Últimos artículos

Listado de artículos

lunes, 21 noviembre 2022 10:45

Abadiño Amigable con las Personas Mayores: Diseñando el Plan de Acción por nuestros propios medios
07 - 11 - 2022

Abadiño Amigable con las Personas Mayores: Diseñando el Plan de Acción por nuestros propios medios

GRUPO MOTOR | ABADIÑO LAGUNKOIA – ABADIÑO AMIGABLE Abadiño es un municipio del interior de Bizkaia, con una población de 7.600 habitantes, que forma parte de la Red desde 2017. Al conocer la existencia de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores impulsada por la OMS, un grupo de personas mayores de Abadiño consideramos que ésta “ofrecía un interesante espacio de participación social en el que identificar necesidades de las personas mayores y poder aportar a la vez nuestro saber hacer y nuestra experiencia, colaborando con ello en las políticas sociales de nuestro ayuntamiento. Podríamos así generar espacios de participación en los que aprenderíamos a diseñar y autogestionar un proyecto que busca mejorar la calidad de vida de toda la ciudadanía de nuestro pueblo y nos permite devolver a la sociedad parte de lo que hemos recibido, de la mano y con el compromiso de las autoridades municipales”. Constituimos un Grupo Motor y nos pusimos manos a la obra. La presentación el 7 de febrero de 2019 de nuestro Diagnóstico de la situación de Abadiño desde el punto de vista de la amigabilidad fue la culminación de un trabajo de muchos meses. Al finalizar la fase de diagnóstico teníamos un documento que describe el punto de partida y la metodología de trabajo seguida en esa fase y recoge las 142 propuestas que se hicieron en las sesiones de los grupos focales y las entrevistas con los diferentes agentes contactados. En ese proceso tomaron parte un total de 90 personas mayores con una media de 36 personas en las sesiones de Grupos Focales, siendo el grupo de edad de entre 60 y 70 años el más numeroso de los que han participado en el diagnóstico. El trabajo final de esta fase de diagnóstico se entregó al Ayuntamiento en el verano de 2018. Además de ser el resultado de los esfuerzos colectivos de las personas participantes en las sesiones de grupos focales, esa fecha fue el inicio de un nuevo reto: nuestra autoformación y capacitación para afrontar los dos siguientes pasos de Abadiño Lagunkoia, el diseño de un Plan de Acción y el seguimiento de su ejecución, realizados por nosotros, los mayores de Abadiño sin ninguna ayuda técnica externa. Así pues, el 21 de febrero de ese año iniciamos la redacción del Plan de Acción manteniendo vivo el objetivo de formarnos, juntarnos, ser cooperativos, y capaces de resolver los problemas que surgieran recurriendo a la reflexión y las propuestas nacidas de esa reflexión entre iguales. Por otra parte, el trabajo a realizar no nos parecía tan entretenido como el del Diagnóstico (siempre es más fácil criticar que proponer) y decidimos que su parte más árida, la preparación de los materiales de trabajo a partir del Diagnóstico, la realizaría el Equipo Motor y algunos voluntarios, quienes posteriormente serían coordinadores de los grupos de debate. Así procurábamos que la tarea en sesiones de grupos focales se ciñera a las partes más creativas, evitando el cansancio y el aburrimiento y las personas que luego coordinarían esos grupos adquirían un conocimiento más preciso del Diagnóstico y de los materiales de trabajo a utilizar y la dinámica del mismo. Ese grupo debía, en síntesis, leer Planes de Acción de otros municipios, acordar la metodología de las reuniones de grupos, así como las de recogida y explotación de datos, preparando el material que fuera necesario y formarse como coordinadores. La primera tarea consistió en extraer todas las propuestas explícitas o implícitas que aparecían en el Diagnóstico, seleccionando las posibles y descartando las no realistas, ordenándolas por bloques y asignándoles un identificador numérico. A la vez diseñamos una “Ficha descriptiva de acción” que facilitara el trabajo de los grupos y su posterior recogida informática. En esa Ficha se detallaban tanto los datos identificativos de la acción (Área, Objetivo, Acción, Valoración subjetiva) como lo necesario para su planificación y control (Indicadores de ejecución, Responsable/s, Temporalización) y las Observaciones necesarias para su mejor comprensión. Evidentemente y aunque no hemos encontrado muchos modelos adecuados a la realidad de un pueblo pequeño no partimos de cero y lo ya realizado por otros municipios supuso un buen punto de inicio. Preparados los materiales, comenzamos una fase de formación para todas las personas que iban a ser coordinadores de grupos y acordamos que dos personas del equipo motor hicieran labores de apoyo a los coordinadores en las sesiones con los grupos focales. Algunos compañeros prepararon documentos en pdf y presentaciones explicando las características de cada uno de los ítems de las Fichas de Acciones y los criterios para su debate y recogida, y una vez leídos y comentados, se realizaron un par de sesiones de simulacro en las que los futuros coordinadores hacían el papel de participantes en los futuros grupos y se planteaban algunas de las propuestas seleccionadas para definir a partir de ellas las acciones necesarias y rellenar las correspondientes Fichas. Este trabajo resultó fundamental para el posterior buen funcionamiento de los grupos de debate. Las sesiones de entrenamiento nos hicieron ver que iba a ser más ágil proporcionar, a los grupos de debate y a sus coordinadores, material en papel y que un pequeño grupo, con más experiencia informática, digitalizase posteriormente los resultados. Con todo preparado comenzamos las reuniones de Grupos de debate el 20 de noviembre de 2019. En esas reuniones los grupos debían, tras debatir, completar las Fichas de Acciones que previamente se les asignaban. Parte de la primera reunión se dedicó a explicar el mecanismo de trabajo y las normas de participación que a modo de recordatorio se colocaban siempre, impresas, en el centro de las mesas. Los coordinadores moderaban las reuniones y terminadas las mismas recogían las fichas completadas, en papel, que posteriormente se digitalizaban. Son de mencionar dos factores que han contribuido en gran medida al éxito de la participación: la paciencia de los coordinadores, que supieron mantener un buen ritmo de trabajo sin disminuir la participación, y el ritmo de las reuniones, con una duración marcada de dos horas y una pausa de quince minutos después de la primera hora, con café, pastas y charla distendida que favorecía las relaciones entre los diferentes grupos.. Terminada la fase de reuniones de grupos, en la que contamos con una participación media de 45/50 personas, habíamos reunido 147 fichas correspondientes a otras tantas acciones que constituían el núcleo de nuestra propuesta del Plan de Acción. El pequeño grupo antes citado las digitalizó en una hoja de cálculo que permitiría, no sólo la elaboración del documento del Plan sino también su seguimiento “filtrado” por ítems como responsables de ejecución, plazos, baremo subjetivo y otros criterios o combinaciones de ellos. Finalizada la redacción de nuestras propuestas celebramos una serie de reuniones con representantes políticos del Equipo de Gobierno y los técnicos municipales a los que pudieran concernir los temas a tratar. Se repasaron, completaron, corrigieron y acordaron, una a una, las 147 acciones del Plan de Acción. Finalmente algunos compañeros redactaron los textos y escogieron las fotos que completarían el documento, y lo maquetaron para proceder a su impresión. El documento, tanto en su versión impresa como en la digital está bajo licencia Creative Commons Reconocimiento-Compartir igual 3.0 para su consulta o utilización por cualquier persona interesada. Como en tantas otras actividades, la pandemia puso patas arriba nuestros plazos y métodos de trabajo y no pudimos presentar el documento hasta el 7 de octubre de 2021. Y a partir de ese día el equipo motor ha seguido reuniéndose para planificar las actividades de la siguiente fase, la del seguimiento. Para ello, además de pensar en estrategias para recuperar los índices de participación de los momentos anteriores a la pandemia, estamos diseñando algunas fichas que nos permitan seguir con la metodología participativa en los grupos focales. Como en la fase anterior, estamos realizando un entrenamiento previo, repitiendo el esquema que tan bien nos ha funcionado: Un grupo reducido prepara los materiales. Hacemos varias sesiones en las que los futuros coordinadores se entrenan. Convocamos las reuniones abiertas. Procedemos a la recogida y elaboración de los datos. Contrastamos esos resultados con el ayuntamiento. Esa será la labor que iniciaremos el próximo enero. El Grupo Motor comparte y revisa sus impresiones en cada fase del proceso, el 25 de noviembre de 2021 llevamos a cabo una «tertulia» sobre nuestras impresiones personales en torno al trabajo realizado, con muchas reflexiones interesantes como éstas: ”Cuando al principio nos lanzamos a esta aventura había temor de que no íbamos a ser capaces de asumir la coordinación de grupos, toma de actas, puesta en común, etc., y que iba a ser un desastre. Sin embargo no ha sido así, hemos sido capaces de hacerlo y en cierto modo nos parece más importante ese logro que el conseguir las cosas que reivindicamos. Ha habido un importante trabajo en equipo de coordinación, en el que se ha implicado mucha gente” (Eduardo) “Yo veo que otra cosa positiva es que todos nos hemos sentido igual, todo el mundo ha sido valorado, se ha sentido integrado y participativo y además han hecho del proyecto algo suyo, y nadie ha sido más listo que nadie, entre todos hemos conseguido un ambiente de igualdad. De alguna forma no programada hemos ido haciendo cada uno lo que hemos sabido o podido hacer” (Luisi) “Deberíamos tener como objetivo que Abadiño Lagunkoia adquiera entidad propia para seguir existiendo, al margen de las personas” (Jose Mari) Diagnóstico Abadiño Lagunkoia – Abadiño Amigable Plan de Acción Abadiño Lagunkoia – Abadiño Amigable

lunes, 07 noviembre 2022 12:12

La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores celebra el Día Internacional de las Personas Mayores
11 - 10 - 2023

La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores celebra el Día Internacional de las Personas Mayores y se une a la reivindicación “Equidad digital para todas las edades”

MAITE POZO | COORDINACIÓN «RED DE CIUDADES Y COMUNIDADES AMIGABLES CON LAS PERSONAS MAYORES». IMSERSO Hoy, 1 de octubre y desde 1991, se celebra el Día Internacional de las Personas Mayores promovido por Naciones Unidas, que une a diferentes partes implicadas en todo el mundo con el fin de destacar la contribución de las personas mayores a la sociedad, sensibilizar sobre la importancia de combatir la discriminación por edad y abordar los retos que el envejecimiento demográfico nos presenta. Este año, Naciones Unidas ha elegido el lema “Equidad digital para todas las edades”, con el objetivo de llamar la atención sobre la necesidad de que las personas mayores tengan acceso y participación significativa en el mundo digital. Una llamada de atención que es también una llamada a la acción a poner en marcha políticas adecuadas que faciliten el acceso, la alfabetización y la seguridad digital para personas de todas las edades. Nos encontramos en un momento caracterizado por una creciente digitalización, cada vez son más los servicios que se gestionan de forma telemática, y la rápida innovación tecnológica trae cambios frecuentes en las herramientas utilizadas. La brecha digital motivada por la edad es una realidad que dificulta el acceso a servicios y recursos de distinto tipo, desde solicitar una cita médica o una cita de vacunación, hacer la compra por Internet, utilizar la banca online, comunicarse con amistades y familiares, participar en una clase virtual de gimnasia o simplemente acceder a información relevante. En este contexto es necesario trabajar por la inclusión digital de todas las personas para evitar que la creciente digitalización se convierta en un factor más de desigualdad y exclusión, como de hecho ya está sucediendo. Pandemia, confinamiento y brecha digital La digitalización acelerada durante la pandemia y el confinamiento tuvieron el efecto de incorporar a las herramientas digitales de comunicación e información a muchas personas mayores que hasta entonces apenas las habían utilizado. La necesidad de contar con información relevante de manera rápida y accesible, fue determinante en esta incorporación. También, situaciones de soledad y aislamiento debido al confinamiento pudieron paliarse en cierta medida gracias a las tecnologías de la comunicación (aplicaciones, plataformas, videoconferencias…). Pero esta digitalización también ha enfatizado aun más las desigualdades existentes, esta dependencia de las tecnologías digitales durante la pandemia ha puesto el foco en la importancia de contar con políticas que promuevan la inclusión digital. En el reciente «Informe sobre brecha digital 2021» publicado por el Barómetro de Mayores UDP, se constata que aunque el uso de Internet entre las personas mayores de 65 años continua aumentando, el 40% no ha accedido nunca a Internet. Durante la pandemia “más de una cuarta parte de las personas mayores que no usan Internet aseguran que no pudieron realizar alguna de las gestiones propuestas” (gestiones sanitarias o sociales, administrativas, bancarias, compras online…). Edadismo y brecha digital El edadismo y determinados estereotipos sobre la vejez favorecen la brecha digital por razón de edad y la exclusión de muchas personas mayores del mundo digital. Como se explica en el informe “Edadismo y Tecnología Digital. Medidas políticas para abordar la discriminación por razón de edad como barrera para adoptar y usar la tecnología digital” elaborado en el marco del Programa “EuroAgeism”, el edadismo “es una barrera clave que afecta al diseño, la adopción y el uso de la tecnología digital”. Este informe parte de que en el contexto de la tecnología digital, el edadismo se produce a nivel macro (diseño y política), meso (entorno social y organizativo) y micro (individuo). Estos tres niveles interactúan y se influyen mutuamente, por lo que será necesario trabajar paralelamente en todos ellos para que el impacto en la reducción de la brecha digital sea efectivo. Considera fundamental cambiar nuestra percepción sobre “qué tecnología digital quieren y necesitan las personas mayores, cuál es su capacidad para utilizar la tecnología digital”. Es necesario escuchar a las personas mayores en el proceso de diseño y en las políticas relacionadas con la tecnología digital, para saber de primera mano qué quieren, qué necesitan y con qué capacidades cuentan, contar con su colaboración. Así mismo, sería positivo “fomentar la inclusión de las personas mayores en los contextos políticos relacionados con la tecnología digital”. Medidas para la alfabetización digital son imprescindibles para fomentar el uso de la tecnología entre las personas mayores, pero también medidas de sensibilización para la eliminación de estereotipos, prejuicios y discriminaciones basadas en la edad, evitando poner el foco en el envejecimiento como una barrera para el uso de la tecnología digital. Entre las prioridades políticas para la inclusión digital de las personas mayores no podemos olvidar garantizar la igualdad de acceso a bienes y servicios relacionados con la tecnología digital. Las tecnologías de la información y la comunicación deben ser accesibles y asequibles a las personas, sin olvidar las dificultades de acceso y conectividad que el medio rural tiene todavía debido a la insuficiente cobertura digital en numerosas zonas. Así mismo, garantizar el acceso digital seguro, que proteja los derechos de las personas mayores, facilitará aprovechar el potencial de las tecnologías digitales para envejecer de forma saludable y activa, incluida su participación y contribución a la sociedad en la que viven. Experiencias de ciudades amigables para reducir la brecha digital por edad Mantener el contacto social y estar al corriente de lo que acontece en el mundo, así como obtener información práctica y oportuna para gestionar los asuntos cotidianos y satisfacer las necesidades personales es vital para un envejecimiento saludable y activo. En este contexto, el lema “Equidad digital para todas las edades” adquiere especial relevancia para las ciudades y pueblos amigables con las personas mayores, son muchos los municipios que ya trabajan en la reducción de la brecha digital, en facilitar la inclusión digital, accesible y asequible a las personas mayores. Algunos ejemplos de actuaciones en la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores son: El Ayuntamiento de Zaragoza cuenta con el proyecto “Nos gusta hablar también online” cuyo objetivo es “mejorar las capacidades cognitivas de las personas mayores, fomentar sus relaciones personales y vecinales, combatir la brecha digital y prevenir situaciones de aislamiento en casos de soledad no deseada” a través del uso las TIC. Este proyecto cuenta con la colaboración de la Universidad de Zaragoza y forma parte de la iniciativa europea denominada URBACT El Ayuntamiento de Mataró ha trabajado durante la pandemia para que las personas de más de 60 años tuvieran la posibilidad de estar conectadas a todas las actividades realizadas en plataformas digitales, enviando información a diario por correo electrónico o WhatsApp con actividades, sesiones de gimnasia, acciones para ejercitar el cerebro… Se ha ofrecido un acompañamiento y formación individual, por teléfono y en función del soporte que cada persona tenía disponible (móvil, ordenador, tablet), habiéndose formado a más de 400 personas (79% mujeres y 21% hombres). Además, el ayuntamiento dispone del Dispositivo de Apoyo a la Tramitación Digital con otras administraciones, abierto a toda la ciudadanía. Las más demandadas por las personas mayores han sido la gestión de la App de la seguridad social y la obtención de la firma digital. El Ayuntamiento de Ermua ha puesto en marcha un servicio de asesoramiento y formación gratuito y con cita previa, para realizar trámites digitales y telemáticos, con el objetivo de reducir la brecha digital y aumentar el número de personas con oportunidad de acceso y uso de las tecnologías (informática, Internet, certificados de seguridad y medios de acreditación, etc…). La incidencia de la brecha digital entre la población mayor fue una de las conclusiones del diagnóstico «Ermua, Ciudad Amigable con las Personas Mayores» El Ayuntamiento de Barcelona ha desarrollado el programa “Vincles BCN», un servicio dirigido a reforzar las relaciones sociales de las personas mayores que se sienten solas y mejorar su bienestar mediante la tecnología y el soporte de equipos de dinamización social. La aplicación “Vincles” es accesible e intuitiva y facilita la creación de círculos de confianza con apoyo digital. La evaluación cualitativa de este programa a través de entrevistas a las personas usuarias refleja que el 70,5% ampliaron su red relacional de amistades y el 80% mejoró su autoestima. Además de estos ejemplos, existen numerosas iniciativas trabajando para reducir la brecha digital y acercarnos a la inclusión digital de todas las edades. Desde la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores animamos a los ayuntamientos a continuar trabajando por la inclusión digital de todas las personas independientemente de su edad, con creatividad e innovación y con la participación de las personas mayores en el diseño de las actividades. “Edadismo y Tecnología Digital. Medidas políticas para abordar la discriminación por razón de edad como barrera para adoptar y usar la tecnología digital” Ageing in the digital era – UNECE highlights key actions to ensure digital inclusion of older persons (UNECE – Comisión Económica de Naciones Unidas para Europa) «Informe sobre brecha digital 2021» (Barómetro Mayores UDP)

miércoles, 11 octubre 2023 09:57

Edadismo y Covid-19: estudio sobre actitudes y opiniones discriminatorias hacia la edad durante la pandemia
09 - 08 - 2023

Edadismo y COVID-19: estudio sobre actitudes y opiniones discriminatorias hacia la edad durante la pandemia

SARA MARSILLAS | MATIA INSTITUTO GERONTOLÓGICO Este artículo es un resumen del artículo “Emerging Evidence: Ageism and COVID-19, a study of social inequality through opinions and attitudes about older people in the coronavirus crisis in Spain” publicado el 14 de agosto de 2020 en LTC Responses to COVID-19. International Long Term Care Policy Network. Las personas mayores están siendo las más afectadas por la pandemia causada por la COVID-19. Desde el inicio, tanto en los medios de comunicación como en la sociedad en general, se ha considerado un problema de personas mayores, cayendo en un planteamiento edadista con notable facilidad. Este tipo de planteamientos y discursos aumentan el conflicto intergeneracional [1] al reforzar los estereotipos negativos sobre la edad y crear una confrontación entre generaciones, especialmente cuando las instituciones participan en esta narrativa y, por tanto, contribuyen al círculo vicioso del edadismo [2]. El edadismo se refiere a los estereotipos (cómo pensamos), los prejuicios (cómo nos sentimos) y la discriminación (cómo actuamos) hacia las personas en función de su edad [3]. En el caso de las personas mayores, se puede entender como «la compleja y a menudo negativa construcción de la vejez, que tiene lugar a nivel individual y social» [4] y esta imagen social de las personas mayores como vulnerables, incapaces o no aptos repercute en su rendimiento, su salud y su bienestar [5]. Durante la pandemia la evidencia de la discriminación por razón de edad se expresó abiertamente [6] y en su inicio, esta situación se presentaba como «el problema de las personas mayores», lo que promovió una clara división por edades [7]. Todo ello nos llevó a querer evidenciar la posible existencia de un trasfondo social edadista mediante la presencia de estereotipos y actitudes discriminatorias en el contexto de COVID -19. Hasta donde sabemos, este es el primer estudio de investigación cuantitativa sobre el edadismo durante esta pandemia en España. En este estudio conceptualizamos las actitudes discriminatorias como el acuerdo verbal con expresiones y acciones que implican algún tipo de trato diferencial y negativo en relación con la edad. Para recoger las respuestas, elaboramos un cuestionario ad hoc que se basó en una revisión de las escalas de estereotipos de las personas mayores y las actitudes de discriminación [8] [9]. Parte de los ítems de estereotipos generados se extrajeron de los instrumentos identificados en la revisión de escalas, mientras que otra sección fue elaborada en consenso con la finalidad de abordar nuevas actitudes discriminatorias relacionadas con comportamientos clínicos y sociales durante la crisis. La versión final del cuestionario está compuesta por 23 ítems, que se administró en formato online en la primavera de 2020 (primera ola de la COVID-19). Resultados En el estudio final se incluyeron 840 participantes (de los que un 67.5% eran mujeres) y su edad media fue de 48 años aproximadamente. Los participantes vivían en su mayoría con al menos una persona (88.1%), aunque el 12% de las personas vivían solas. La mayoría de la muestra era española (99%), con un 67% de participantes de las regiones del País Vasco y Madrid. Los resultados del estudio[1] mostraron un patrón predominante de estereotipos negativos y actitudes discriminatorias relacionadas con la edad en el contexto de la crisis del COVID-19. La figura 1 cuantifica en rojo el número de respuestas que muestran un posicionamiento estereotipado o discriminatorio de las personas participantes hacia las personas mayores. En ella se muestra que más del 50% de las personas de la muestra expresan que las personas mayores tienen más miedo a infectarse, manejan peor la información, generan más carga para el sistema sanitario, deberían recibir más recomendaciones, deberían tener más restricciones y tienen más miedo que otros grupos de edad. Los resultados no difieren entre hombres y mujeres pero sí lo hacen en función de la edad. En este sentido el grupo de menores de 35 años mostró un sesgo más pronunciado hacia las personas mayores basado en mayores estereotipos y actitudes discriminatorias. Las preguntas que tuvieron respuestas más neutras, y por tanto mostraban menos sesgos o actitudes discriminatorias son las relacionadas con los derechos humanos y las libertades básicas (por ejemplo, «¿Las personas mayores merecen más o menos derechos y libertades que otros miembros de nuestra sociedad?»). Sin embargo, las preguntas más específicas y contextualizadas sobre los mismos temas muestran actitudes más discriminatorias (es decir, «¿Deben las personas mayores tener más o menos restricciones de confinamiento que otros grupos de edad?»). Esta aparente incoherencia podría estar relacionada con la deseabilidad social, que podría tener menos peso en situaciones específicas. Conclusiones Nuestros datos confirman en gran medida el sesgo negativo de los participantes en relación con la edad, independientemente de su sexo, durante el tiempo de la COVID-19, señalando, como han hecho otros estudios, la necesidad de acciones que promuevan una imagen social del envejecimiento acorde con la diversidad que caracteriza a las personas mayores [10]. El enfoque mediático edadista [5, 11], los discursos paternalistas de los políticos y responsables políticos, las definiciones deficitarias que generalizan desde la enfermedad a la vejez expresadas por los profesionales de la salud corren el riesgo de ser aceptadas y arraigadas en el discurso social y justificar drásticas medidas discriminatorias hacia las personas mayores, teniendo efectos dramáticos en la vida de un gran número de personas. Todo ello puede tener graves consecuencias cuando se articulan políticas discriminatorias que afectan a derechos básicos, especialmente la autonomía, el acceso a los recursos y la dignidad. Todo lo anterior nos lleva a pensar en la oportunidad que supondría explorar nuevos enfoques de investigación para analizar el significado social de la edad: derechos y deberes; estereotipos; el valor de la vida en relación con el enfoque del ciclo vital que vayan más allá del enfoque tradicional y predominante, que se centra en las consecuencias deficitarias del proceso de envejecimiento [12]. Las repercusiones de la crisis del COVID-19 en las personas mayores han puesto de manifiesto una vez más la necesidad y la urgencia de este propósito y de la construcción de una imagen social del envejecimiento que se corresponda con su complejidad y diversidad. Emerging Evidence: Ageism and COVID-19, a study of social inequality through opinions and attitudes about older people in the coronavirus crisis in Spain Referencias Ayalon, L. (2020). There is nothing new under the sun: Ageism and intergenerational tension in the age of the COVID-19 outbreak. International Psychogeriatrics, 1–11. doi:10.1017/s1041610220000575 Previtali, F., Allen, L. D., & Varlamova, M. (2020). Not Only Virus Spread: The Diffusion of Ageism during the Outbreak of COVID-19. Journal of Aging & Social Policy, 32(4–5), 506–514. http://doi.org/10.1080/08959420.2020.1772002. World Health Organization (2021). Global report on ageism. Geneva: World Health Organization. Recuperado de: https://www.who.int/publications/i/item/9789240016866. Ayalon, L., & Tesch-Römer, C. (2018). Introduction to the Section: Ageism—Concept and Origins (pp. 1–10). Springer, Cham. http://doi.org/10.1007/978-3-319-73820-8_1. Hausdorff, J. M., Levy, B. R., & Wei, J. Y. (1999). The power of ageism on physical function of older persons: Reversibility of age‐related gait changes. Journal of the American Geriatrics Society, 47(11), 1346-1349. Bravo Segal, S. & Villar, F. (2020) La representación de los mayores en los medios durante la pandemia COVID-19: ¿hacia un refuerzo del edadismo? Zhou, F.et al. (2020). Clinical course and risk factors for mortality of adult inpatients with COVID-19 in Wuhan, China: a retrospective cohort study. The Lancet, 395, 1054–1062. doi: 10.1016/S0140-6736(20)30566-3. Ayalon, L., Dolberg, P., Mikulionienė, S., Perek-Białas, J., Rapolienė, G., Stypinska, J., … de la Fuente-Núñez, V. (2019). A systematic review of existing ageism scales. Ageing Research Reviews, 54, 100919. http://doi.org/10.1016/J.ARR.2019.100919. Mayoral, O., García-Soler, A., Delgado, M.L, Lizaso, I., García-González, A. J. (2016). Selección de ítems y validez de contenido en el desarrollo de una escala de evaluación de la imagen en personas mayores. Poster presented at 57 Conference of the Spanish Society of Geriatrics and Gerontology, San Sebastián, Spain. Levy, B. (2017). Age stereotype Paradox: Opportunity for Social Change. The Gerontologist, 57, 2, 118-126. Bravo-Segal, S. (2018) Edadismo en medios masivos de comunicación: una forma de maltrato discursivo hacia las personas mayores. Discurso & Sociedad, Vol. 12(1), 1-28 2. Ayalon, L., Chasteen, A., Diehl, M., Levy, B., Neupert, S. D., Rothermund, K., … & Wahl, H. W. (2020). Aging in Times of the COVID-19 Pandemic: Avoiding Ageism and Fostering Intergenerational Solidarity. The Journals of Gerontology Series B: Psychological Sciences and Social Sciences. [1] Para más detalle, leer; García-Soler, A., Castejón, P., Marsillas, S., Del Barrio, E., Thompson, L., Díaz-Veiga, P. Ageism and COVID-19: Study on social inequality through opinions and attitudes about older people in the coronavirus crisis (2020), disponible en LTCcovid.org, International Long-Term Care Policy Network, CPEC-LSE, 12 de Junio de 2020.

miércoles, 09 agosto 2023 10:14

Intervenciones ambientales y psicosociales en comunidades amigables con personas mayores y envejecimiento activo
27 - 02 - 2024

Intervenciones ambientales y psicosociales en comunidades amigables con personas mayores y envejecimiento activo

DIEGO SÁNCHEZ-GONZÁLEZ | DEPARTAMENTO DE GEOGRAFÍA (UNED) FERMINA ROJO-PÉREZ, VICENTE RODRÍGUEZ-RODRÍGUEZ, GLORIA FERNÁNDEZ-MAYORALAS | CONSEJO SUPERIOR DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS (CSIC), GRUPO DE INVESTIGACIÓN SOBRE ENVEJECIMIENTO (gie-CSIC) Resumen del artículo publicado AQUÍ La mejora de las condiciones de vida de las personas mayores está entre las prioridades y programas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde el International Plan of Action on Ageing, adoptado en Viena en 1982 (UN, 1982), hasta el más reciente informe resultante de los debates realizados en varios talleres y seminarios virtuales durante 2019-2020: the Decade of Healthy Ageing: Baseline report (WHO, 2020), que prepara el escenario para la década del envejecimiento saludable 2021-2030. El envejecimiento saludable es un proceso dinámico y sus tres componentes, según se señala en el informe anterior, son: i) la capacidad funcional de las personas para satisfacer necesidades básicas, fortalecer la autonomía personal y tomar decisiones, participar en actividades diarias, crear y mantener relaciones y contribuir a la sociedad; ii) las capacidades intrínsecas del individuo (físicas y mentales); y iii) los entornos (físicos, sociales y de políticas públicas) (WHO, 2020, p. 10-13) y las interacciones entre ellos, con el fin de su mejora y adaptación a las personas mayores. En relación con el envejecimiento y el entorno medioambiental, Kalache y Plouffe (WHO, 2007a) desarrollaron el proyecto global Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, incardinado en el modelo de Envejecimiento Activo (WHO, 2002; Fernández-Mayoralas et al., 2018; Pérez Díaz y Abellán García, 2021; Rojo-Pérez et al., 2021a; Rojo-Pérez et al., 2021b). Una ciudad amigable con las personas mayores se puede entender, en síntesis, como un “entorno urbano inclusivo y accesible que promueve el envejecimiento activo” (Buffel et al., 2016) a través de ocho dominios: espacios al aire libre y edificios; alojamiento; transporte; participación social; respeto e inclusión social; participación ciudadana y empleo; comunicación e información; y apoyo comunitario y servicios de salud (WHO, 2007a). Bajo el modelo ecológico, Menec (2017) señaló que las ciudades amigables crean conexiones bidireccionales entre las personas mayores y sus entornos destacando el rol de los diferentes niveles (individual, organizacional y comunitario). El constructo “ciudades amigables con las personas mayores” se ha expandido para incluir también comunidades, estados, empresas, universidades, sistemas de cuidados de salud y sistemas de salud pública, en una especie de sinergia entre las iniciativas de comunidades amigables bajo el paraguas del ecosistema de amigabilidad global (Fulmer et al., 2020). Múltiples sectores (personas mayores y sus familias y cuidadores, diseñadores de políticas, partes interesadas, proveedores de servicios) desempeñan un rol participativo importante en la implementación y evaluación de la amigabilidad de un barrio o un entorno de residencia y en los requisitos para la acción comunitaria (WHO, 2007b). Así, bajo el marco de comunidades amigables y desde diversas disciplinas, se ha publicado un amplio cuerpo de literatura científica y otros informes y también literatura gris, siendo los últimos 10 años el período más prolífico, especialmente realizado en los países desarrollados. En esta línea, este post sintetiza un artículo científico (Sánchez-González, Rojo-Pérez, Rodríguez-Rodríguez, Fernández-Mayoralas, 2020) recientemente publicado en acceso libre, cuya referencia bibliográfica completa aparece en la cabecera de este post. Forma parte de un número monográfico sobre Active/Healthy Ageing and Quality of Life, del que son editoras la Dra. Maria João Forjaz y la Dra. Carmen Rodríguez-Blázquez (Centro Nacional de Epidemiología; Instituto de Salud Carlos III, CNE-ISCIII). El artículo tiene como objetivo identificar las intervenciones relacionadas con la evidencia empírica en el modelo comunidades amigables para promover el envejecimiento activo y saludable. Ninguna de las revisiones de literatura científica manejadas (Dellamora et al., 2015; Hwang, 2017; Luciano et al., 2020; Lui et al., 2009; Menec & Brown, 2018 first online; Neville et al., 2016; Neville et al., 2018; Rogelj & Bogataj, 2019; Ronzi et al., 2018; Rudnicka et al., 2020; Steels, 2015; Syed et al., 2017; Torku et al., 2019 first online; Williams-Roberts et al., 2016) cubría el objetivo de nuestro trabajo, la intervención o el diseño experimental de entornos amigables con las personas mayores. No existe consenso para definir qué se entiende por ‘intervención’, pero una intervención, en general, se diseña, ejecuta y evalúa con el propósito de mitigar o prevenir situaciones de riesgo mediante la implementación de acciones destinadas a resolver problemas específicos en diferentes niveles (individuos, grupos y comunidades). Para llevar a cabo nuestra investigación, se realizaron búsquedas bibliográficas en bases de datos electrónicas seleccionadas (Web of Science y Scopus), siguiendo una revisión sistemática basada en las directrices Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyzes (PRISMA) (Moher et al., 2009), para obtener documentos científicos publicados entre las fechas 2007 y mediados de 2020. Bajo estas directrices se hizo la selección de estudios, la evaluación de su calidad y los criterios de elegibilidad. También la declaración PRISMA juntamente con el manual Cochrane (Higgins et al., 2011) constituyeron las herramientas para evaluar la calidad de la intervención y el tipo y grado de sesgo de riesgo. Al final de este proceso de búsqueda de documentos y de evaluación de su calidad, 11 referencias fueron retenidas para hacer la revisión sistemática. En el artículo original se puede ver un diagrama de flujo que reporta información sobre las diferentes fases de la revisión sistemática, así como varias tablas que registran las características de los estudios incluidos (Sánchez-González et al., 2020). El artículo exploró la evidencia empírica de la literatura académica relacionada con las características, contenido y efectividad de las intervenciones diseñadas para mejorar los factores de riesgo ambientales y psicosociales para las personas mayores basadas en el paradigma sobre ciudades y comunidades amigables. Las intervenciones ambientales se enfocaron en reducir el riesgo y adecuar el entorno ambiental cotidiano, mientras que las psicosociales priorizaron estrategias sociales (cambios de comportamiento, promoción de la participación) y capacitación. Los autores y campos de especialización estuvieron dominados por perfiles multidisciplinares, basados en los paradigmas de comunidades amigables y de envejecimiento activo o saludable, y enfocados desde las aproximaciones teóricas de los entornos físico y social y condiciones de salud. No obstante, se resalta que uno de cada dos estudios retenido ignoró estos enfoques. La edad promedio de las personas mayores que participaron en las intervenciones fue de 76,1 años, las mujeres representaron 7 de cada 10 participantes, y 6 de cada 10 intervenciones se realizaron en Asia y Australia, siendo así que no se encontraron estudios para América Latina y el Caribe y África. Todos los estudios fueron intervenciones no farmacológicas con predominio multicomponente, seguido de investigaciones de tipo ambiental y psicológico, y casi la mitad fueron de base individual. Desde el punto de vista geográfico, la mayoría de las intervenciones se llevaron a cabo principalmente a escala urbana y metropolitana. Se siguió una metodología mixta en casi 6 de cada 10 estudios, y en menor medida se aplicaron enfoques cuantitativos o cualitativos. El diseño del estudio se basó principalmente en intervenciones no controladas, seguidas de los enfoques controlados aleatorios y no aleatorios. Además, se observó una alta proporción de estudios de baja calidad metodológica y alto riesgo de sesgo. De hecho, solo dos estudios lograron una alta calidad en la descripción de los métodos e instrumentos que sustentan sus resultados. Hallazgos relevantes mostraron que las intervenciones fueron más efectivas en ciertos dominios del paradigma de ciudades y comunidades amigables, como el transporte y la vivienda, seguidas de un incremento en la participación como consecuencia del cambio de comportamiento relacionado con el estilo de vida. Los cambios inferidos se asociaron con proporcionar información y mejorar las habilidades; modificar el acceso, las barreras, las exposiciones y las oportunidades; mejorar los servicios y el apoyo; dar continuidad y efectividad a las transformaciones en el tiempo; y modificar políticas basadas en el enfoque de abajo hacia arriba en el paradigma de ciudades y comunidades amigables. Además, las intervenciones centradas en aspectos personales y organizativos pueden tener efectos positivos a largo plazo. Sin embargo, se observaron menos cambios en las intervenciones relativas a los estilos de vida debido al impacto de factores complejos de múltiples causas. Como conclusión, el artículo destaca que la relativa efectividad en materia de salud pone en tela de juicio el diseño de intervenciones y la supuesta “amigabilidad” de determinadas comunidades. Es necesario fomentar una sólida investigación longitudinal, dirigida a proporcionar conocimientos clave para la implementación y evaluación de políticas públicas y fomentar los programas de ciudades y comunidades amigables con las personas mayores. Esta revisión sistemática evidenció la necesidad de diseñar y aplicar intervenciones en diferentes contextos geográficos, así como de realizar investigaciones que confirmen su efectividad con el fin de traducir y canalizar el conocimiento hacia el desarrollo de políticas públicas para la promoción del envejecimiento activo y saludable. Artículo en International Journal of Environment Research and Public Health

martes, 27 febrero 2024 09:04

Proyectos de Aprendizaje Servicio, un impulso a la cooperación y solidaridad intergeneracional
07 - 11 - 2022

Proyectos de Aprendizaje Servicio, un impulso a la cooperación y solidaridad intergeneracional

GEMA MONTERO MUÑOZ Y CRISTINA MORENO CERRO | CONCEJALÍA DE MAYORES. AYUNTAMIENTO DE COSLADA MAR CRUZ MORA | CONCEJALÍA DE JUVENTUD. AYUNTAMIENTO DE COSLADA La solidaridad y la cooperación intergeneracional son valores que ayudan a crear una sociedad más justa, cohesionada y que permitirá afrontar, desde la perspectiva comunitaria, los retos que plantee el envejecimiento progresivo de la población. Desde las Administraciones Locales podemos contribuir en gran medida a una sociedad en la que las generaciones se acerquen, aprendan unas de otras, se reconozcan, colaboren y se cuiden. Hoy, 29 de abril, Día Europeo de la Solidaridad Intergeneracional, técnicas municipales de la Concejalía de Mayores y de Juventud del Ayuntamiento de Coslada, queremos poner en valor los Proyectos de Aprendizaje y Servicio como una herramienta muy valiosa para transformar y redefinir las relaciones intergeneracionales desde el aprendizaje y el compromiso social. ¿Qué es el Aprendizaje Servicio? El Aprendizaje Servicio (APS) es una propuesta educativa que ofrece la posibilidad de que quienes aprenden pongan sus conocimientos al servicio de la comunidad, con el objetivo de atender sus necesidades y mejorar la calidad de vida de las personas. ¿Qué queremos conseguir cuando trabajamos los proyectos de APS intergeneracional? Acercar dos generaciones fuera del ámbito familiar, proyectar una imagen más positiva de las personas mayores y derribar los mitos y estereotipos que se tienen mutuamente. Generar espacios de convivencia y relaciones sociales que fomenten el envejecimiento activo de los participantes y favorezcan una mayor cohesión social. Implicar a los jóvenes en la responsabilidad de devolver a la comunidad los conocimientos adquiridos en su proceso formativo, ya sea dando clases de conversación en lengua inglesa, enseñando cultura clásica gracias a visitas guiadas al Museo Arqueológico Nacional o preparando un ciclo de conferencias de salud sobre el uso responsable de los medicamentos. Ahora bien, ¿cuáles son los aprendizajes propios para los y las estudiantes y para las personas mayores que intervienen en Proyectos Intergeneracionales de APS? Para los estudiantes… Aprender a trabajar en equipo, facilitando la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, en la elaboración, desarrollo y seguimiento en cada una de las etapas de los proyectos. Aprender a escuchar y valorar las opiniones de los demás. Aprender a detectar problemas y desplegar estrategias de resolución de conflictos. Generar un sentimiento de responsabilidad, propio y hacia los demás, de los conocimientos curriculares adquiridos, orientado a facilitar un acercamiento a la realidad laboral. Afianzar los contenidos estudiados en clase de forma práctica, para dar sentido a lo aprendido en el aula. Mejorar en el manejo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, sobre todo tras la pandemia, que nos ha obligado a todos a mantenernos conectados en el plano virtual. Para las personas mayores… Fomentar la enseñanza mutua. Este tipo de proyectos intergeneracionales se caracterizan por poner en valor las aportaciones que realizan las personas mayores en base a su experiencia de vida y capital de conocimiento. Facilitar el crecimiento personal en todas sus dimensiones. Mejorar la autoestima, adquiriendo más confianza en sí mismos y en las personas que les rodean gracias a su participación en espacios comunes de convivencia e intercambio de experiencias. Fomentar el pensamiento crítico y la reflexión, tras la adquisición y asimilación de nuevos conocimientos. Prevenir el deterioro cognitivo. Favorecer procesos que eviten la soledad no deseada. Experiencia en el municipio de Coslada Coslada es una ciudad comprometida con el Aprendizaje Servicio Solidario desde hace más de una década, aunque la Concejalía de Mayores del Ayuntamiento de Coslada no tuvo su primera toma de contacto hasta mediados del año 2014. Desde entonces, han sido muchos los proyectos que hemos desarrollado junto a diversos centros de educación secundaria del municipio, entidades sociales y otros organismos institucionales, en coordinación con la Concejalía de Juventud. Coslada forma parte de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores desde 2018 y en el proceso de amigabilidad toda esta experiencia de Aprendizaje y Servicio será incorporada. Asimismo, y debido al éxito de los proyectos de Aprendizaje Servicio, la Concejalía de Juventud ha puesto en marcha una Oficina de Aprendizaje Servicio desde la que se han impulsado, en estrecha colaboración con la Concejalía de Mayores, iniciativas dirigidas a prestar apoyo a las personas mayores y a crear espacios de encuentro intergeneracional con jóvenes, produciéndose un acercamiento que ha resultado muy beneficioso para ambos colectivos. A continuación, detallamos algunos de los proyectos que hemos desarrollado destacando dos de las fases claves de cualquier Proyecto de Aprendizaje Servicio: la atención a necesidades o demandas reales y la realización del servicio a la comunidad. Punto de partida: la necesidad detectada El proyecto APS Intergeneracional “Local Classroom” surgió en el año 2015 gracias a una petición de grupo de personas mayores que llevaban 4 años inscritos en la actividad de inglés en el marco del Programa Socioeducativo de Dinamización Sociocultural «Envejecer y Participar» de su centro municipal de mayores. El grupo en su conjunto manifestó a los técnicos de la Concejalía de Mayores la necesidad de reforzar su aprendizaje en el plano de la conversación, dado que echaban en falta oportunidades para poder practicar los conocimientos teóricos aprendidos. Es así como se puso en marcha la coordinación municipal, que tejió un estupendo trabajo en red con los\las estudiantes de 4º ESO del I.E.S Luis García Berlanga de Coslada. El Proyecto APS Intergeneracional “MAN_Revive la Hispania Romana” desarrolló su primera edición en el año 2016, en respuesta a la falta de encuentros intergeneracionales que se producían en el municipio, en torno a la cultura clásica. En los centros municipales de mayores ya se venían desarrollando talleres que pusieran en valor la cultura como la actividad de “Géneros Literarios” o las salidas culturales a museos o salas de exposiciones, pero las personas mayores lo que nos demandaban eran más monográficos o visitas guiadas que se centraran en temáticas específicas. Es así como establecimos contacto con el Departamento de Cultura Clásica del IES Miguel Catalán de Coslada, que a su vez había establecido contacto con el Museo Arqueológico Nacional con el fin de acercar la cultura a la ciudadanía. En ese interés conjunto, se produjo un encuentro que daba pie a trabajar toda la línea intergeneracional y que durante el desarrollo del proyecto en el 2019/20 se sumaron alumnos/as de 3º Grado de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid. El servicio a la comunidad. ¿Cómo se fraguó el trabajo en red? Proyecto APS Intergeneracional “Local Classroom” El servicio a la comunidad que prestaron los alumnos/as consistió en impartir clases exclusivas de conversación en lengua extranjera, con el ánimo de reforzar los contenidos aprendidos en las clases teóricas que recibían las personas mayores en el centro municipal de mayores mediante dramatizaciones y/o dinámicas grupales: cómo facturar en el aeropuerto, cómo hacer una reserva en un restaurante, cómo expresarte telefónicamente ante una urgencia, etc. Para dar respuesta a la necesidad expresada por las propias personas mayores, en reunión de coordinación multidisciplinar en la que participaron tanto las técnicas de la Concejalía de Mayores y de la Concejalía de Juventud como el Jefe de Servicio de Sección Bilingüe, la orientadora del instituto y la formadora del taller de inglés del centro de mayores, diseñamos en equipo el proyecto intergeneracional. Este trabajo en red originó el nacimiento del «Local Classroom» (2015), en el que se implicaron voluntariamente 25 alumnos de 4º ESO y 1º Bachillerato de un instituto público bilingüe de la localidad (IES Luis García Berlanga) y 20 personas mayores, inscritas a la actividad de inglés, bajo el compromiso de reunirse una hora, un día a la semana, durante casi todo el curso escolar (mediados de noviembre hasta finales de abril). Hoy podemos decir que han formado parte del proyecto a lo largo de todos estos años, casi medio centenar de alumnos/as y algo más de 80 personas mayores de la localidad. Proyecto APS Intergeneracional “MAN_Revive la Hispania Romana” El servicio a la comunidad consistió en ofrecer una formación/ encuentro cultural preparatorio en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid en la que participaron tanto los estudiantes del IES Miguel Catalán como los estudiantes del Grado de Geografía e Historia, dirigido a las personas mayores interesadas en recibir el servicio. La idea original de llevar a los mayores a la universidad fue muy atractiva para ellos, ya que la inmensa mayoría no había pisado nunca un aula universitaria. Durante este encuentro, que sirvió para contextualizar el momento histórico, se prepararon los temas (La decadencia del imperio romano y la cristianización; juegos, espectáculos y propaganda política; transporte y mercancías o la medicina en el mundo romano) para la visita guiada a las diferentes salas del Museo Arqueológico Nacional de Madrid. La dinámica seguida por los estudiantes consistió en dividir en pequeños grupos de 4/5 personas mayores y mostrar las salas del Museo Arqueológico, como si ellos fueran los guías, apoyando el contenido visto en la visita con fotografías, mapas, escritos, que enriquecieran la exposición de los alumnos/as a las personas mayores. De esta manera, conseguimos que tanto las personas mayores como el resto de participantes (también formaron parte del proyecto otro día los enfermos/as de Alzheimer de la Asociación AFA del Corredor del Henares y personas mayores del municipio de San Fernando de Henares) disfrutaran no sólo del museo, sino también que pasaran un buen rato en grupo y adquirieran nuevos aprendizajes que quizás en un principio no llamaron su atención o nunca pensaron que pudieran ser de su interés. En definitiva, formaron parte de este proyecto intergeneracional más de un centenar de participantes. Aprendizaje Servicio como motor de transformación social Gracias a estas experiencias intergeneracionales, de manera recíproca, los protagonistas han podido desarrollar estrategias para la mejora de sus habilidades sociales, han comprobado que la comunicación humana es capaz de conectar a los grupos con intereses, necesidades y preocupaciones comunes; y que el trabajo en equipo, colaborativo y cooperativo es capaz de transformar y enriquecer el entorno en el que se actúa. Además, los proyectos de APS permiten articular de manera significativa los contenidos curriculares y competencias básicas (para la comunicación lingüística, la competencia en el conocimiento y la interacción con el medio físico, la competencia social y ciudadana, la competencia cultural y artística, la competencia para aprender a aprender y/o la competencia matemática, entre otros), además de fortalecer un aprendizaje basado en la experiencia con una incidencia directa en el servicio a la comunidad. En definitiva, la metodología Aprendizaje-Servicio Solidario Intergeneracional está dirigida a potenciar las capacidades de las personas mayores y del alumnado para la transformación personal, promoviendo el compromiso con la vida, con la sociedad, la corresponsabilidad en la transformación social y la ciudadanía activa. En este sentido, una ciudad en la que se promueve la relación entre diversas generaciones será una población con mayor cohesión social, en la que sus ciudadanos se relacionan desde lo común pero también desde la diversidad y en la se enriquecerán con nuevas experiencias, conocimientos y formas de vida, adquiridos desde la participación conjunta, con el objetivo de alcanzar una sociedad más equitativa, solidaria y amigable con las personas mayores. Más información mayores@ayto-coslada.es Oficina de Aprendizaje Servicio: https://redjovencoslada.es/aprendizaje-y-servicios/ Más información sobre Aprendizaje y Servicio: https://www.aprendizajeservicio.net/

lunes, 07 noviembre 2022 12:14

Mejor, no me llames viejo
07 - 11 - 2022

Mejor, no me llames viejo

LOURDES BERMEJO | VICEPRESIDENTA DE GERONTOLOGÍA DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE GERIATRÍA Y GERONTOLOGÍA (SEGG) La SEGG publica una Guía para tratar la imagen de las Personas Mayores. Es frecuente escuchar a los Mayores un comentario irritado cuando escuchan la expresión “Nuestros Mayores”. “¿De quién somos? ¿Somos propiedad de alguien? ¿Tenemos que obedecer a quien lo afirma?” Esa irritación, en ocasiones, llega a ser un claro rechazo al edadismo cuando se escucha la manera de referirse a las Personas Mayores a las que, habitualmente, no se les pregunta por su opinión en estos temas. Y tienen mucho que decir sobre cómo quieren que se hable de ellas. Un ejercicio que hacer es el de imaginar qué harías si, a cualquier edad, escucharas en los medios de comunicación que se refieren a ti de una manera que te resulta prepotente, demasiado proteccionista, de una manera con la que no coincides… Por eso, en la SEGG, con la experiencia que esta Sociedad científica tiene de tratar con los Mayores tan intensamente y desde hace tantos años, hemos pensado que había que llegar también a los medios de comunicación como el canal más apropiado para que el lenguaje que define a los Mayores se transforme en un lenguaje positivo, heterogéneo y, finalmente, refleje a un grupo de población muy diverso y también cada vez más influyente. Por eso, la SEGG ha elaborado una Guía para los medios de comunicación con la que quiere contribuir a difundir una imagen positiva de las Personas Mayores que recoja, especialmente, la heterogeneidad de este grupo de edad y evite los estereotipos negativos que se atribuyen a esta franja de edad. Es evidente -los datos demográficos lo demuestran- que las Personas Mayores se han convertido en un grupo de población influyente, en un foco de atención periodística y social debido a esas razones demográficas y también sanitarias en la actualidad. El crecimiento del número de personas mayores de 60 años en todo el mundo ha conducido a la declaración del Decenio del Envejecimiento Saludable, por parte de Naciones Unidas. NU busca una concienciación y movilización de instituciones y medios de comunicación sobre las necesidades sociales y sanitarias de este grupo de población. Por otra parte, ya está aquí la silver economy o economía vinculada a las personas mayores. Eso también tiene que ver con que las nuevas generaciones de Mayores son hábiles con las nuevas tecnologías y cuando abordemos temas referentes a ellos no podemos perder de vista que las previsiones de la Unión Europea (EU) son que, para 2025, la contribución de la Silver Economy al PIB europeo se sitúe en el 32% del mismo y supondrá un 38% del empleo en la UE. 2025 está a la vuelta de la esquina. Es, por tanto, muy importante el tratamiento que los medios de comunicación otorgan a las Personas Mayores porque son un altavoz de tendencias y, a través de ellos conviene evitar estereotipos y lugares comunes que no atienden, sobre todo, a la heterogeneidad de este grupo. La “Guía de la SEGG para los Medios de Comunicación sobre el tratamiento de la información y la imagen de las personas mayores y el envejecimiento” busca sugerir a los medios algunos criterios en la información sobre las Personas Mayores que pueden resultar positivos (o al menos neutrales, dignos y realistas) para ellas, para medios y lectores. Recomendaciones que deben entenderse también, también, como un medio de hacer frente al Edadismo al que se enfrenta este grupo de población en el ámbito económico, profesional, social, institucional o sanitario. Hemos establecido ocho apartados: LAS PERSONAS MAYORES SON DIVERSAS Las Personas Mayores forman un grupo de población muy heterogéneo y esta idea debe ser el punto de partida fundamental para informar sobre ellas, teniendo en cuanta su gran diversidad intergeneracional e intrageneracional. Las personas mayores son más variadas que cualquier otro grupo de edad y, sin embargo, se las considera a todas iguales y con una imagen generalmente negativa. Hay que transmitir que una persona con 60, 70 u 80 años (o mucho más) puede llevar una vida plena y activa, teniendo mucho que aportar laboral y socialmente. Es una realidad muy distinta a la de una persona con dependencia física, deterioro cognitivo o enfermedad, independientemente de su edad. Y todo ello se suele unir en un solo bloque, como un colectivo uniforme y homogéneo, generaciones muy diversas entre sí, con estilos e historias de vida que pueden ser muy distintas, y con situaciones de salud física, mental y condiciones sociales también diversas. Es necesario atender a la diversidad, se deben construir representaciones del envejecimiento y la vejez desde la diversidad (edad, origen étnico, orientación sexual, creencias, lugar de residencia…) y mostrar al público la edad real, sin prejuicios contra la vejez. LAS PERSONAS MAYORES QUIEREN Y TIENEN DERECHO A DAR SU OPINIÓN Parece imprescindible contar con su opinión para todo aquello que repercuta en sus vidas. Se debe consultar a las Personas Mayores sobre sus necesidades, sus gustos o sus reivindicaciones, evitando hablar en su nombre sin conocer exactamente lo que opinan o quieren. Al elaborar informaciones periodísticas sobre ellas, es imprescindible conocer sus opiniones sobre cada tema; deben ser una de las principales fuentes de información (junto con los estudios y encuestas sobre ellas). Están perfectamente capacitadas para darla y tienen un discurso propio que debe ser escuchado. SON FUENTE DE MENSAJES POSITIVOS Y REALISTAS Las informaciones sobre las Personas Mayores son muy a menudo negativas y sensacionalistas: se refieren en un porcentaje muy amplio a problemas de salud, fragilidad, soledad, carga económica en las pensiones, coste sanitario… Según los estereotipos y prejuicios asociados a este grupo de edad, “son un gasto y, además, ya no aportan…”, cuando la realidad es bien distinta. Son puntales de sus familias, son motor de una economía cada vez mayor, protagonizan muchos voluntariados, practican deporte, son personas emprendedoras, continúan aprendiendo, son fuente de apoyo en la familia (hijos e hijas y nietos y nietas) y en la sociedad siempre que es necesario… Dar un discurso real ayuda al empoderamiento de las personas mayores. UTILIZAR LOS TÉRMINOS ADECUADOS: NO SON VIEJECITOS/AS, EL LENGUAJE NUNCA ES NEUTRO El lenguaje tiene una influencia determinante en conductas y creencias sociales. Y los medios son un altavoz con una influencia enorme. Por eso, es muy recomendable realizar la comunicación de estas informaciones con los términos adecuados, reales y no estereotipados. Por ejemplo, es más positivo el término Personas Mayores (que además es una denominación inclusiva). No son recomendables los términos ancianos/as, viejos/as o abuelos/as y mucho menos sus diminutivos (ancianitos/as, viejecitos/as o abuelitos/as). Ni todos las personas mayores son abuelos/as, ni todos los abuelos/as son personas mayores. Si se les pregunta a ellas, es frecuente que contesten que no les gusta el término Nuestros Mayores que indica posesión o paternalismo. Son preferibles las fórmulas “Personas Mayores” o “Adultos Mayores” de nuestra sociedad. De la misma manera hay que utilizar un lenguaje no sexista, evitando utilizar pronombres masculinos, sustituyéndolos por sustantivos genéricos, como por ejemplo sustituir el término “mayores” por “personas mayores”, evitando así el sesgo hacia un sexo o género social. UTILIZAR TÉRMINOS ADECUADOS: NO SON ASILOS La actualidad de la pandemia ha llevado a referirse a sus espacios vitales a menudo en los medios y se han convertido en lugares cotidianos en las informaciones. A este respecto, se debe tener en cuenta que se deben utilizar términos adecuados para hablar de su diversa realidad según el lugar en el que viven. El término asilo o geriátrico está obsoleto. El nombre que se debe utilizar es centro residencial o residencia y, en general, evitar referencias peyorativas o perjudiciales relativas a la edad y el envejecimiento, o el uso de un lenguaje paternalista o condescendiente. MOSTRAR IMÁGENES REALES, OBJETIVAS, DIVERSAS, POSITIVAS, ALEGRES (o al menos neutras) En los medios de comunicación se utilizan más frecuentemente imágenes tristes, dramáticas, de enfermedades o de dependencia que pueden resultar ilustrativas de algunas realidades de este colectivo pero que no representan a todas las personas mayores, ni tampoco a la mayoría del colectivo, ya que, además, estas imágenes las muestran como objeto de nuestra compasión. Es uno de los temas más importantes a la hora de difundir los mensajes relativos a las Personas Mayores. Se debe priorizar el uso de imágenes alegres, positivas, que reflejen actividades variadas y cotidianas de personas muy activas. Son más convenientes y se ajustan mejor a la realidad que viven las personas mayores. También es frecuente que se utilicen imágenes de personas mayores que no se corresponden con nuestro contexto sociocultural, sino de países del norte de Europa y conviene utilizar imágenes de nuestro propio entorno sociocultural español cada vez más pluriétnico, procurando mostrar sus rostros y primeros planos, propiciando una comprensión positiva, digna, igualitaria, no edadista y realista del envejecimiento. RESALTAR LA ECONOMÍA PLATEADA Como mencionábamos, la economía plateada ha llegado a ser ya una realidad muy influyente. La posibilidad de vivir más tiempo es un logro y un recurso valioso, también para la economía generada por más de 9 millones de personas. Es un referente cada vez más habitual en las informaciones de los diarios económicos y generales, que convierte a las Personas Mayores en actores decisivos de la economía general, y esto es algo que debe potenciarse en la comunicación transmitida por los medios. Son, por tanto, un motor activo y positivo para toda la sociedad. Son protagonistas, cada vez más habitualmente, en campañas de publicidad de productos y servicios destinados específicamente a ellas y también de productos destinados tradicionalmente para otros grupos de edad. Se han convertido en un impulso socio-económico y cobran protagonismo como trabajadores “bumerán” que regresan a las empresas, algo que puede favorecer la imagen que se transmita de ellos. Es decir, no se les puede considerar una clase pasiva, uno de los estereotipos más dañinos que afectan a su dimensión económica y productiva. También llevan a cabo acciones que no están cuantificadas económicamente, pero que generan importantes recursos a la sociedad (el cuidado de los nietos y nietas, el voluntariado social, el mentoring, etc). DAR ESPACIO A SUS REIVINDICACIONES Hemos visto en los últimos años grandes manifestaciones sobre reivindicaciones de este colectivo que ha saltado a primer plano de la actualidad. Las Personas Mayores quieren ser tratadas como personas adultas, responsables, conscientes de sus propios actos, no como menores o dependientes. Tienen sus propias reivindicaciones y quieren comunicarlas como ha sido evidente en los últimos años, con una presencia sociopolítica cada vez mayor. Es una generación muy diversa, en la que muchas personas han sufrido desigualdades y diferentes posibilidades para el desarrollo de sus vidas (la falta de escolarización, profesiones con gran esfuerzo físico y horarios muy amplios, infraviviendas…); y en la actualidad se enfrentan a la Brecha Digital, pero también a la Brecha Económica y Social, para el acceso a recursos y servicios que cubran sus necesidades. Conviene recordar que han construido la sociedad en la que vivimos y son ciudadanos de pleno derecho. “Guía de la SEGG para los Medios de Comunicación sobre el tratamiento de la información y la imagen de las personas mayores y el envejecimiento” Sociedad Española de Geriatría y Gerontología

lunes, 07 noviembre 2022 12:14

Etiquetas

jueves, 17 noviembre 2022 13:10

Cargando...
Cargando...

Cargando...

Visítanos

Entradas recientes

lunes, 19 septiembre 2022 16:36

Servicios