Últimos artículos

Listado de artículos

lunes, 21 noviembre 2022 10:45

Contenidos con Blog Ciudades Amigables Artículos

Eliminar

.

Edadismo y COVID-19: estudio sobre actitudes y opiniones discriminatorias hacia la edad durante la pandemia
07 - 09 - 2021

Edadismo y COVID-19: estudio sobre actitudes y opiniones discriminatorias hacia la edad durante la pandemia

SARA MARSILLAS | MATIA INSTITUTO GERONTOLÓGICO Este artículo es un resumen del artículo “Emerging Evidence: Ageism and COVID-19, a study of social inequality through opinions and attitudes about older people in the coronavirus crisis in Spain” publicado el 14 de agosto de 2020 en LTC Responses to COVID-19. International Long Term Care Policy Network. Las personas mayores están siendo las más afectadas por la pandemia causada por la COVID-19. Desde el inicio, tanto en los medios de comunicación como en la sociedad en general, se ha considerado un problema de personas mayores, cayendo en un planteamiento edadista con notable facilidad. Este tipo de planteamientos y discursos aumentan el conflicto intergeneracional [1] al reforzar los estereotipos negativos sobre la edad y crear una confrontación entre generaciones, especialmente cuando las instituciones participan en esta narrativa y, por tanto, contribuyen al círculo vicioso del edadismo [2]. El edadismo se refiere a los estereotipos (cómo pensamos), los prejuicios (cómo nos sentimos) y la discriminación (cómo actuamos) hacia las personas en función de su edad [3]. En el caso de las personas mayores, se puede entender como «la compleja y a menudo negativa construcción de la vejez, que tiene lugar a nivel individual y social» [4] y esta imagen social de las personas mayores como vulnerables, incapaces o no aptos repercute en su rendimiento, su salud y su bienestar [5]. Durante la pandemia la evidencia de la discriminación por razón de edad se expresó abiertamente [6] y en su inicio, esta situación se presentaba como «el problema de las personas mayores», lo que promovió una clara división por edades [7]. Todo ello nos llevó a querer evidenciar la posible existencia de un trasfondo social edadista mediante la presencia de estereotipos y actitudes discriminatorias en el contexto de COVID -19. Hasta donde sabemos, este es el primer estudio de investigación cuantitativa sobre el edadismo durante esta pandemia en España. En este estudio conceptualizamos las actitudes discriminatorias como el acuerdo verbal con expresiones y acciones que implican algún tipo de trato diferencial y negativo en relación con la edad. Para recoger las respuestas, elaboramos un cuestionario ad hoc que se basó en una revisión de las escalas de estereotipos de las personas mayores y las actitudes de discriminación [8] [9]. Parte de los ítems de estereotipos generados se extrajeron de los instrumentos identificados en la revisión de escalas, mientras que otra sección fue elaborada en consenso con la finalidad de abordar nuevas actitudes discriminatorias relacionadas con comportamientos clínicos y sociales durante la crisis. La versión final del cuestionario está compuesta por 23 ítems, que se administró en formato online en la primavera de 2020 (primera ola de la COVID-19). Resultados En el estudio final se incluyeron 840 participantes (de los que un 67.5% eran mujeres) y su edad media fue de 48 años aproximadamente. Los participantes vivían en su mayoría con al menos una persona (88.1%), aunque el 12% de las personas vivían solas. La mayoría de la muestra era española (99%), con un 67% de participantes de las regiones del País Vasco y Madrid. Los resultados del estudio[1] mostraron un patrón predominante de estereotipos negativos y actitudes discriminatorias relacionadas con la edad en el contexto de la crisis del COVID-19. La figura 1 cuantifica en rojo el número de respuestas que muestran un posicionamiento estereotipado o discriminatorio de las personas participantes hacia las personas mayores. En ella se muestra que más del 50% de las personas de la muestra expresan que las personas mayores tienen más miedo a infectarse, manejan peor la información, generan más carga para el sistema sanitario, deberían recibir más recomendaciones, deberían tener más restricciones y tienen más miedo que otros grupos de edad. Los resultados no difieren entre hombres y mujeres pero sí lo hacen en función de la edad. En este sentido el grupo de menores de 35 años mostró un sesgo más pronunciado hacia las personas mayores basado en mayores estereotipos y actitudes discriminatorias. Las preguntas que tuvieron respuestas más neutras, y por tanto mostraban menos sesgos o actitudes discriminatorias son las relacionadas con los derechos humanos y las libertades básicas (por ejemplo, «¿Las personas mayores merecen más o menos derechos y libertades que otros miembros de nuestra sociedad?»). Sin embargo, las preguntas más específicas y contextualizadas sobre los mismos temas muestran actitudes más discriminatorias (es decir, «¿Deben las personas mayores tener más o menos restricciones de confinamiento que otros grupos de edad?»). Esta aparente incoherencia podría estar relacionada con la deseabilidad social, que podría tener menos peso en situaciones específicas. Conclusiones Nuestros datos confirman en gran medida el sesgo negativo de los participantes en relación con la edad, independientemente de su sexo, durante el tiempo de la COVID-19, señalando, como han hecho otros estudios, la necesidad de acciones que promuevan una imagen social del envejecimiento acorde con la diversidad que caracteriza a las personas mayores [10]. El enfoque mediático edadista [5, 11], los discursos paternalistas de los políticos y responsables políticos, las definiciones deficitarias que generalizan desde la enfermedad a la vejez expresadas por los profesionales de la salud corren el riesgo de ser aceptadas y arraigadas en el discurso social y justificar drásticas medidas discriminatorias hacia las personas mayores, teniendo efectos dramáticos en la vida de un gran número de personas. Todo ello puede tener graves consecuencias cuando se articulan políticas discriminatorias que afectan a derechos básicos, especialmente la autonomía, el acceso a los recursos y la dignidad. Todo lo anterior nos lleva a pensar en la oportunidad que supondría explorar nuevos enfoques de investigación para analizar el significado social de la edad: derechos y deberes; estereotipos; el valor de la vida en relación con el enfoque del ciclo vital que vayan más allá del enfoque tradicional y predominante, que se centra en las consecuencias deficitarias del proceso de envejecimiento [12]. Las repercusiones de la crisis del COVID-19 en las personas mayores han puesto de manifiesto una vez más la necesidad y la urgencia de este propósito y de la construcción de una imagen social del envejecimiento que se corresponda con su complejidad y diversidad. Emerging Evidence: Ageism and COVID-19, a study of social inequality through opinions and attitudes about older people in the coronavirus crisis in Spain Referencias Ayalon, L. (2020). There is nothing new under the sun: Ageism and intergenerational tension in the age of the COVID-19 outbreak. International Psychogeriatrics, 1–11. doi:10.1017/s1041610220000575 Previtali, F., Allen, L. D., & Varlamova, M. (2020). Not Only Virus Spread: The Diffusion of Ageism during the Outbreak of COVID-19. Journal of Aging & Social Policy, 32(4–5), 506–514. http://doi.org/10.1080/08959420.2020.1772002. World Health Organization (2021). Global report on ageism. Geneva: World Health Organization. Recuperado de: https://www.who.int/publications/i/item/9789240016866. Ayalon, L., & Tesch-Römer, C. (2018). Introduction to the Section: Ageism—Concept and Origins (pp. 1–10). Springer, Cham. http://doi.org/10.1007/978-3-319-73820-8_1. Hausdorff, J. M., Levy, B. R., & Wei, J. Y. (1999). The power of ageism on physical function of older persons: Reversibility of age‐related gait changes. Journal of the American Geriatrics Society, 47(11), 1346-1349. Bravo Segal, S. & Villar, F. (2020) La representación de los mayores en los medios durante la pandemia COVID-19: ¿hacia un refuerzo del edadismo? Zhou, F.et al. (2020). Clinical course and risk factors for mortality of adult inpatients with COVID-19 in Wuhan, China: a retrospective cohort study. The Lancet, 395, 1054–1062. doi: 10.1016/S0140-6736(20)30566-3. Ayalon, L., Dolberg, P., Mikulionienė, S., Perek-Białas, J., Rapolienė, G., Stypinska, J., … de la Fuente-Núñez, V. (2019). A systematic review of existing ageism scales. Ageing Research Reviews, 54, 100919. http://doi.org/10.1016/J.ARR.2019.100919. Mayoral, O., García-Soler, A., Delgado, M.L, Lizaso, I., García-González, A. J. (2016). Selección de ítems y validez de contenido en el desarrollo de una escala de evaluación de la imagen en personas mayores. Poster presented at 57 Conference of the Spanish Society of Geriatrics and Gerontology, San Sebastián, Spain. Levy, B. (2017). Age stereotype Paradox: Opportunity for Social Change. The Gerontologist, 57, 2, 118-126. Bravo-Segal, S. (2018) Edadismo en medios masivos de comunicación: una forma de maltrato discursivo hacia las personas mayores. Discurso & Sociedad, Vol. 12(1), 1-28 2. Ayalon, L., Chasteen, A., Diehl, M., Levy, B., Neupert, S. D., Rothermund, K., … & Wahl, H. W. (2020). Aging in Times of the COVID-19 Pandemic: Avoiding Ageism and Fostering Intergenerational Solidarity. The Journals of Gerontology Series B: Psychological Sciences and Social Sciences. [1] Para más detalle, leer; García-Soler, A., Castejón, P., Marsillas, S., Del Barrio, E., Thompson, L., Díaz-Veiga, P. Ageism and COVID-19: Study on social inequality through opinions and attitudes about older people in the coronavirus crisis (2020), disponible en LTCcovid.org, International Long-Term Care Policy Network, CPEC-LSE, 12 de Junio de 2020.

miércoles, 09 agosto 2023 10:14

Intervenciones ambientales y psicosociales en comunidades amigables con personas mayores y envejecimiento activo
01 - 07 - 2021

Intervenciones ambientales y psicosociales en comunidades amigables con personas mayores y envejecimiento activo

DIEGO SÁNCHEZ-GONZÁLEZ | DEPARTAMENTO DE GEOGRAFÍA (UNED) FERMINA ROJO-PÉREZ, VICENTE RODRÍGUEZ-RODRÍGUEZ, GLORIA FERNÁNDEZ-MAYORALAS | CONSEJO SUPERIOR DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS (CSIC), GRUPO DE INVESTIGACIÓN SOBRE ENVEJECIMIENTO (gie-CSIC) Resumen del artículo publicado AQUÍ La mejora de las condiciones de vida de las personas mayores está entre las prioridades y programas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde el International Plan of Action on Ageing, adoptado en Viena en 1982 (UN, 1982), hasta el más reciente informe resultante de los debates realizados en varios talleres y seminarios virtuales durante 2019-2020: the Decade of Healthy Ageing: Baseline report (WHO, 2020), que prepara el escenario para la década del envejecimiento saludable 2021-2030. El envejecimiento saludable es un proceso dinámico y sus tres componentes, según se señala en el informe anterior, son: i) la capacidad funcional de las personas para satisfacer necesidades básicas, fortalecer la autonomía personal y tomar decisiones, participar en actividades diarias, crear y mantener relaciones y contribuir a la sociedad; ii) las capacidades intrínsecas del individuo (físicas y mentales); y iii) los entornos (físicos, sociales y de políticas públicas) (WHO, 2020, p. 10-13) y las interacciones entre ellos, con el fin de su mejora y adaptación a las personas mayores. En relación con el envejecimiento y el entorno medioambiental, Kalache y Plouffe (WHO, 2007a) desarrollaron el proyecto global Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, incardinado en el modelo de Envejecimiento Activo (WHO, 2002; Fernández-Mayoralas et al., 2018; Pérez Díaz y Abellán García, 2021; Rojo-Pérez et al., 2021a; Rojo-Pérez et al., 2021b). Una ciudad amigable con las personas mayores se puede entender, en síntesis, como un “entorno urbano inclusivo y accesible que promueve el envejecimiento activo” (Buffel et al., 2016) a través de ocho dominios: espacios al aire libre y edificios; alojamiento; transporte; participación social; respeto e inclusión social; participación ciudadana y empleo; comunicación e información; y apoyo comunitario y servicios de salud (WHO, 2007a). Bajo el modelo ecológico, Menec (2017) señaló que las ciudades amigables crean conexiones bidireccionales entre las personas mayores y sus entornos destacando el rol de los diferentes niveles (individual, organizacional y comunitario). El constructo “ciudades amigables con las personas mayores” se ha expandido para incluir también comunidades, estados, empresas, universidades, sistemas de cuidados de salud y sistemas de salud pública, en una especie de sinergia entre las iniciativas de comunidades amigables bajo el paraguas del ecosistema de amigabilidad global (Fulmer et al., 2020). Múltiples sectores (personas mayores y sus familias y cuidadores, diseñadores de políticas, partes interesadas, proveedores de servicios) desempeñan un rol participativo importante en la implementación y evaluación de la amigabilidad de un barrio o un entorno de residencia y en los requisitos para la acción comunitaria (WHO, 2007b). Así, bajo el marco de comunidades amigables y desde diversas disciplinas, se ha publicado un amplio cuerpo de literatura científica y otros informes y también literatura gris, siendo los últimos 10 años el período más prolífico, especialmente realizado en los países desarrollados. En esta línea, este post sintetiza un artículo científico (Sánchez-González, Rojo-Pérez, Rodríguez-Rodríguez, Fernández-Mayoralas, 2020) recientemente publicado en acceso libre, cuya referencia bibliográfica completa aparece en la cabecera de este post. Forma parte de un número monográfico sobre Active/Healthy Ageing and Quality of Life, del que son editoras la Dra. Maria João Forjaz y la Dra. Carmen Rodríguez-Blázquez (Centro Nacional de Epidemiología; Instituto de Salud Carlos III, CNE-ISCIII). El artículo tiene como objetivo identificar las intervenciones relacionadas con la evidencia empírica en el modelo comunidades amigables para promover el envejecimiento activo y saludable. Ninguna de las revisiones de literatura científica manejadas (Dellamora et al., 2015; Hwang, 2017; Luciano et al., 2020; Lui et al., 2009; Menec & Brown, 2018 first online; Neville et al., 2016; Neville et al., 2018; Rogelj & Bogataj, 2019; Ronzi et al., 2018; Rudnicka et al., 2020; Steels, 2015; Syed et al., 2017; Torku et al., 2019 first online; Williams-Roberts et al., 2016) cubría el objetivo de nuestro trabajo, la intervención o el diseño experimental de entornos amigables con las personas mayores. No existe consenso para definir qué se entiende por ‘intervención’, pero una intervención, en general, se diseña, ejecuta y evalúa con el propósito de mitigar o prevenir situaciones de riesgo mediante la implementación de acciones destinadas a resolver problemas específicos en diferentes niveles (individuos, grupos y comunidades). Para llevar a cabo nuestra investigación, se realizaron búsquedas bibliográficas en bases de datos electrónicas seleccionadas (Web of Science y Scopus), siguiendo una revisión sistemática basada en las directrices Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyzes (PRISMA) (Moher et al., 2009), para obtener documentos científicos publicados entre las fechas 2007 y mediados de 2020. Bajo estas directrices se hizo la selección de estudios, la evaluación de su calidad y los criterios de elegibilidad. También la declaración PRISMA juntamente con el manual Cochrane (Higgins et al., 2011) constituyeron las herramientas para evaluar la calidad de la intervención y el tipo y grado de sesgo de riesgo. Al final de este proceso de búsqueda de documentos y de evaluación de su calidad, 11 referencias fueron retenidas para hacer la revisión sistemática. En el artículo original se puede ver un diagrama de flujo que reporta información sobre las diferentes fases de la revisión sistemática, así como varias tablas que registran las características de los estudios incluidos (Sánchez-González et al., 2020). El artículo exploró la evidencia empírica de la literatura académica relacionada con las características, contenido y efectividad de las intervenciones diseñadas para mejorar los factores de riesgo ambientales y psicosociales para las personas mayores basadas en el paradigma sobre ciudades y comunidades amigables. Las intervenciones ambientales se enfocaron en reducir el riesgo y adecuar el entorno ambiental cotidiano, mientras que las psicosociales priorizaron estrategias sociales (cambios de comportamiento, promoción de la participación) y capacitación. Los autores y campos de especialización estuvieron dominados por perfiles multidisciplinares, basados en los paradigmas de comunidades amigables y de envejecimiento activo o saludable, y enfocados desde las aproximaciones teóricas de los entornos físico y social y condiciones de salud. No obstante, se resalta que uno de cada dos estudios retenido ignoró estos enfoques. La edad promedio de las personas mayores que participaron en las intervenciones fue de 76,1 años, las mujeres representaron 7 de cada 10 participantes, y 6 de cada 10 intervenciones se realizaron en Asia y Australia, siendo así que no se encontraron estudios para América Latina y el Caribe y África. Todos los estudios fueron intervenciones no farmacológicas con predominio multicomponente, seguido de investigaciones de tipo ambiental y psicológico, y casi la mitad fueron de base individual. Desde el punto de vista geográfico, la mayoría de las intervenciones se llevaron a cabo principalmente a escala urbana y metropolitana. Se siguió una metodología mixta en casi 6 de cada 10 estudios, y en menor medida se aplicaron enfoques cuantitativos o cualitativos. El diseño del estudio se basó principalmente en intervenciones no controladas, seguidas de los enfoques controlados aleatorios y no aleatorios. Además, se observó una alta proporción de estudios de baja calidad metodológica y alto riesgo de sesgo. De hecho, solo dos estudios lograron una alta calidad en la descripción de los métodos e instrumentos que sustentan sus resultados. Hallazgos relevantes mostraron que las intervenciones fueron más efectivas en ciertos dominios del paradigma de ciudades y comunidades amigables, como el transporte y la vivienda, seguidas de un incremento en la participación como consecuencia del cambio de comportamiento relacionado con el estilo de vida. Los cambios inferidos se asociaron con proporcionar información y mejorar las habilidades; modificar el acceso, las barreras, las exposiciones y las oportunidades; mejorar los servicios y el apoyo; dar continuidad y efectividad a las transformaciones en el tiempo; y modificar políticas basadas en el enfoque de abajo hacia arriba en el paradigma de ciudades y comunidades amigables. Además, las intervenciones centradas en aspectos personales y organizativos pueden tener efectos positivos a largo plazo. Sin embargo, se observaron menos cambios en las intervenciones relativas a los estilos de vida debido al impacto de factores complejos de múltiples causas. Como conclusión, el artículo destaca que la relativa efectividad en materia de salud pone en tela de juicio el diseño de intervenciones y la supuesta “amigabilidad” de determinadas comunidades. Es necesario fomentar una sólida investigación longitudinal, dirigida a proporcionar conocimientos clave para la implementación y evaluación de políticas públicas y fomentar los programas de ciudades y comunidades amigables con las personas mayores. Esta revisión sistemática evidenció la necesidad de diseñar y aplicar intervenciones en diferentes contextos geográficos, así como de realizar investigaciones que confirmen su efectividad con el fin de traducir y canalizar el conocimiento hacia el desarrollo de políticas públicas para la promoción del envejecimiento activo y saludable. Artículo en International Journal of Environment Research and Public Health

martes, 27 febrero 2024 09:04

Proyectos de Aprendizaje Servicio, un impulso a la cooperación y solidaridad intergeneracional
28 - 04 - 2021

Proyectos de Aprendizaje Servicio, un impulso a la cooperación y solidaridad intergeneracional

GEMA MONTERO MUÑOZ Y CRISTINA MORENO CERRO | CONCEJALÍA DE MAYORES. AYUNTAMIENTO DE COSLADA MAR CRUZ MORA | CONCEJALÍA DE JUVENTUD. AYUNTAMIENTO DE COSLADA La solidaridad y la cooperación intergeneracional son valores que ayudan a crear una sociedad más justa, cohesionada y que permitirá afrontar, desde la perspectiva comunitaria, los retos que plantee el envejecimiento progresivo de la población. Desde las Administraciones Locales podemos contribuir en gran medida a una sociedad en la que las generaciones se acerquen, aprendan unas de otras, se reconozcan, colaboren y se cuiden. Hoy, 29 de abril, Día Europeo de la Solidaridad Intergeneracional, técnicas municipales de la Concejalía de Mayores y de Juventud del Ayuntamiento de Coslada, queremos poner en valor los Proyectos de Aprendizaje y Servicio como una herramienta muy valiosa para transformar y redefinir las relaciones intergeneracionales desde el aprendizaje y el compromiso social. ¿Qué es el Aprendizaje Servicio? El Aprendizaje Servicio (APS) es una propuesta educativa que ofrece la posibilidad de que quienes aprenden pongan sus conocimientos al servicio de la comunidad, con el objetivo de atender sus necesidades y mejorar la calidad de vida de las personas. ¿Qué queremos conseguir cuando trabajamos los proyectos de APS intergeneracional? Acercar dos generaciones fuera del ámbito familiar, proyectar una imagen más positiva de las personas mayores y derribar los mitos y estereotipos que se tienen mutuamente. Generar espacios de convivencia y relaciones sociales que fomenten el envejecimiento activo de los participantes y favorezcan una mayor cohesión social. Implicar a los jóvenes en la responsabilidad de devolver a la comunidad los conocimientos adquiridos en su proceso formativo, ya sea dando clases de conversación en lengua inglesa, enseñando cultura clásica gracias a visitas guiadas al Museo Arqueológico Nacional o preparando un ciclo de conferencias de salud sobre el uso responsable de los medicamentos. Ahora bien, ¿cuáles son los aprendizajes propios para los y las estudiantes y para las personas mayores que intervienen en Proyectos Intergeneracionales de APS? Para los estudiantes… Aprender a trabajar en equipo, facilitando la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, en la elaboración, desarrollo y seguimiento en cada una de las etapas de los proyectos. Aprender a escuchar y valorar las opiniones de los demás. Aprender a detectar problemas y desplegar estrategias de resolución de conflictos. Generar un sentimiento de responsabilidad, propio y hacia los demás, de los conocimientos curriculares adquiridos, orientado a facilitar un acercamiento a la realidad laboral. Afianzar los contenidos estudiados en clase de forma práctica, para dar sentido a lo aprendido en el aula. Mejorar en el manejo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, sobre todo tras la pandemia, que nos ha obligado a todos a mantenernos conectados en el plano virtual. Para las personas mayores… Fomentar la enseñanza mutua. Este tipo de proyectos intergeneracionales se caracterizan por poner en valor las aportaciones que realizan las personas mayores en base a su experiencia de vida y capital de conocimiento. Facilitar el crecimiento personal en todas sus dimensiones. Mejorar la autoestima, adquiriendo más confianza en sí mismos y en las personas que les rodean gracias a su participación en espacios comunes de convivencia e intercambio de experiencias. Fomentar el pensamiento crítico y la reflexión, tras la adquisición y asimilación de nuevos conocimientos. Prevenir el deterioro cognitivo. Favorecer procesos que eviten la soledad no deseada. Experiencia en el municipio de Coslada Coslada es una ciudad comprometida con el Aprendizaje Servicio Solidario desde hace más de una década, aunque la Concejalía de Mayores del Ayuntamiento de Coslada no tuvo su primera toma de contacto hasta mediados del año 2014. Desde entonces, han sido muchos los proyectos que hemos desarrollado junto a diversos centros de educación secundaria del municipio, entidades sociales y otros organismos institucionales, en coordinación con la Concejalía de Juventud. Coslada forma parte de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores desde 2018 y en el proceso de amigabilidad toda esta experiencia de Aprendizaje y Servicio será incorporada. Asimismo, y debido al éxito de los proyectos de Aprendizaje Servicio, la Concejalía de Juventud ha puesto en marcha una Oficina de Aprendizaje Servicio desde la que se han impulsado, en estrecha colaboración con la Concejalía de Mayores, iniciativas dirigidas a prestar apoyo a las personas mayores y a crear espacios de encuentro intergeneracional con jóvenes, produciéndose un acercamiento que ha resultado muy beneficioso para ambos colectivos. A continuación, detallamos algunos de los proyectos que hemos desarrollado destacando dos de las fases claves de cualquier Proyecto de Aprendizaje Servicio: la atención a necesidades o demandas reales y la realización del servicio a la comunidad. Punto de partida: la necesidad detectada El proyecto APS Intergeneracional “Local Classroom” surgió en el año 2015 gracias a una petición de grupo de personas mayores que llevaban 4 años inscritos en la actividad de inglés en el marco del Programa Socioeducativo de Dinamización Sociocultural «Envejecer y Participar» de su centro municipal de mayores. El grupo en su conjunto manifestó a los técnicos de la Concejalía de Mayores la necesidad de reforzar su aprendizaje en el plano de la conversación, dado que echaban en falta oportunidades para poder practicar los conocimientos teóricos aprendidos. Es así como se puso en marcha la coordinación municipal, que tejió un estupendo trabajo en red con los\las estudiantes de 4º ESO del I.E.S Luis García Berlanga de Coslada. El Proyecto APS Intergeneracional “MAN_Revive la Hispania Romana” desarrolló su primera edición en el año 2016, en respuesta a la falta de encuentros intergeneracionales que se producían en el municipio, en torno a la cultura clásica. En los centros municipales de mayores ya se venían desarrollando talleres que pusieran en valor la cultura como la actividad de “Géneros Literarios” o las salidas culturales a museos o salas de exposiciones, pero las personas mayores lo que nos demandaban eran más monográficos o visitas guiadas que se centraran en temáticas específicas. Es así como establecimos contacto con el Departamento de Cultura Clásica del IES Miguel Catalán de Coslada, que a su vez había establecido contacto con el Museo Arqueológico Nacional con el fin de acercar la cultura a la ciudadanía. En ese interés conjunto, se produjo un encuentro que daba pie a trabajar toda la línea intergeneracional y que durante el desarrollo del proyecto en el 2019/20 se sumaron alumnos/as de 3º Grado de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid. El servicio a la comunidad. ¿Cómo se fraguó el trabajo en red? Proyecto APS Intergeneracional “Local Classroom” El servicio a la comunidad que prestaron los alumnos/as consistió en impartir clases exclusivas de conversación en lengua extranjera, con el ánimo de reforzar los contenidos aprendidos en las clases teóricas que recibían las personas mayores en el centro municipal de mayores mediante dramatizaciones y/o dinámicas grupales: cómo facturar en el aeropuerto, cómo hacer una reserva en un restaurante, cómo expresarte telefónicamente ante una urgencia, etc. Para dar respuesta a la necesidad expresada por las propias personas mayores, en reunión de coordinación multidisciplinar en la que participaron tanto las técnicas de la Concejalía de Mayores y de la Concejalía de Juventud como el Jefe de Servicio de Sección Bilingüe, la orientadora del instituto y la formadora del taller de inglés del centro de mayores, diseñamos en equipo el proyecto intergeneracional. Este trabajo en red originó el nacimiento del «Local Classroom» (2015), en el que se implicaron voluntariamente 25 alumnos de 4º ESO y 1º Bachillerato de un instituto público bilingüe de la localidad (IES Luis García Berlanga) y 20 personas mayores, inscritas a la actividad de inglés, bajo el compromiso de reunirse una hora, un día a la semana, durante casi todo el curso escolar (mediados de noviembre hasta finales de abril). Hoy podemos decir que han formado parte del proyecto a lo largo de todos estos años, casi medio centenar de alumnos/as y algo más de 80 personas mayores de la localidad. Proyecto APS Intergeneracional “MAN_Revive la Hispania Romana” El servicio a la comunidad consistió en ofrecer una formación/ encuentro cultural preparatorio en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid en la que participaron tanto los estudiantes del IES Miguel Catalán como los estudiantes del Grado de Geografía e Historia, dirigido a las personas mayores interesadas en recibir el servicio. La idea original de llevar a los mayores a la universidad fue muy atractiva para ellos, ya que la inmensa mayoría no había pisado nunca un aula universitaria. Durante este encuentro, que sirvió para contextualizar el momento histórico, se prepararon los temas (La decadencia del imperio romano y la cristianización; juegos, espectáculos y propaganda política; transporte y mercancías o la medicina en el mundo romano) para la visita guiada a las diferentes salas del Museo Arqueológico Nacional de Madrid. La dinámica seguida por los estudiantes consistió en dividir en pequeños grupos de 4/5 personas mayores y mostrar las salas del Museo Arqueológico, como si ellos fueran los guías, apoyando el contenido visto en la visita con fotografías, mapas, escritos, que enriquecieran la exposición de los alumnos/as a las personas mayores. De esta manera, conseguimos que tanto las personas mayores como el resto de participantes (también formaron parte del proyecto otro día los enfermos/as de Alzheimer de la Asociación AFA del Corredor del Henares y personas mayores del municipio de San Fernando de Henares) disfrutaran no sólo del museo, sino también que pasaran un buen rato en grupo y adquirieran nuevos aprendizajes que quizás en un principio no llamaron su atención o nunca pensaron que pudieran ser de su interés. En definitiva, formaron parte de este proyecto intergeneracional más de un centenar de participantes. Aprendizaje Servicio como motor de transformación social Gracias a estas experiencias intergeneracionales, de manera recíproca, los protagonistas han podido desarrollar estrategias para la mejora de sus habilidades sociales, han comprobado que la comunicación humana es capaz de conectar a los grupos con intereses, necesidades y preocupaciones comunes; y que el trabajo en equipo, colaborativo y cooperativo es capaz de transformar y enriquecer el entorno en el que se actúa. Además, los proyectos de APS permiten articular de manera significativa los contenidos curriculares y competencias básicas (para la comunicación lingüística, la competencia en el conocimiento y la interacción con el medio físico, la competencia social y ciudadana, la competencia cultural y artística, la competencia para aprender a aprender y/o la competencia matemática, entre otros), además de fortalecer un aprendizaje basado en la experiencia con una incidencia directa en el servicio a la comunidad. En definitiva, la metodología Aprendizaje-Servicio Solidario Intergeneracional está dirigida a potenciar las capacidades de las personas mayores y del alumnado para la transformación personal, promoviendo el compromiso con la vida, con la sociedad, la corresponsabilidad en la transformación social y la ciudadanía activa. En este sentido, una ciudad en la que se promueve la relación entre diversas generaciones será una población con mayor cohesión social, en la que sus ciudadanos se relacionan desde lo común pero también desde la diversidad y en la se enriquecerán con nuevas experiencias, conocimientos y formas de vida, adquiridos desde la participación conjunta, con el objetivo de alcanzar una sociedad más equitativa, solidaria y amigable con las personas mayores. Más información mayores@ayto-coslada.es Oficina de Aprendizaje Servicio: https://redjovencoslada.es/aprendizaje-y-servicios/ Más información sobre Aprendizaje y Servicio: https://www.aprendizajeservicio.net/

lunes, 07 noviembre 2022 12:14

Mejor, no me llames viejo
26 - 04 - 2021

Mejor, no me llames viejo

LOURDES BERMEJO | VICEPRESIDENTA DE GERONTOLOGÍA DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE GERIATRÍA Y GERONTOLOGÍA (SEGG) La SEGG publica una Guía para tratar la imagen de las Personas Mayores. Es frecuente escuchar a los Mayores un comentario irritado cuando escuchan la expresión “Nuestros Mayores”. “¿De quién somos? ¿Somos propiedad de alguien? ¿Tenemos que obedecer a quien lo afirma?” Esa irritación, en ocasiones, llega a ser un claro rechazo al edadismo cuando se escucha la manera de referirse a las Personas Mayores a las que, habitualmente, no se les pregunta por su opinión en estos temas. Y tienen mucho que decir sobre cómo quieren que se hable de ellas. Un ejercicio que hacer es el de imaginar qué harías si, a cualquier edad, escucharas en los medios de comunicación que se refieren a ti de una manera que te resulta prepotente, demasiado proteccionista, de una manera con la que no coincides… Por eso, en la SEGG, con la experiencia que esta Sociedad científica tiene de tratar con los Mayores tan intensamente y desde hace tantos años, hemos pensado que había que llegar también a los medios de comunicación como el canal más apropiado para que el lenguaje que define a los Mayores se transforme en un lenguaje positivo, heterogéneo y, finalmente, refleje a un grupo de población muy diverso y también cada vez más influyente. Por eso, la SEGG ha elaborado una Guía para los medios de comunicación con la que quiere contribuir a difundir una imagen positiva de las Personas Mayores que recoja, especialmente, la heterogeneidad de este grupo de edad y evite los estereotipos negativos que se atribuyen a esta franja de edad. Es evidente -los datos demográficos lo demuestran- que las Personas Mayores se han convertido en un grupo de población influyente, en un foco de atención periodística y social debido a esas razones demográficas y también sanitarias en la actualidad. El crecimiento del número de personas mayores de 60 años en todo el mundo ha conducido a la declaración del Decenio del Envejecimiento Saludable, por parte de Naciones Unidas. NU busca una concienciación y movilización de instituciones y medios de comunicación sobre las necesidades sociales y sanitarias de este grupo de población. Por otra parte, ya está aquí la silver economy o economía vinculada a las personas mayores. Eso también tiene que ver con que las nuevas generaciones de Mayores son hábiles con las nuevas tecnologías y cuando abordemos temas referentes a ellos no podemos perder de vista que las previsiones de la Unión Europea (EU) son que, para 2025, la contribución de la Silver Economy al PIB europeo se sitúe en el 32% del mismo y supondrá un 38% del empleo en la UE. 2025 está a la vuelta de la esquina. Es, por tanto, muy importante el tratamiento que los medios de comunicación otorgan a las Personas Mayores porque son un altavoz de tendencias y, a través de ellos conviene evitar estereotipos y lugares comunes que no atienden, sobre todo, a la heterogeneidad de este grupo. La “Guía de la SEGG para los Medios de Comunicación sobre el tratamiento de la información y la imagen de las personas mayores y el envejecimiento” busca sugerir a los medios algunos criterios en la información sobre las Personas Mayores que pueden resultar positivos (o al menos neutrales, dignos y realistas) para ellas, para medios y lectores. Recomendaciones que deben entenderse también, también, como un medio de hacer frente al Edadismo al que se enfrenta este grupo de población en el ámbito económico, profesional, social, institucional o sanitario. Hemos establecido ocho apartados: LAS PERSONAS MAYORES SON DIVERSAS Las Personas Mayores forman un grupo de población muy heterogéneo y esta idea debe ser el punto de partida fundamental para informar sobre ellas, teniendo en cuanta su gran diversidad intergeneracional e intrageneracional. Las personas mayores son más variadas que cualquier otro grupo de edad y, sin embargo, se las considera a todas iguales y con una imagen generalmente negativa. Hay que transmitir que una persona con 60, 70 u 80 años (o mucho más) puede llevar una vida plena y activa, teniendo mucho que aportar laboral y socialmente. Es una realidad muy distinta a la de una persona con dependencia física, deterioro cognitivo o enfermedad, independientemente de su edad. Y todo ello se suele unir en un solo bloque, como un colectivo uniforme y homogéneo, generaciones muy diversas entre sí, con estilos e historias de vida que pueden ser muy distintas, y con situaciones de salud física, mental y condiciones sociales también diversas. Es necesario atender a la diversidad, se deben construir representaciones del envejecimiento y la vejez desde la diversidad (edad, origen étnico, orientación sexual, creencias, lugar de residencia…) y mostrar al público la edad real, sin prejuicios contra la vejez. LAS PERSONAS MAYORES QUIEREN Y TIENEN DERECHO A DAR SU OPINIÓN Parece imprescindible contar con su opinión para todo aquello que repercuta en sus vidas. Se debe consultar a las Personas Mayores sobre sus necesidades, sus gustos o sus reivindicaciones, evitando hablar en su nombre sin conocer exactamente lo que opinan o quieren. Al elaborar informaciones periodísticas sobre ellas, es imprescindible conocer sus opiniones sobre cada tema; deben ser una de las principales fuentes de información (junto con los estudios y encuestas sobre ellas). Están perfectamente capacitadas para darla y tienen un discurso propio que debe ser escuchado. SON FUENTE DE MENSAJES POSITIVOS Y REALISTAS Las informaciones sobre las Personas Mayores son muy a menudo negativas y sensacionalistas: se refieren en un porcentaje muy amplio a problemas de salud, fragilidad, soledad, carga económica en las pensiones, coste sanitario… Según los estereotipos y prejuicios asociados a este grupo de edad, “son un gasto y, además, ya no aportan…”, cuando la realidad es bien distinta. Son puntales de sus familias, son motor de una economía cada vez mayor, protagonizan muchos voluntariados, practican deporte, son personas emprendedoras, continúan aprendiendo, son fuente de apoyo en la familia (hijos e hijas y nietos y nietas) y en la sociedad siempre que es necesario… Dar un discurso real ayuda al empoderamiento de las personas mayores. UTILIZAR LOS TÉRMINOS ADECUADOS: NO SON VIEJECITOS/AS, EL LENGUAJE NUNCA ES NEUTRO El lenguaje tiene una influencia determinante en conductas y creencias sociales. Y los medios son un altavoz con una influencia enorme. Por eso, es muy recomendable realizar la comunicación de estas informaciones con los términos adecuados, reales y no estereotipados. Por ejemplo, es más positivo el término Personas Mayores (que además es una denominación inclusiva). No son recomendables los términos ancianos/as, viejos/as o abuelos/as y mucho menos sus diminutivos (ancianitos/as, viejecitos/as o abuelitos/as). Ni todos las personas mayores son abuelos/as, ni todos los abuelos/as son personas mayores. Si se les pregunta a ellas, es frecuente que contesten que no les gusta el término Nuestros Mayores que indica posesión o paternalismo. Son preferibles las fórmulas “Personas Mayores” o “Adultos Mayores” de nuestra sociedad. De la misma manera hay que utilizar un lenguaje no sexista, evitando utilizar pronombres masculinos, sustituyéndolos por sustantivos genéricos, como por ejemplo sustituir el término “mayores” por “personas mayores”, evitando así el sesgo hacia un sexo o género social. UTILIZAR TÉRMINOS ADECUADOS: NO SON ASILOS La actualidad de la pandemia ha llevado a referirse a sus espacios vitales a menudo en los medios y se han convertido en lugares cotidianos en las informaciones. A este respecto, se debe tener en cuenta que se deben utilizar términos adecuados para hablar de su diversa realidad según el lugar en el que viven. El término asilo o geriátrico está obsoleto. El nombre que se debe utilizar es centro residencial o residencia y, en general, evitar referencias peyorativas o perjudiciales relativas a la edad y el envejecimiento, o el uso de un lenguaje paternalista o condescendiente. MOSTRAR IMÁGENES REALES, OBJETIVAS, DIVERSAS, POSITIVAS, ALEGRES (o al menos neutras) En los medios de comunicación se utilizan más frecuentemente imágenes tristes, dramáticas, de enfermedades o de dependencia que pueden resultar ilustrativas de algunas realidades de este colectivo pero que no representan a todas las personas mayores, ni tampoco a la mayoría del colectivo, ya que, además, estas imágenes las muestran como objeto de nuestra compasión. Es uno de los temas más importantes a la hora de difundir los mensajes relativos a las Personas Mayores. Se debe priorizar el uso de imágenes alegres, positivas, que reflejen actividades variadas y cotidianas de personas muy activas. Son más convenientes y se ajustan mejor a la realidad que viven las personas mayores. También es frecuente que se utilicen imágenes de personas mayores que no se corresponden con nuestro contexto sociocultural, sino de países del norte de Europa y conviene utilizar imágenes de nuestro propio entorno sociocultural español cada vez más pluriétnico, procurando mostrar sus rostros y primeros planos, propiciando una comprensión positiva, digna, igualitaria, no edadista y realista del envejecimiento. RESALTAR LA ECONOMÍA PLATEADA Como mencionábamos, la economía plateada ha llegado a ser ya una realidad muy influyente. La posibilidad de vivir más tiempo es un logro y un recurso valioso, también para la economía generada por más de 9 millones de personas. Es un referente cada vez más habitual en las informaciones de los diarios económicos y generales, que convierte a las Personas Mayores en actores decisivos de la economía general, y esto es algo que debe potenciarse en la comunicación transmitida por los medios. Son, por tanto, un motor activo y positivo para toda la sociedad. Son protagonistas, cada vez más habitualmente, en campañas de publicidad de productos y servicios destinados específicamente a ellas y también de productos destinados tradicionalmente para otros grupos de edad. Se han convertido en un impulso socio-económico y cobran protagonismo como trabajadores “bumerán” que regresan a las empresas, algo que puede favorecer la imagen que se transmita de ellos. Es decir, no se les puede considerar una clase pasiva, uno de los estereotipos más dañinos que afectan a su dimensión económica y productiva. También llevan a cabo acciones que no están cuantificadas económicamente, pero que generan importantes recursos a la sociedad (el cuidado de los nietos y nietas, el voluntariado social, el mentoring, etc). DAR ESPACIO A SUS REIVINDICACIONES Hemos visto en los últimos años grandes manifestaciones sobre reivindicaciones de este colectivo que ha saltado a primer plano de la actualidad. Las Personas Mayores quieren ser tratadas como personas adultas, responsables, conscientes de sus propios actos, no como menores o dependientes. Tienen sus propias reivindicaciones y quieren comunicarlas como ha sido evidente en los últimos años, con una presencia sociopolítica cada vez mayor. Es una generación muy diversa, en la que muchas personas han sufrido desigualdades y diferentes posibilidades para el desarrollo de sus vidas (la falta de escolarización, profesiones con gran esfuerzo físico y horarios muy amplios, infraviviendas…); y en la actualidad se enfrentan a la Brecha Digital, pero también a la Brecha Económica y Social, para el acceso a recursos y servicios que cubran sus necesidades. Conviene recordar que han construido la sociedad en la que vivimos y son ciudadanos de pleno derecho. “Guía de la SEGG para los Medios de Comunicación sobre el tratamiento de la información y la imagen de las personas mayores y el envejecimiento” Sociedad Española de Geriatría y Gerontología

lunes, 07 noviembre 2022 12:14

Un mundo para todas las edades: únete a la campaña mundial contra el edadismo
08 - 04 - 2021

Un mundo para todas las edades: únete a la campaña mundial contra el edadismo

VÂNIA DE LA FUENTE-NÚÑEZ | CO-AUTORA DEL INFORME MUNDIAL SOBRE EL EDADISMO Y RESPONSABLE TÉCNICO. UNIDAD DE CAMBIO DEMOGRÁFICO Y ENVEJECIMIENTO SALUDABLE. ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD ¿Alguna vez has recibido un trato diferente a causa de tu edad? Es muy probable que tu respuesta sea afirmativa. La edad es usada con frecuencia como instrumento de categorización, condicionando nuestras interacciones personales, nuestras percepciones sobre nosotros mismos y las oportunidades o desventajas que disfrutamos o padecemos en términos de acceso a empleo, servicios de salud, plataformas políticas y una larga lista de etcéteras. Según el Informe mundial sobre el edadismo, publicado el 18 de marzo de 2021, la mitad de la población mundial es edadista contra las personas mayores y, en Europa, el edadismo es más frecuente hacia los jóvenes que hacia otros grupos de edad. El edadismo nos afecta a todos a lo largo de la vida. A partir de los cuatro años interiorizamos los estereotipos relativos a la edad existentes en nuestra cultura y éstos empiezan a guiar, de forma consciente o inconsciente, nuestros sentimientos y nuestra conducta hacia las personas de edades diferentes. Estos estereotipos también influyen en la forma en que nos comportamos y en lo que pensamos sobre nosotros mismos como miembros de un grupo etario determinado. El edadismo puede cohibirnos a adoptar ciertos roles estereotipados para edades diferentes a la nuestra. Por ejemplo, podemos ser reticentes a compartir nuestras ideas en una mesa de reunión cuando somos jóvenes porque hemos interiorizado la idea de que una persona joven no tiene nada que aportar. Por otro lado, podemos interiorizar la idea de que a partir de una edad no tenemos la capacidad para aprender, y no perseguir nuestros sueños de aprender a tocar un instrumento o incrementar nuestra formación durante la jubilación. El edadismo también está muy presente en las instituciones. Buscamos un empleo y se nos deniega porque se nos considera demasiado jóvenes o demasiado mayores; vamos al médico y no nos dan acceso a un tratamiento médico en base a nuestra edad, independientemente de nuestra capacidad intrínseca; vamos al banco y nos dicen que no se conceden préstamos a partir de una edad; intentamos iniciar un movimiento político y se nos niega la voz porque se considera inmadura para poder liderar. En muchos casos, ni siquiera nos percatamos de la existencia de edadismo en nuestras instituciones porque las normas, reglas y prácticas establecidas se han aplicado durante tanto tiempo sin ser cuestionadas, que no conseguimos ver la discriminación inherente a las mismas. Estas barreras sistemáticas limitan nuestro potencial y nuestro acceso a los recursos y tienen un impacto muy negativo en nuestra salud y bienestar. El edadismo está asociado a una mortalidad precoz, una peor salud física y mental, una menor calidad de vida y un mayor riesgo de aislamiento social y de soledad cuando somos mayores. Además, el edadismo tiene un alto coste económico para las personas y la sociedad. Según una estimación reciente, en los Estados Unidos de América, el edadismo genera anualmente costes adicionales por valor de US$ 63 millones para tratar una amplia gama de problemas de salud. En conjunto, representa uno de cada siete dólares gastados en las ocho enfermedades más prevalentes en los estadounidenses mayores de 60 años. La buena noticia es que podemos hacer algo para combatir el edadismo. Como indica el Informe mundial sobre el edadismo, tres estrategias son eficaces para reducirlo o eliminarlo. En primer lugar, podemos promover el desarrollo e implementación de medidas políticas y legislativas para hacer frente a la discriminación y la desigualdad por motivos de edad y proteger los derechos humanos de todos. Para asegurar su implementación efectiva, es importante que se establezcan mecanismos que permitan la aplicación y supervisión de dichas medidas a través de instituciones de defensa de los derechos humanos individuales y sociales y tribunales de justicia. En segundo lugar, podemos organizar actividades educativas que mejoren la empatía y ayuden a disipar conceptos erróneos sobre los diferentes grupos de edad. Las intervenciones educativas pueden ser múltiples e interdisciplinarias: manuales que transmiten información, conocimientos y habilidades, actividades de concienciación mediante juegos de rol, simulaciones y recursos de la realidad virtual, etc. Además, las actividades educativas se pueden incluir en todos los niveles educativos, desde primaria hasta la universidad y también en programas de formación continuada, tanto a nivel formal como no formal. Por último, podemos fomentar y participar en actividades intergeneracionales que reúnan a jóvenes y mayores, ya que éstas ayudan a reducir los prejuicios y estereotipos intergrupales. Para asegurar el éxito de dichas actividades es importante asegurar que ambos grupos tengan el mismo estatus y trabajen juntos hacia objetivos comunes (por ejemplo, pintar un cuadro, compartir historias). Es hora de decir no al edadismo. Es hora de crear juntos un mundo para todas las edades. Para ello debemos invertir en las tres estrategias que previenen y combaten el edadismo ya que están basadas en pruebas científicas. Debemos mejorar también la investigación en este campo para comprender mejor el edadismo, su impacto en los jóvenes y en las personas mayores y la manera de reducirlo. Es necesario recopilar datos en todos los países, utilizando escalas de medición del edadismo válidas y fiables. Y debemos unirnos al movimiento para cambiar el discurso sobre la edad y el envejecimiento. Todos podemos contribuir a eliminar el edadismo. Al unirnos en una amplia coalición podemos generar conversaciones para sensibilizar a la población y cambiar el discurso negativo actual. El 18 de marzo de 2021 se lanzó el primer Informe mundial sobre el edadismo, definiendo un camino a seguir para construir juntos un mundo para todas las edades. Dicho informe fue elaborado por la Organización Mundial de la Salud en colaboración con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas y el Fondo de Población de las Naciones Unidas. El informe señala el papel que pueden desempeñar los gobiernos, los organismos de las Naciones Unidas, las organizaciones de desarrollo, las organizaciones de la sociedad civil, el sector privado, y las instituciones académicas y de investigación en la lucha contra el edadismo. No podemos olvidar que cada uno de nosotros puede ser parte activa del cambio. Además del Informe mundial sobre el edadismo, se ha elaborado un kit de herramientas para ayudar a organizar eventos, generar conversaciones sobre el edadismo en nuestros hogares, trabajos y escuelas, y para difundir el mensaje más allá de nuestro contexto inmediato aprovechando el alcance de las redes sociales. Tanto el informe como el kit de herramientas forman parte integral de la Campaña mundial contra el edadismo. Informe mundial sobre el edadismo en español Informe completo Kit de herramientas Otros recursos de la Campaña mundial contra el edadismo

miércoles, 09 octubre 2024 12:13

Covid-19: ¿Por qué los entornos amigables con las personas mayores son ahora más necesarios que nunca?
25 - 03 - 2021

Covid-19: ¿Por qué los entornos amigables con las personas mayores son ahora más necesarios que nunca?

GRUPO DE TRABAJO «CIUDADES AMIGABLES» | COORDINADO POR EL IMSERSO Las personas mayores son el grupo de edad que más gravemente ha sufrido los efectos de la pandemia en todo el mundo, efectos que no sólo han tenido que ver con la incidencia en contagios y fallecimientos. Muchos de estos efectos negativos encuentran en los entornos amigables con las personas mayores una gran capacidad de respuesta y propuestas para paliarlos. En un momento en el que somos conscientes de la dificultad añadida por la pandemia para iniciar o continuar procesos de amigabilidad en los municipios que cuenten con la participación de las personas mayores, desde el grupo de trabajo “Ciudades Amigables” pensamos que, más que nunca, es necesario trabajar en todas las áreas que abarcan los procesos de amigabilidad de manera transversal. Es un buen momento para reivindicar la necesidad de contar con entornos físicos y sociales amigables con el envejecimiento que contribuyan a minimizar las consecuencias que ésta u otras crisis puedan provocar en la vida de las personas mayores. Los problemas para la población de mayor edad se agravan cuando no existe amigabilidad del entorno físico y social y, por el contrario, mejoran y se encuentran soluciones en entornos amigables con las personas mayores. A continuación, se plantean algunos ámbitos relacionados con la población de mayor edad en los que la pandemia ha incidido negativamente, y un decálogo de motivos que ponen en valor el trabajo de los pueblos y ciudades amigables con las personas mayores. 1. Discriminación por razón de edad (edadismo) La crisis sanitaria por Covid-19 ha puesto de manifiesto situaciones de discriminación hacia las personas mayores con tantas evidencias que 140 países de Naciones Unidas, España entre ellos, reclamaron el respeto a los derechos y la dignidad de las personas mayores, a través de una declaración conjunta que reconocía un incremento del edadismo y situaciones de negligencia y discriminación hacia las personas mayores durante la pandemia. La inclusión social y la no discriminación por razón de edad son dos aspectos esenciales que se trabajan en las ciudades y comunidades amigables con las personas mayores. Propuestas de mejora en el entorno social dirigidas a la visibilización de las personas mayores y su contribución en el ámbito social y familiar; a promover el respeto y la convivencia en la ciudadanía y entre distintas generaciones, y a avanzar hacia una mayor igualdad entre mujeres y hombres mayores. Actividades que facilitan el encuentro y la inclusión de las personas mayores en su comunidad (barrio, entorno, familia…) y que fomentan las relaciones intergeneracionales, o campañas de sensibilización y visibilización sobre las realidades que vive la población de mayor edad. 2. Medios de comunicación y visibilidad de las personas mayores El edadismo o discriminación por edad tiene mucho que ver con los estereotipos, los prejuicios y los comportamientos hacia las personas mayores y sobre el hecho de envejecer. Las personas mayores, habitualmente, aparecen poco en los medios y herramientas de comunicación. Cuando lo hacen, con frecuencia es a través de imágenes y denominaciones estereotipadas y con una connotación negativa, que no reflejan la enorme diversidad de las situaciones vitales que experimentan. Durante la pandemia, los mensajes y la comunicación sobre el impacto en las personas mayores han supuesto un retroceso, reforzando estereotipos negativos sobre la vejez que generan un aumento del edadismo. Los mensajes en los medios de comunicación han tendido a homogeneizar a las personas mayores, sin reflejar la diversidad de realidades que están viviendo durante la pandemia. Además, se ha generalizado un tratamiento paternalista (por ejemplo, el uso de la expresión “nuestros mayores”) que tiene un efecto negativo entre las propias personas mayores y en el refuerzo de estereotipos. Los pueblos y ciudades amigables con las personas mayores ofrecen una imagen de las personas mayores como personas adultas diversas y capaces de desempeñar roles útiles para la sociedad en su conjunto, frente a la imagen de un colectivo que representa una carga para la comunidad olvidando lo que han aportado y pueden seguir aportando. Prestan atención a su forma de comunicar para no fomentar estereotipos, evitando lenguaje e imágenes que refuercen mensajes estereotipados sobre la vejez y usando un lenguaje inclusivo. En la Guía de recomendaciones para la comunicación en el proyecto (2765 Kb.) se encuentran algunas sugerencias, y también en el Blog Ciudades Amigables: La imagen de las personas mayores en los medios de comunicación: El uso del lenguaje frente al edadismo. Un entorno social positivo está estrechamente relacionado con la buena salud y el bienestar a lo largo de toda la vida. La participación, la inclusión social y la no discriminación, contribuyen a ese entorno social positivo e inclusivo. 3. Accesibilidad de espacios públicos, viviendas y centros residenciales A las restricciones derivadas de la pandemia, hay que sumar las restricciones debidas a la falta de accesibilidad, lo que ha provocado un doble confinamiento para muchas personas mayores. Se han puesto de relieve las carencias de accesibilidad en los espacios públicos: aceras, parques, accesos a comercios, establecimientos, etc. cuando las personas mayores que tienen algún tipo de limitación física, sensorial o cognitiva, intentan hacer uso de dichos espacios sin poder contar con apoyos de familiares o profesionales. En muchas ocasiones, el resultado del uso de productos de apoyo (como un andador o silla de ruedas) no es favorable debido a que los espacios donde tendría que poder desenvolverse la persona mayor no cumplen con los requisitos de accesibilidad necesarios. Unos entornos amigables mejoran y facilitan la accesibilidad física y cognitiva de los edificios y espacios públicos, la vivienda o el transporte, y recuperan espacio público para las personas facilitando el uso de espacios y recursos. Son elementos fundamentales del entorno físico de una localidad que influyen en la movilidad personal, en la autonomía personal, la percepción de seguridad, el comportamiento en materia de salud, la participación social, la independencia y la calidad de vida de las personas mayores. Además, el estado de alarma y el confinamiento en viviendas y centros residenciales ha hecho más evidente la importancia de las condiciones de accesibilidad y habitabilidad de los espacios donde las personas mayores viven. Dichas condiciones pueden ser facilitadores o, por el contrario, barreras de la autonomía de las personas e incidir de forma muy directa en su salud física y mental y en su seguridad. Por eso los municipios amigables incluyen la vivienda entre las áreas de mejora, con el objetivo de que las personas mayores puedan permanecer en su domicilio incluso aunque pierdan capacidad funcional y autonomía, en una vivienda digna y adecuada a sus necesidades e inquietudes vitales. (1) 4. Acceso a la información y comunicación Mantener el contacto con la gente y estar al corriente de lo que acontece en el mundo, así como obtener información práctica y oportuna para gestionar los asuntos cotidianos y satisfacer las necesidades personales es vital para un envejecimiento saludable. Por consiguiente, disponer de información relevante que sea accesible para las personas mayores con diversas capacidades y recursos, es un aspecto importante de los pueblos y ciudades amigables con el envejecimiento. Como consecuencia de la crisis sanitaria y social generada por la pandemia, se ha difundido gran cantidad de información por parte de los medios de comunicación y entidades públicas sobre las medidas a adoptar por parte de la ciudadanía para la prevención de contagios y expansión del virus. Sin embargo, la experiencia vivida desde el mes de marzo por toda la ciudadanía y, en concreto, por las personas mayores, nos indica que existe un importante margen para la mejora referida a la accesibilidad de la información, ámbito en el que muchos municipios amigables se encuentran trabajando. La accesibilidad afecta a todas las plataformas, medios, canales y formatos de comunicación, y se concreta a través de prestaciones y servicios como sistemas telefónicos y telemáticos de atención, medidas de accesibilidad cognitiva como Lectura Fácil, señalización, etc. (1) En este contexto se ha hecho más evidente la importancia de contar con información relevante, clara y fácilmente comprensible, y no redundante, confusa o contradictoria. La comprensión de la información resulta clave para la adopción de los comportamientos adecuados que pueden contribuir a la protección frente al virus. Por tanto, toda la información pública relacionada con la crisis del Covid-19 debe ser accesible para todas las personas, independientemente de su edad, formación o capacidades. Se propone la consulta de documentos sobre Accesibilidad y tecnología para la comunicación (5530 Kb.), y sobre Señalización sobre medidas de protección frente a la covid-19 en edificios de uso público, elaborados recientemente por el Ceapat. 5. TICs y brecha digital La brecha digital por razón de edad es una realidad que poco a poco va reduciéndose, pero que todavía existe y puede dificultar a personas mayores desde solicitar una cita médica, hacer la compra por Internet, utilizar la banca online, comunicarse con familiares o participar en una clase virtual de gimnasia. La pandemia ha supuesto la incorporación de muchísimas personas mayores al uso de las tecnologías de la información y la comunicación. El uso de Internet, plataformas, videoconferencias, etc…ha llegado para quedarse, también entre las personas mayores. Independientemente de la variedad de opciones de comunicación y el volumen de información disponible, la principal preocupación radica en contar con información relevante de manera rápida y accesible para las personas mayores con diversas capacidades y recursos. Además, situaciones de soledad y aislamiento debido al confinamiento han podido paliarse en muchas ocasiones gracias a las tecnologías de la comunicación. El acceso y formación para el uso de las tecnologías de la comunicación están generalizados en los municipios amigables con las personas mayores, pero la pandemia ha demostrado la necesidad de avanzar en esta formación, superando el conocimiento básico e incluyendo herramientas como el certificado digital, gestiones en la banca online, etc… Además, es necesario para que esta formación no resulte frustrante, que las plataformas de servicios telemáticos funcionen adecuadamente, sean accesibles y no resulten en exceso complicadas para personas de cualquier edad. El uso de la tecnología puede abrir oportunidades a la comunicación, la información y la participación, pero será fundamental prestar atención a que estas herramientas sean amigables para todas las edades y tengan en cuenta la opinión de las personas mayores en su diseño y usabilidad. Asimismo, es fundamental abordar la diferencia en las posibilidades de acceso a estas tecnologías para evitar discriminaciones que profundicen en la desigualdad y exclusión social que puede generar la brecha digital, tanto debido a escasez de recursos económicos para disponer de estas herramientas, como a la dificultad de acceso por falta de cobertura, frecuente en el medio rural. Para valorar la comunicación y la información se utilizarán, por tanto, indicadores como la disponibilidad de información, el acceso a Internet, la facilidad de uso del material informativo y la asistencia/apoyo disponible. Teniendo en cuenta la diversidad que puede darse entre las personas mayores en cuanto al conocimiento y manejo de dispositivos tecnológicos, así como en sus capacidades físicas, sensoriales y cognitivas, se recomienda que los ayuntamientos dispongan de conocimientos actualizados sobre distintas alternativas que pueden facilitar el uso de las TIC por parte de las personas mayores, así como la compatibilidad del uso de productos y tecnología de apoyo con las TIC (por ejemplo, distintos tipos de teclados o ratones para personas con limitaciones en la movilidad o software para acceso al ordenador para personas con baja visión). (1) 6. Redes de apoyo e interdependencia La pandemia y el confinamiento dieron lugar a numerosas situaciones, de un día para otro, de personas que necesitaban ayuda urgente para cubrir necesidades de la vida diaria. Las redes de apoyo han sido un recurso fundamental en los peores momentos de la pandemia. Redes vecinales que ya existían y que se han reforzado o redes que surgieron espontáneamente para ayudar a las personas que se encontraban en situación de mayor vulnerabilidad, entre las que se encontraban personas mayores que viven solas o con dificultades de movilidad o autonomía personal. También muchas personas mayores han contribuido a estas redes solidarias, prestando apoyo y escucha telefónica, cosiendo mascarillas, grabando vídeos de sensibilización, animando a la gente a quedarse en casa y a cuidarse, etc… En los casos más graves, se detectó un incremento de situaciones de violencia de género, también en mujeres mayores, a las que hubo que dar respuesta, siendo las redes de apoyo un recurso importante. Las relaciones intergeneracionales también se han visto afectadas durante la pandemia y las tecnologías de la comunicación han ayudado a mantenerlas, así como estas redes de apoyo en las que han participado personas de todas las edades. Asimismo, las personas mayores que forman parte de una asociación se han visto más acompañadas, contar con redes sociales ha supuesto un gran apoyo durante la pandemia. Las redes comunitarias han implicado a diversidad de actores que han cooperado para dar respuesta urgente a las necesidades que iban surgiendo, personas voluntarias, protección civil, redes vecinales, supermercados, farmacias, servicios públicos municipales… Los pueblos y ciudades amigables han podido aprovechar las relaciones de colaboración previamente establecidas en los procesos de amigabilidad, donde la cooperación y la intervención comunitaria son herramienta fundamental desde la perspectiva de la interdependencia. 7. Participación ciudadana Durante la pandemia se ha hablado muy a menudo de las personas mayores, pero pocas veces se les ha preguntado. Y preguntar a las personas mayores es precisamente el punto de partida de los pueblos y ciudades amigables. La participación de las personas en la vida social, cívica, cultural, política y económica de una localidad refuerza su sentimiento de inclusión, el empoderamiento y la reclamación de derechos. Cuando las personas de cualquier edad se sienten incluidas participan más. Durante la pandemia, la participación en general se vio muy limitada debido a las restricciones del confinamiento, también en las ciudades y pueblos amigables se ha visto limitada, pero donde ya existían dinámicas de participación para poder contar con la opinión de las personas mayores en las políticas que les atañen, se han ido articulando mecanismos, como llamadas de teléfono o encuestas online, para adaptarse y continuar con esa participación que permitiera seguir contando con la opinión y la voz de las personas mayores en un momento tan excepcional. Como declaró en marzo, Tedros Adhanom, director general de la OMS: “Las personas mayores llevan la sabiduría colectiva de nuestras sociedades. Son miembros valiosos y valorados de nuestras familias y comunidades. Pero tienen un mayor riesgo de complicaciones más graves de Covid-19. Por ello, estamos escuchando a las personas mayores y a quienes trabajan con ellas y para ellas, para identificar la mejor manera de apoyarlas”. Hacer de nuestras ciudades, comunidades, pueblos y barrios entornos amigables con las personas mayores incluye este reconocimiento y escucha. 8. Acción local y transversalidad Es importante poner en valor que, al igual que en la creación de entornos amigables con las personas mayores es fundamental la acción local, impulsada desde los ayuntamientos, como administración más cercana a la ciudadanía, también durante la pandemia la actuación municipal ha sido vital para paliar situaciones de urgencia de muchísimas personas. Los ayuntamientos han llevado a cabo un inmenso trabajo, estableciendo nuevas estrategias de intervención para adaptarse y atender a las personas en situación de mayor vulnerabilidad, entre ellas muchas personas mayores. En este sentido, el personal técnico municipal tuvo que cambiar de registro y adaptarse a la situación para ofrecer una atención personalizada (telefónica principalmente), convirtiéndose así en una red de detección y derivación. Además, la coordinación entre áreas municipales, la transversalidad promovida en procesos de amigabilidad con implicación de todas las áreas, facilita y mejora los resultados de la acción municipal en la respuesta coordinada a crisis sanitarias como la que estamos viviendo. 9. Cooperación y trabajo en Red La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores parte de la premisa que compartir experiencias, materiales y resultados, el intercambio y aprendizaje entre distintas localidades e iniciativas, nos permitirá avanzar de manera más eficaz hacia entornos amigables con el envejecimiento. Además, los procesos de amigabilidad implican la cooperación entre diferentes actores de un municipio (ayuntamiento, sociedad civil, colegios profesionales, proveedores de servicios, etc…). Ante la necesidad de adaptarse con urgencia a la situación de emergencia durante el confinamiento y la pandemia, ese intercambio de experiencias y la cooperación local adquieren una especial importancia. La rápida contribución de ayuntamientos de la Red, y difusión de la recopilación de experiencias realizada por el Imserso al inicio de la pandemia en la Newsletter sobre iniciativas amigables durante la Covid-19 (735 Kb.), constata la importancia y necesidad de redes de intercambio y colaboración que faciliten la transmisión de experiencias y conocimiento. 10. Década del Envejecimiento Saludable (2021 – 2030) Por último, la Década del Envejecimiento Saludable anunciada por Naciones Unidas el pasado 14 de diciembre y liderada por la Organización Mundial de la Salud, incluye entre sus cuatro ejes prioritarios de actuación, que las ciudades y comunidades fomenten un envejecimiento saludable y satisfactorio creando entornos amigables con las personas mayores, lo que ofrece un marco de actuación e intercambio de experiencias en todo el mundo y una forma de trabajo para avanzar en procesos de amigabilidad en los municipios. Guía de recomendaciones para la comunicación en el proyecto (2765 Kb.) La imagen de las personas mayores en los medios de comunicación: El uso del lenguaje frente al edadismo Accesibilidad y tecnología para la comunicación (5530 Kb.) Señalización sobre medidas de protección frente a la covid-19 en edificios de uso público Newsletter sobre iniciativas amigables durante la Covid-19 (735 Kb.) Década del Envejecimiento Saludable 2021 – 2030 (1) El equipo del Ceapat (Imserso) puede proporcionar información y asesoramiento a los ayuntamientos que lo soliciten sobre las actuaciones de mejora necesarias identificadas a raíz de la pandemia por los ayuntamientos adheridos a la Red en los aspectos relativos a accesibilidad en edificios y espacios públicos, a la accesibilidad en la información y la comunicación, así como sobre el uso de productos y tecnología de apoyo.

martes, 08 noviembre 2022 14:48

Etiquetas

jueves, 17 noviembre 2022 13:10

Cargando...
Cargando...

Cargando...

Visítanos

Entradas recientes

lunes, 19 septiembre 2022 16:36

Servicios