Envejecimiento Activo y las Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores

MAITE POZO  RED DE CIUDADES Y COMUNIDADES AMIGABLES CON LAS PERSONAS MAYORES. SECRETARÍA GENERAL DEL IMSERSO

Algunos datos demográficos

El envejecimiento demográfico es un fenómeno mundial y un reto del siglo XXI. Los datos y previsiones de la OMS indican que en 100 años, entre 1950 y 2050:

La población mundial se habrá multiplicado por 3,7

La población mundial mayor de 60 años se habrá multiplicado por 10

Y la población mundial mayor de 80 años se habrá multiplicado por 27

No sólo estamos viviendo un envejecimiento demográfico, sino que se está produciendo muy rápidamente.

En España somos actualmente 46.557.008 habitantes y la esperanza de vida al nacer es de 83,3 años (hombres 80,4 y mujeres 86,2). Las personas mayores de 65 años son el 18,6% de la población (8.657.705), de las cuales: el 17,7% vive en ciudades, el 19,3% en municipios intermedios y el 28,2% en el ámbito rural, por lo que aunque en números absolutos la mayoría de las personas mayores de 65 años viven en ciudades, el índice de envejecimiento es mucho mayor en los municipios rurales. (Fuente INE 2016)

Las previsiones (proyecciones realizadas por el INE) indican que en España, en el año 2050, las personas mayores de 65 años representarán más del 30% del total de la población (cerca de 13 millones de personas). Y las personas mayores de 80 años llegarán a superar la cifra de 4 millones (lo que supondrá más del 30% de la población mayor).

El envejecimiento de la población es un éxito de la humanidad, los avances en la atención sanitaria, la salud pública y la mejora de las condiciones de vida, han alargado la esperanza de vida, el reto es mejorar la calidad de vida de esos años que hemos ganado.

El cambio demográfico no se reduce a una cuestión meramente estadística. Implica una reconfiguración de la organización social, tanto en el entorno urbano como en el rural se ve afectada su estructura social y económica. Se hace necesaria una respuesta desde las administraciones públicas para, junto con otros actores sociales, entre los que destaca el papel de las organizaciones de mayores, pero también las empresas, las organizaciones sindicales…, dar una respuesta diferente a una realidad también diferente, con la colaboración desde distintos ámbitos públicos y privados.

Envejecimiento activo, un cambio de paradigma

El envejecimiento activo es un nuevo paradigma, una nueva forma de entender y abordar la vejez que pretende mejorar la calidad de vida de las personas a medida que envejecen, favoreciendo sus oportunidades de desarrollo para una vida activa, saludable, participativa y segura. Situando el proceso de envejecimiento como parte del ciclo vital de las personas.

El envejecimiento activo no significa realizar muchas actividades a medida que envejecemos, si no seguir formando parte activa de la sociedad en la que vivimos sin que la edad sea un impedimento para ello.

En la II Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, celebrada en Madrid en 2002, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define el envejecimiento activo como:

“el proceso de optimización de las oportunidades de salud, seguridad y participación con el fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas a medida que envejecen” (II Plan Internacional de Acción de Madrid sobre Envejecimiento de Naciones Unidas)

Los pilares en los que se basa el envejecimiento activo son:

  • Salud: perspectiva de ciclo de vida en la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad.
  • Participación: social, cultural, política, familiar, cívica, económica…
  • Seguridad: protección ante situaciones de riesgo o de necesidad.
  • Aprendizaje a lo largo de la vida: necesidades de aprendizaje en todo el ciclo vital.

En este nuevo paradigma sobre el hecho de envejecer, las personas mayores empiezan a ser: 1) Protagonistas, participantes activos. 2) Beneficiarias y participantes del proceso de desarrollo (nada para las personas mayores sin contar con las personas mayores).

Un envejecimiento activo y saludable contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas mayores y depende de factores sociales y personales sobre los que es posible intervenir:

  • Ámbito social: políticas adecuadas desde las instituciones que fomenten el envejecimiento activo y que esas políticas lleguen a todas las personas.
  • Ámbito personal/individual: la persona es agente y artífice de su propio envejecimiento.

La OMS establece también los potenciales determinantes del envejecimiento activo en torno a 6 grandes factores:

Determinantes EA

  • Sociales (aprendizaje a lo largo de la vida, participación en todos los ámbitos –social, cultural, político, familiar, tecnológico…- inclusión social, lucha contra la discriminación y los estereotipos en función de la edad, gestión de la edad en el entorno laboral, relaciones intergeneracionales…)
  • Situación socio-económica (protección y seguridad económicas).
  • Salud y Servicios sociales (promoción de salud y prevención de la enfermedad, atención primaria, cuidados de larga duración, apoyo social, prevención e intervención en situaciones de abuso y maltrato…).
  • Entorno físico (entornos accesibles y seguros que faciliten la autonomía, la independencia, el acceso a los recursos, las relaciones sociales y la participación).
  • Conductuales (actitud vital, actividad física, dieta saludable, uso correcto de medicación….)
  • Personales (biológicos y psicológicos, capacidad de adaptación).

La cultura y el género son dos determinantes transversales que influyen en los demás.

Desde una perspectiva individual, de cada persona, el envejecimiento activo, es definido por un conjunto de factores que implican asumir la responsabilidad en la propia salud y en las capacidades y habilidades personales a lo largo de la vida:

  • Hábitos saludables para un buen funcionamiento físico, que favorezcan una buena salud e independencia.
  • Prácticas que favorecen la actividad cognitiva a lo largo del ciclo vital, también en la vejez, para mantener un buen funcionamiento cognitivo.
  • Cuidar el mundo de las relaciones personales, favoreciendo un buen funcionamiento psico-social, la participación y las relaciones intergeneracionales.
  • Cuidar nuestro mundo interior con una adecuada auto-regulación emocional, autoestima y pensamiento positivo.

Sobre la importancia de la participación, el Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la “Implicación y participación de las personas mayores en la sociedad” publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea (15-1-13) manifiesta que:

  • Las personas mayores son dinámicas, capaces y vitales para nuestra sociedad.
  • Transmiten conocimientos, competencias y experiencia a las generaciones siguientes.
  • Participan en nuestras comunidades de manera individual y colectiva.
  • Contribuyen a nuestra economía y son un “repositorio” de nuestra historia

La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores

Es en este contexto de envejecimiento activo y protagonismo de las personas mayores en el que surge la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, como respuesta de la OMS al envejecimiento demográfico, dirigida a fomentar un envejecimiento activo y saludable, mejorar la calidad de vida de las personas mayores y aprovechar su potencial para la sociedad en la que viven. Y dirige el proyecto a todos los Ayuntamientos que quieren fomentar el envejecimiento activo y que buscan optimizar las condiciones de vida de las personas mayores en sus localidades, incorporando esta perspectiva en la planificación municipal de manera transversal.

Dos características fundamentales del proyecto de la OMS son la participación y la transversalidad:

La participación de las personas mayores, teniendo en cuenta sus necesidades, percepciones, opiniones y propuestas en el proceso de análisis y mejora de la localidad en diversos ámbitos.

Transversalidad, desarrollando políticas de carácter integral a partir de las ocho áreas de trabajo del proyecto, que permiten una visión global y facilita el trabajo transversal y coordinado, en el propio ámbito municipal pero también con el tejido asociativo de la localidad, favoreciendo la optimización de recursos.

La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores surge como herramienta para operativizar el marco social y político del envejecimiento activo y los potenciales determinantes que lo favorecen.

En 2005, la OMS lanza la idea del movimiento mundial de ciudades y comunidades amigables con la edad. En 2006, se elabora el Protocolo de Vancouver (metodología para los Grupos Focales). En 2006-2007, se realizan estudios piloto siguiendo el Protocolo de Vancouver en 35 ciudades del mundo. En 2010, empieza a coger fuerza el movimiento global de amigabilidad que hoy alcanza a más de 400 ciudades en 37 países.

En 2011 el Imserso y la OMS firman un Acuerdo de Colaboración OMS-Imserso en virtud del cual el Imserso es el organismo encargado de promocionar y apoyar este proyecto en nuestro país y mantener el contacto para la coordinación con la OMS.

  1. Difundiendo, impulsando, formando y asesorando para facilitar la adhesión de los ayuntamientos españoles a la Red, en coordinación con la OMS.

  2. Generando una Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores en España para facilitar el intercambio de conocimiento, experiencias y buenas prácticas.

En España, es a partir de 2013 cuando la Red Mundial empieza a tomar fuerza y se incrementa paulatinamente el número de Ayuntamientos adheridos a la Red. Actualmente, España es el país con más Ayuntamientos formando parte de esta Red Mundial y trabajando por unos entornos amigables con las personas mayores. En el siguiente gráfico se refleja esta evolución que ha pasado de 8 ayuntamientos españoles en 2012 a 108 en abril de 2017.

Evolucion Aytos