mural expone unos contenidos relacionados con el transcurso de la vida, mediante la representación de una simbología propuesta por las autoras del proyecto. El relato se presenta en seis escenas que desarrollan los temas siguientes:

  • Fecundación una figura femenina estirada, sus pelos son filamentos que actúan como metáfora de la fecundación y de la creación mágica del individuo.

  • Paso del tiempo un halcón portador del embrión de la vida y el ciclo de la luna, en alusión a la vinculación entre lo humano, la naturaleza y el universo, respecto al paso del tiempo.

  • Interrelación madre-hijo el océano, como un espacio de interrelación entre la madre y el niño.

  • Ideas el globo aerostática cómo símbolo de las ideas y el elevamiento de estas, en representación del hombre como a pensador en proceso de expansión constante.

  • Ancianidad dos ancianos que andan hacia un bosque las raíces del cual actuaran de nuevo, como filamentos gestadores de la vida.

  • Trascendencia la montaña de Montserrat como entidad dual de solidez y trascendencia, reflejo de todo individuo corporal y emocional.

Experiencia de color

No cabe duda que el proyecto cuenta con valores que benefician tanto a los participantes como a la comunidad que lo acoge. Las autoras del proyecto lo dejaban claro en el proyecto inicial que presentaron: «Una ciudad es atractiva cuando sus calles son vivas, sus plazas tienen movimiento, sus balcones están despiertos y sus fachadas tienen colores. Cada escaparate cuidado, cada camisa extendida o cada maceta de flores embellece su cara visible. Cada elemento suma y hace expandir el potencial artístico que la ciudad, actuando como tela blanca, pone al alcance de sus habitantes. Todo el mundo -mayor o menor- puede contribuir a engalanarla, a través del gesto más simple y efímero, o mediante una expresión con un impacto más duradero y pronunciado

Es así que, a parte de los objetivos propios de la convocatoria, cabe destacar el impacto de la acción en el espacio público. Una aportación con contenido que embellece el entorno urbano y que está destinada a permanecer a la vista de todo el mundo, durante largo tiempo.

En definitiva, el mural ha contribuido tanto a la construcción de una ciudad más bella, como a fomentar nuevas experiencias a sus autoras, fortaleciendo la cooperación y la interrelación entre artistas de edades diferentes y contribuyendo a dar una imagen positiva del envejecimiento.

Finalmente, se puede visualizar la grabación de la acción en el siguiente vídeo que complementa las imágenes que acompañan este artículo y que muestran la realización del mural y la participación de las artistas y los colaboradores que han participado en la realización del proyecto.

Septiembre, 2015