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lunes, 21 noviembre 2022 10:45

03 - 01 - 2023

Red de Comercios Amigables de Zaragoza

Categorías: Videos

La Red de Comercios Amigables con las personas mayores nace del proceso de participación que se establece para la incorporación de Zaragoza a la Red de Ciudades Amigables con las personas mayores de la Organización Mundial de la Salud, tratando de dar respuesta a las necesidades sentidas y expresadas por este colectivo. El Ayuntamiento de Zaragoza inició la Red de Comercios Amigables se inició en 2015, que ya cuenta con más de 500 comercios adheridos.

miércoles, 08 marzo 2023 10:37

03 - 01 - 2023

Avilés, Ciudad Amigable con las Personas Mayores

Categorías: Videos

El Ayuntamiento de Avilés forma parte de la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores desde abril de 2021. La adhesión fue acordada por el Pleno municipal. Tomar conciencia sobre el envejecimiento demográfico como un reto a afrontar desde muy diversos ámbitos, superar los estereotipos negativos en relación con la vejez, o contemplar esta etapa como una fase activa y valiosa en la que desarrollar nuevos proyectos son algunos de los objetivos que el Ayuntamiento de Avilés quiere comunicar a la población.

miércoles, 08 marzo 2023 10:36

Dos años de la Década del Envejecimiento Saludable: la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores crece y se refuerza
14 - 12 - 2022

Dos años de la Década del Envejecimiento Saludable: la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores crece y se refuerza

MAITE POZO. COORDINADORA «RED DE CIUDADES Y COMUNIDADES AMIGABLES CON LAS PERSONAS MAYORES» EN ESPAÑA. Imserso Han pasado dos años desde que la Asamblea de Naciones Unidas aprobara el 14 de diciembre de 2020 la Década del Envejecimiento Saludable (2021 – 2030). Liderada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la principal estrategia de Naciones Unidas para impulsar acciones dirigidas a construir una sociedad para todas las edades y abordar el reto del envejecimiento demográfico fomentando el envejecimiento saludable de la población. En consonancia con la Agenda 2030, la OMS considera que un compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible significa un compromiso con el envejecimiento saludable y con políticas basadas en la evidencia que fortalezcan las capacidades de las personas mayores y mejoren su bienestar. Para lograr su objetivo, la OMS aprobó el Plan para el desarrollo de la Década que parte del marco conceptual y de trabajo establecido por la OMS sobre el envejecimiento saludable que consiste en desarrollar y mantener a edades avanzadas la capacidad funcional que hace posible el bienestar. Esta capacidad funcional viene determinada por la capacidad intrínseca de una persona (es decir, por la combinación de todas sus capacidades físicas y mentales), por el entorno en el que vive (entendido en su sentido más amplio e incluyendo el entorno físico, social y político) y por las interacciones entre ambos. Este marco conceptual orienta todo el trabajo de la Década de Envejecimiento Saludable. La estrategia para esta Década se centra en cuatro ejes o ámbitos de actuación: Asegurar que las comunidades fomenten las capacidades de las personas mayores creando entornos amigables con el envejecimiento. La OMS considera que es fundamental apoyar a los pueblos y ciudades de todo el mundo en la creación de entornos amigables que respondan a las necesidades y demandas de las personas mayores y faciliten su participación. Cambiar nuestra forma de pensar, sentir y actuar con respecto a la edad y el envejecimiento, para superar el edadismo o discriminación por edad. Ofrecer una atención integrada y centrada en las personas, y servicios de atención primaria que respondan a las necesidades de las personas mayores. Proporcionar acceso a cuidados de larga duraciónpara las personas mayores que lo necesiten. Además, el plan para la Década del Envejecimiento Saludable parte de un enfoque transversal que implica a toda la sociedad y a una diversidad de actores. El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, declaró el día de su lanzamiento que: El anuncio de la Década del Envejecimiento Saludable de Naciones Unidas envía una clara señal que solo trabajando conjuntamente lograremos no solo sumar años a la vida, sino también vida a los años, animando a los gobiernos, las organizaciones internacionales y regionales, la sociedad civil, el sector privado, el mundo académico y los medios de comunicación a apoyar activamente los objetivos de esta Década del Envejecimiento Saludable. Los objetivos y actividad del Imserso se encuentran estrechamente vinculados a los de la estrategia de la Década del Envejecimiento Saludable, y gran parte de sus actuaciones están en consonancia con los cuatro ejes prioritarios de la Década. Concretamente, la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores es una iniciativa impulsada por la Organización Mundial de la Salud en 2010 como respuesta al envejecimiento de la población, con el objetivo de mejorar los entornos físicos y sociales de pueblos y ciudades para que promuevan un envejecimiento saludable y activo y contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas mayores, facilitando la autonomía personal el mayor tiempo posible. Se trata de una iniciativa que aborda de manera integral los aspectos que afectan al día a día de pueblos y ciudades, y lo hace promoviendo la participación de las personas mayores, teniendo en cuenta su diversidad, sus necesidades, percepciones, opiniones y propuestas en el proceso de análisis y mejora de la localidad. Y facilitando que las personas mayores continúen contribuyendo y participando en la sociedad en la que viven, en sus familias, comunidades y economías. En relación al segundo eje de actuación de la Década, la OMS ha valorado muy positivamente el trabajo desarrollado desde 2010 en las ciudades y comunidades amigables con las personas mayores en todo el mundo, incorporándola como herramienta a la estrategia para la Década del Envejecimiento Saludable (2021 – 2030) y reforzando su apoyo. Desde 2011 el Imserso promueve e impulsa la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores en España. El Imserso renovó el pasado mes de abril el acuerdo de colaboración con la OMS como Afiliado de la Red para continuar su impulso y dinamización en nuestro país: Difundiendo, formando y asesorando para facilitar la adhesión de los ayuntamientos españoles a la Red. Generando una Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores en España para facilitar el intercambio de conocimiento y experiencias, y la recopilación de evidencias que ayuden a la planificación de las políticas públicas dirigidas a las personas mayores. En la actualidad cerca de 1.500 localidades forman parte de la Red en 51 países, y en España cuenta con 231 municipios amigables adheridos y continua creciendo de manera sostenida. Es importante destacar que esta iniciativa se dirige no solo a las ciudades, al entorno urbano, sino también al medio rural. En España cerca del 20% de la población tiene 65 años o más, pero este porcentaje es considerablemente mayor en el ámbito rural, donde la población mayor de 65 años ronda el 30% en municipios de menos de 2.000 habitantes. Existe un problema de despoblamiento y de envejecimiento del medio rural, y la mejora de las condiciones de los municipios para asegurar la calidad de vida de las personas mayores, que en muchos casos desean seguir viviendo en sus casas y pueblos, podría contribuir a fijar población en un territorio. En definitiva, tanto municipios urbanos como rurales forman parte de la Red en España. En los procesos para mejorar los entornos de un municipio se trabajan ocho áreas o ámbitos: Espacios al aire libre y edificios Transporte Vivienda Participación Social Respeto e inclusión social Trabajo y participación ciudadana Comunicación e información Servicios sociales y de salud. Estas áreas indican que la amigabilidad de una localidad implica: Mejoras “tangibles”(entornos físicos): accesibilidad, movilidad, equipamientos, vivienda, transporte, servicios, espacios verdes, espacio urbano… Mejoras “intangibles” (entornos sociales): que tienen que ver con actitudes, superar estereotipos negativos, discriminación por edad, la falta de respeto y de valoración o invisibilización de las personas mayores, la homogeneización de las personas mayores, la inclusión y participación social… Por lo tanto, la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores no solo se vincula el eje 2, también tiene una alineación directa con el eje 1 dirigido a superar el edadismo. En los procesos de amigabilidad de pueblos y ciudades es fundamental trabajar paralelamente los entornos físicos y los entornos sociales, de lo contrario podremos contar con unos entornos físicos accesibles y amigables, pero en un entorno social excluyente o que invisibiliza y discrimina a la población de mayor edad. O, al contrario, contar con un entorno social inclusivo y que facilita la participación de las personas mayores, en un entorno físico con falta de accesibilidad, o de transporte o carente de servicios y espacios donde generar relaciones sociales, que dificultan la participación y el envejecimiento activo y saludable. En definitiva, la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores tiene: Un pasado con más de una década de recorrido y aprendizajes, en los que la Red no ha dejado de crecer. Un presente en el que la longevidad y el envejecimiento demográfico son dos tendencias mundiales, y en el que la pandemia y las situaciones de discriminación por edad que se han vivido, nos muestran la necesidad de contar con entornos amigables con las personas mayores. Un futuro en el marco de la Década del Envejecimiento Saludable y en el cambio del modelo de cuidados que se está produciendo en Europa y en España. Un nuevo modelo de cuidados en el que el entorno y la comunidad, los servicios de proximidad y las redes comunitarias en entornos amigables e inclusivos, tienen un papel importante. La amigabilidad de los entornos con el envejecimiento como herramienta para: Facilitar la participación de las personas mayores en la vida social, cívica, cultural, política y económica de una localidad, que tendrá un efecto positivo en su bienestar. Implicar a distintos sectores necesarios: administraciones públicas, sociedad civil, academia, colegios profesionales, sector privado, etc en la construcción de entornos amigables. Se requiere cooperación y trabajo en red, de forma que se potencie la innovación y la creatividad en las propuestas. Evaluar las iniciativas puestas en marcha, obtener aprendizajes y resultados, y diseñar políticas basadas en la evidencia. Avanzar en el cuidado de las personas más vulnerables en comunidades amigables que fomenten las redes comunitarias, el apoyo mutuo y la cooperación y solidaridad entre generaciones. Una ciudad amigable con las personas mayores es una ciudad amigable con todas las edades Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores Red de Ciudades y Comunidades Amigables en España Imserso Afiliado de la OMS en la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores Plataforma de la Década del Envejecimiento Saludable

jueves, 09 febrero 2023 13:40

Aportaciones desde la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores a la Estrategia Nacional frente a la Soledad No Deseada
16 - 11 - 2022

Aportaciones desde la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores a la Estrategia Nacional frente a la Soledad No Deseada

MERCEDES GALLEGO ANGULO | JEFA DE SERVICIO. COORDINACIÓN DE ESTUDIOS Y APOYO TÉCNICO. Imserso El Imserso inició en el segundo semestre de este año varios procesos participativos a través de los cuales recibir aportaciones a la Estrategia Nacional frente a la Soledad No Deseada. Han participado actores relevantes no solo por su implicación y conocimiento sino también por su experiencia y potencial de intervención futura en este ámbito. Estos procesos forman parte de la elaboración de la Estrategia nacional frente a la soledad no deseada Una primera ronda de consultas aportó los elementos imprescindibles desde la academia, la sociedad civil, las asociaciones de personas mayores, de familiares de personas con enfermedades como el Alzheimer hasta los colegios profesionales más directamente involucrados en la atención sociosanitaria. Un elemento que debe enfocar toda la acción en este ámbito es la esfera local y comunitaria. La implementación de políticas de servicios sociales se lleva a cabo en último término en los municipios. Numerosos ayuntamientos han desarrollado programas y servicios de atención a personas que sufren soledad o de detección temprana de soledad. El compromiso de algunos de ellos llega a la aprobación de un Plan o Estrategia municipal frente a la soledad en sus respectivos territorios. El Imserso coordina e impulsa la Red de Ciudades y Comunidades amigables con las Personas Mayores. Los elementos mencionados apuntaban a la idoneidad de inclusión del ámbito local en un proceso participativo, a través de los municipios de la Red, ya que muchos de ellos han implementado medidas destinadas a abordar la soledad no deseada de personas mayores. Un primer hito de colaboración mutua lo encontramos en el III Encuentro de Ayuntamientos de la Red con el lema “Somos más eficaces en red” celebrado el 24 de mayo de 2022. Las conclusiones del Encuentro fueron difundidas a través del blog de ciudades amigables. En esa ocasión se compartieron en una Mesa de experiencias sobre soledad no deseada, iniciativas y reflexiones desde municipios de distinto tamaño: ciudades de gran tamaño como Madrid, otra de tamaño medio como Salamanca y la aportación desde el ámbito rural como el pequeño municipio de Taramundi (Asturias). El debate que suscitó este Encuentro señaló la disposición por parte de varios municipios presentes en colaborar de manera directa y participativa en la Estrategia Nacional de Soledad no deseada. En la segunda mitad del mes de septiembre y primera semana de octubre se recogieron, a través de una encuesta online, interesantes aportaciones de los 29 municipios que participaron de manera voluntaria en una petición que invitaba a todos los municipios de la Red. El siguiente grafico muestra cómo se distribuyen las respuestas según el tamaño del municipio: El 83,3% de las respuestas obtenidas provenían de personal técnico municipal vinculado al proyecto de ciudades amigables, un 6’7% eran cargos políticos y un 10 % tenían otros roles o funciones en el municipio. Las respuestas categorizadas junto a las de otros actores sociales contribuirán a nutrir el debate y dialogo en nuestra sociedad. Rol de los municipios en una Estrategia nacional El potencial de transversalización de un ámbito a través de varias políticas municipales es enorme respecto a otros niveles de la Administración, sobre todo en la Administración General del Estado. En esta línea, el 90% de los encuestados considera factible esta transversalización a nivel local mientras que un 10% no tiene opinión definida sobre ellos (NS/NC) Todos los ayuntamientos ven de manera favorable programar e implementar acciones de manera coordinada con otros actores: el 93% de las respuestas afirmaron que si lo consideran necesario y el 7% restante está en proceso de hacerlo. Profundizando en esta línea se preguntó si considera factible poder desarrollar o compartir en la Red alguna iniciativa para ámbito rural o para ámbito urbano en relación a la soledad. Las respuestas se agrupan según muestra el gráfico: Todos los municipios que participaron en esta encuesta desarrollan iniciativas frente a la soledad de los y las ciudadanas. El tipo y características de estos programas o servicios se recoge en la gráfica inferior teniendo en cuenta que se podían elegir varias opciones. Los resultados muestran el porcentaje de elecciones respecto al total de municipios. Las opciones de respuesta eran: Observatorios de soledad Un tema que se consideró relevante explorar fue la percepción sobre la necesidad y funcionalidad de los observatorios de soledad. Su aparición en estos últimos años, con diverso alcance territorial, ha llevado al Imserso a profundizar sobre su utilidad y funciones. Para administraciones locales, el valor y relevancia de un observatorio local debe ser un elemento sobre el que se haya reflexionado o, al menos, se pueda prever su utilidad práctica. Las respuestas con mejor acogida en relación a las funciones de estos observatorios locales fueron sobre todo “identificar programas y servicios de eficacia probada” elegido por el 90% de las personas que respondieron “establecer canales de coordinación” por un 66’7% como otra gran área de beneficio. El 90% de las respuestas recogidas consideran necesario la creación de un observatorio público nacional para la soledad. Las funciones que se consideran más relevantes en este sondeo son: Extraer análisis y aprendizajes para la toma de decisiones Facilitar pautas y herramientas para el abordaje de la soledad y para otros observatorios Promover debate social y político Sugerencias y propuestas desde los municipios Se podría afirmar que la visión es prácticamente unánime en cuanto a la necesidad de una coordinación en relación al abordaje de la soledad, y con alusiones claras a una Estrategia nacional. Algunos ejemplos de propuestas concretas que compartieron en este ejercicio participativo son: Una herramienta metodológica común para unificar datos, que posibilite la misma recogida de información a todos los municipios; Vincular la soledad no deseada al tema de los cuidados y al ámbito relacional; exigir a los Ayuntamientos censos actualizados de personas mayores que vivan solas con todas las características objetivas necesarias para poder diagnosticar/definir/establecer las problemáticas de este grupo, así como mantenerlos actualizados; Realizar evaluaciones de las actuaciones que se implementen; Sería un gran apoyo disponer de una Estrategia Nacional y que tuviera como colectivo (no en exclusiva) a las personas mayores, sería un apoyo para desarrollar estrategias autonómicas y locales; La Estrategia nacional puede servir de referencia y guía a la hora de programar e implementar planes locales. Imprescindible la coordinación sociosanitaria y la dedicación de equipos multidisciplinares con tiempo para trabajar en exclusiva la Soledad no deseada. Es necesaria la formación específica del personal en este asunto”. Posibilitar y mejorar los tiempos de coordinación, facilitar recursos para ese fin, compartir experiencias existentes en otros municipios, trabajar a pie de calle Es de interés que se avance en el estudio de este fenómeno, elaborando indicadores de detección para unificar los criterios, es importante conocer experiencias y acciones que se estén desarrollando para poder implementar como buenas prácticas. Ha de permitir evidenciar el volumen que representan estas situaciones para que se establezcan los mecanismos necesarios para poder abordarlas. Si detectamos hemos de ser capaces de intervenir y canalizar las demandas/necesidades. Trabajar este tema de la forma más cercana al lugar donde se va a implementar la Estrategia porque de esta forma se conoce la realidad mejor y solicitar colaboración a todos los recursos locales Considero muy importante que se desarrollen planes municipales de atención a las personas mayores desde donde se tenga en cuenta tanto el envejecimiento activo como la soledad no deseada. Es interesante dotar a los municipios de pautas, ideas y opciones para la acción en este ámbito, ya que cada vez son más las personas que viven solas, sobre todo entre las personas mayores, con menos recursos propios para hacer frente a esta situación Es muy importante adaptar las respuestas a cada realidad (rural/urbana); y trabajar la coordinación entre todas las administraciones, tejido asociativo y tercer sector potenciando la participación social y comunitaria como instrumentos imprescindibles. Además es imprescindible fortalecer los servicios de proximidad. Si hay dos conclusiones claras de este proceso participativo, tanto para el Imserso como para todos los municipios participantes, habría que señalar en primer lugar que este primer contacto institucional debe continuar y profundizarse y en segundo lugar la elevada motivación para la coordinación y alianzas que ha dejado patente esta consulta.

jueves, 09 febrero 2023 13:56

Trabajando por un nuevo modelo de cuidados, desde el ámbito europeo hasta el local
07 - 10 - 2022

Trabajando por un nuevo modelo de cuidados, desde el ámbito europeo hasta el local

SARA ULLA DÍEZ | COORDINADORA DE ESTUDIOS Y APOYO TÉCNICO. IMSERSO MAITE POZO | COORDINADORA «RED DE CIUDADES Y COMUNIDADES AMIGABLES CON LAS PERSONAS MAYORES» EN ESPAÑA. IMSERSO La Secretaría de Estado de Derechos Sociales y el Imserso trabajan en el cambio de modelo de cuidados en la línea de la Estrategia Europea de Cuidados de la Comisión Europea La Comisión Europea ha presentado recientemente la Estrategia Europea de Cuidados con el objetivo de garantizar servicios de cuidados de calidad, asequibles y accesibles en todos los países de la Unión Europea y mejorar la situación tanto de las personas que reciben cuidados, como de las personas que cuidan, ya sea de manera profesional o informal. Con relación a los cuidados de larga duración, la Comisión propone acciones concretas para ayudar a los Estados miembros a aumentar el acceso a servicios asequibles, accesibles y de alta calidad, mejorando al mismo tiempo las condiciones de trabajo y la conciliación de la vida familiar y profesional de las personas cuidadoras. Acciones para: Garantizar que los cuidados de larga duración sean oportunos, globales y asequibles; y permitan un nivel de vida digno a las personas que necesitan estos cuidados. Aumentar la oferta y la combinación de servicios profesionales de cuidados de larga duración (asistencia a domicilio, servicios de proximidad y atención residencial), cerrar las brechas territoriales en el acceso a los cuidados de larga duración, implantar soluciones digitales accesibles en la prestación de servicios asistenciales, y asegurar que los servicios e instalaciones de cuidados de larga duración sean accesibles para las personas con discapacidad. Garantizar criterios y normas de alta calidad para prestadores de cuidados de larga duración. Apoyar a las personas cuidadoras informales, que mayoritariamente son mujeres, y familiares de las personas que reciben cuidados, a través de la formación, el asesoramiento y el apoyo psicológico y económico. Movilizar una financiación adecuada y sostenible para los cuidados de larga duración, en particular mediante el uso de fondos de la UE. Asimismo, en el ámbito laboral, se destaca la necesidad de mejorar las condiciones de trabajo de las personas cuidadoras, que faciliten el equilibrio entre la vida laboral y personal, y atraigan a más personas al sector de los cuidados, así como reforzar su formación. La Secretaría de Estado de Derechos Sociales y el Imserso trabajan desde hace meses en el cambio de modelo de cuidados, proceso ya iniciado en nuestro país, en la línea de las propuestas de la Estrategia Europea de Cuidados. Se trata de un cambio de calado en el modelo tradicional de cuidados para conseguir que las personas puedan envejecer en su casa si así lo desean –es lo que gran mayoría desea- y para ello es preciso articular servicios que les presten los apoyos que necesiten en sus propias casas, en sus propios barrios, en sus contextos sociales, manteniendo tanto su autonomía personal como sus redes y contactos sociales y evitando situaciones de aislamiento y soledad. Se trata de un reto para los próximos años que ya estaba sobre la mesa y cuya necesidad y urgencia ha evidenciado la pandemia. En este reto la colaboración y coordinación en los distintos niveles de la administración (estatal, autonómica y local) es fundamental, asumiendo cada nivel las competencias que le corresponden y facilitando la coordinación, para avanzar en el proceso de cambio de modelo de forma eficaz y eficiente, y así mejorar la atención y la calidad de vida de las personas que necesitan cuidados de larga duración. Los principios que guían este nuevo modelo son: Dignidad y respeto hacia las personas que reciben cuidados. Atención centrada en la persona. Personalización de cada paso del proceso. Participación, control y toma de decisiones de las personas que reciben cuidados. Derecho a la salud y bienestar personal. Servicios de proximidad y redes comunitarias de apoyo. Implicación del entorno local. Reflexiones en torno a un debate abierto Recientemente, los días 5, 6 y 7 de septiembre, el Imserso ha organizado el curso “Los cuidados de larga duración en España. Claves para la revisión del modelo“, en el marco de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. El curso realizó un recorrido que, partiendo del análisis de la realidad actual de los cuidados en España, fue analizando los cambios que será necesario realizar en los próximos años: cambios estructurales, de gobernanza, de personal, etc, en los que la coordinación y las alianzas serán fundamentales para poder garantizar cuidados accesibles, asequibles y de calidad. El curso ha supuesto un punto de encuentro para el debate y la reflexión conjunta entre personas expertas del ámbito público, privado, tercer sector y sociedad civil en torno al modelo de cuidados a largo plazo en nuestro país. A continuación, se hace una exposición de algunos de los puntos más destacados. Existe un indudable consenso sobre la necesidad de cambio del sistema de cuidados a largo plazo en nuestro país. La situación sociodemográfica actual y las proyecciones para las próximas décadas, junto con la necesidad de mejorar la calidad, accesibilidad y asequibilidad de los cuidados no dejan lugar a dudas de que el cambio es necesario. Igualmente, se observa acuerdo sobre cuáles son los elementos que deben ser modificados, mejorados o incorporados al sistema. La Evaluación del Sistema de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia (SAAD), recientemente realizada, aporta evidencias concretas y rigurosas sobre el que basar decisiones para la mejora del modelo. El modelo de cuidados hacia el que se está trabajando tiene como punto central a la persona receptora de cuidados, sus decisiones y preferencias sobre dónde y cómo desea vivir y qué apoyos desea recibir, su proyecto de vida y, por encima de todo, su dignidad y la protección de sus derechos. En el análisis del sistema de cuidados se pueden diferenciar tres niveles: micro, meso y macro. El nivel macro incluiría aspectos como los financieros, políticos, normativos o ligados a la gobernanza y la rendición de cuentas. El nivel meso alude a los procedimientos de gestión, la composición, diversidad o compatibilidad de la cartera de servicios, los perfiles y capacitación de profesionales o la gestión de las organizaciones. Por último, el nivel micro incorpora al análisis los elementos vinculados eminentemente a las personas que requieren cuidado, a las familias y a las y los profesionales que trabajan en el sector. Además en este nivel micro coinciden desde un punto de vista de la lógica de la acción tanto causas como efectos. Así, no sólo es el nivel más molecular que requiere cambios y mejoras –véase, formación de profesionales o de familiares cuidadores-, sino también es el nivel que refleja de forma más clara los efectos del sistema sobre la calidad de los servicios prestados, la autonomía de las personas que reciben cuidados, su calidad de vida, su capacidad para interactuar en la sociedad o la capacidad de familiares y profesionales de tener un proyecto de vida al margen del ejercicio de los cuidados. El enfoque preventivo es clave para maximizar la proporción de la población que no requiere cuidados, retrasar la edad a la que éstos son requeridos y reducir la intensidad de los cuidados. Se pone de relieve la necesidad de incrementar la acción vinculada a la promoción de la autonomía y no sólo la atención a la dependencia. El valor de la comunidad y los entornos locales y su capacidad de prestar apoyo también tuvo un espacio propio en diversas de las ponencias. Si bien no había una única conceptualización de lo que significa comunidad, el apoyo social, la construcción de comunidades amigables con las personas mayores y los recursos en el entorno resultan determinantes para que las personas que lo deseen puedan permanecer en sus hogares. La fase última de la vida requiere de una atención particular, no sólo por el nivel de fragilidad o complejidad que pueda entrañar en términos de salud para lograr los máximos niveles de confort, sino porque el control, la dignidad y la autodeterminación debe prevalecer hasta el final; y esto requiere poder crear espacios para conversaciones sobre el final de la vida, abordar aspectos como las últimas voluntades o información que permita anticipar y preparar el final, y ello implica formación y capacidades específicas en el personal o la familia. La implicación de la sociedad es esencial para un cambio de modelo de amplio recorrido. Si bien se observa un movimiento progresivo de implicación social, de petición, reclamación, todavía está ampliamente normalizada la asunción de restricciones e incluso pérdida de ciertos derechos por razón de la edad, a lo que se suman otros elementos de inequidad como género, capacidad económica, discapacidad, etc. En relación con la comunicación hacia la ciudadanía aparecieron en el curso dos argumentos diferentes. Por una parte, la necesidad de abrir un debate a la sociedad para que se generalice la demanda social y el apoyo al cambio, así como la incorporación del envejecimiento como una fase más del ciclo vital y no se perciba como un problema. Y por otra parte, cierta prudencia en la comunicación para evitar que se haga una “utilización” política y por parte de los medios de comunicación que pueda obstaculizar el proceso actual de cambio que se está produciendo a nivel técnico y en el interior del sector. A lo largo del curso, aparecieron también algunos de los elementos más importantes en cualquier proceso de diseño de nuevas políticas públicas. El más reiterado fue la necesidad de contar con evidencias derivadas de evaluaciones e investigación para el diseño de nuevas intervenciones. Existen experiencias previas y conocimiento suficiente para que las políticas o acciones puedan diseñarse sobre la base de resultados previos; y para dejar de desarrollar acciones que no cuentan con avales sobre su eficacia. Medir resultados, medir impactos, hacer seguimiento, aplicar metodologías rigurosas fueron elementos que salieron de forma reiterada a lo largo de las distintas mesas y ponencias del curso. Con el mismo fin de mejorar la calidad de las intervenciones se debe contar con un adecuado marco teórico y una sólida conceptualización, que a su vez cuenten con evidencia y estudios suficientes. Cambio global, integral, a largo plazo, trabajo de décadas fueron términos utilizados en relación a las modificaciones necesarias. ¿Cuál es la mejor manera para conseguir todo esto? ¿Habrá un decreto o una ley que logre el gran cambio del modelo de cuidados en nuestro país? Podrá haber mejores leyes, mejores procedimientos, mejores políticas, pero es un cambio social de calado que debe modificar las actitudes con las que nos enfrentamos a ciertas situaciones. Por ello, además de sobre mejores políticas públicas y mejores intervenciones sociales, cada persona haciendo las cosas de otra manera, cada persona buscando la dignidad y protegiendo la auto-determinación en su ámbito de actuación es una palanca para el cambio. Probablemente, además de todos los cambios normativos e institucionales, en el efecto domino de pequeños cambios en cadena esté una de las claves para el cambio de modelo. Fuentes: A European Care Strategy for caregivers and care receivers Evaluación del Sistema de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia

lunes, 07 noviembre 2022 11:56

Día Mundial del Medioambiente. Un envejecimiento saludable en un planeta saludable
06 - 06 - 2022

Día Mundial del Medioambiente. Un envejecimiento saludable en un planeta saludable

Maite Pozo. Coordinadora «Red de ciudades y comunidades amigables con personas mayores» en España. IMSERSO. Dos grandes retos: cambio demográfico y cambio climático. La humanidad tiene dos grandes retos que abordar de manera urgente, el cambio climático, y elcambio demográfico debido al envejecimiento de la población, ambos retos tienen conexión e interrelaciones. La Década del Envejecimiento Saludable impulsada por Naciones Unidas y liderada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), promueve el envejecimiento saludable como herramienta, entre otras, para abordar el reto de poblaciones cada vez más envejecidas. Y no hay envejecimiento saludable sin un planeta saludable. El envejecimiento saludable no es posible sin entornos y ciudades saludables en un planeta saludable. “Una Sola Tierra” es la campaña del Día Mundial del Medio Ambiente 2022 lanzada por Naciones Unidas que pretende concienciar para proteger, cuidar y recuperar el planeta en el que vivimos. “Una Sola Tierra” fue el primer lema utilizado hace 50 años para celebrar este día y promover “una vida sostenible en armonía con la naturaleza”, pero el tiempo se acaba y la naturaleza se encuentra en situación de emergencia. La calidad de vida y la salud de las personas tienen mucho que ver con el entorno que nos rodea. El cambio climático está afectando a la vida y la salud de los seres humanos de diversas formas: la calidad del aire que respiramos, del agua que bebemos, episodios climáticos extremos (tormentas, olas de calor…), pérdida de biodiversidad que provoca nuevas enfermedades, etc… “La OMS calcula que, cada año, se producen más de 13 millones de fallecimientos debidos a causas ambientales evitables, especialmente, a la crisis climática, que es la mayor amenaza para la salud a la que se enfrenta la humanidad. La crisis climática es también una crisis de la salud.” La contaminación merece una atención especial, ya que además de acelerar el cambio climático, incide muy negativamente en nuestra salud. La OMS estima que la contaminación del aire provoca 4,2 millones de muertes al año en todo el mundo. El excesivo uso del coche en ciudades con alta densidad de población empeora notablemente la calidad del aire que respiramos, que es el principal riesgo para la salud en la Unión Europea, afectando principalmente a niños y niñas y a las personas mayores, empeorando su calidad de vida. En definitiva, el cambio climático y el envejecimiento de la población se están dando a la vez y es necesario comprender y abordar sus efectos en las generaciones actuales y futuras de personas mayores. Personas mayores y medioambiente Las personas mayores, por lo general, contaminan menos porque consumen menos y utilizan menos el vehículo privado. La mayoría se ha educado en una cultura de menor consumo de usar y tirar, y mantienen comportamientos más respetuosos con el medioambiente y acordes con las prácticas de reciclaje de residuos y reutilización de recursos. Según el informe en el Barómetro Mayores UDP “Personas Mayores: Reciclaje y medioambiente” (octubre, 2019), ocho de cada diez personas mayores consideran que cada persona es responsable del deterioro del medioambiente. La mitad de las personas mayores considera que cada persona debería seleccionar y reciclar basuras (48,8%) para mejorar el medio ambiente. El 35,5% aboga por reducir el uso de plástico, el 23,7% por generar menos basuras y el 22,9% por usar más transporte público o vehículos no contaminantes. Los datos publicados en este informe reflejan diferencias significativas a la hora de separar las diferentes basuras en función del sexo o la edad. De esa manera, son las mujeres de 65 o más años las que más papel y cartón reciclan (el 94,3%), frente a los hombres de su misma edad (el 86,0%). Las personas que tienen de 65 a 74 años separan más los residuos que las que tienen más edad. La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores se suma a la celebración del Día Mundial del Medioambiente y anima a los ayuntamientos a trabajar por un envejecimiento saludable en un planeta saludable. Así como a aprovechar la experiencia de las personas mayores en actividades de concienciación medioambiental, escuchando y visibilizando su contribución. ¿Qué podemos hacer para fomentar el envejecimiento saludable en un planeta saludable? Ambos retos necesitan de la actuación conjunta de diversidad de actores (administraciones públicas, organizaciones sociales, empresariales y sindicales, sociedad civil, sector académico y de investigación…). Y también la implicación de cada persona en particular y de distintas generaciones. La OMS destaca en su informe “La Década de Envejecimiento Saludable 2021-2030 en un mundo de cambio climático”, cómo la salud y el bienestar de las personas mayores se ven afectados por el cambio climático y cómo el cambio climático es relevante en las cuatro áreas de acción prioritarias del plan de la Década. En concreto la segunda hace referencia a “Asegurar que las comunidades fomenten las capacidades de las personas mayores creando entornos amigables con el envejecimiento”. La OMS considera que es fundamental ayudar a las ciudades y comunidades de todo el mundo a adaptarse a las necesidades y demandas de las personas mayores. Este informe identifica oportunidades clave para unir las agendas de envejecimiento saludable y cambio climático. Presenta ejemplos y recomendaciones específicas para fomentar entornos que faciliten un envejecimiento saludable, y también contribuyan a “adaptarse, mitigar y desarrollar resiliencia para la crisis climática”. Algunas propuestas para las ciudades y comunidades amigables son: Ampliar y mejorar los espacios verdes, calles arboladas, jardines urbanos, que contribuyen a la salud general de la población y al bienestar al reducir la contaminación del aire y ofrecer espacios de ocio para actividad física y contacto social. Diversos estudios asocian la disponibilidad de espacios verdes de buena calidad y el contacto con la naturaleza con mejoras en la salud. Impulsar edificios energéticamente eficientes, y adoptar fuentes de energía renovables para las actividades municipales. Promover y facilitar que las viviendas estén bien aisladas y sean eficientes energéticamente, y que sean accesibles en un entorno también accesible (barrio). Priorizar el uso del transporte público y eficiente con cero emisiones reduce el uso de combustible, reduce la contaminación y mejora la movilidad de las personas mayores en su ciudad. Promover la construcción de nuevos carriles para bicicletas y vías peatonales, regulando la convivencia entre peatones, bicicletas y peatones. Sensibilizar sobre estilos de vida saludables y respetuosos con el medioambiente. Promover una mayor investigación basada en la evidencia para una mejor comprensión de los factores geográficos y socioeconómicos que afectan la interacción entre las personas mayores y el cambio ambiental. Las personas mayores han sido desatendidas en los estudios sobre el cambio climático y muchos de sus impactos en la salud de grupos de población de mayor edad están subestimados ya que se basan en estudios obsoletos. “Las ciudades y comunidades amigables con las personas mayores deben tener planes integrales e inclusivos para la preparación, mitigación y adaptación al cambio climático. Esto requerirá colaboración más allá de los sectores de medio ambiente y salud, e incluir infraestructuras, empleo, educación, protección social, vivienda, energía y transporte, especialmente en ciudades con alto índice de envejecimiento demográfico”. Fuentes: Naciones Unidas. Día Mundial del Medio Ambiente 2022 La Década de Envejecimiento Saludable 2021-2030 en un mundo de cambio climático Barómetro Mayores UDP “Personas Mayores: Reciclaje y medioambiente”

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