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lunes, 21 noviembre 2022 10:45
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Respeto, inclusión y participación
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¡Ayúdanos a mejorar! Una iniciativa amigable con las personas mayores en el entorno rural
Categorías: Artículos , Respeto, inclusión y participación , Sin categoría
Etiquetas: ciudades amigables , envejecimiento saludable , personas mayores , buenas prácticas , participación , comunidadesamigables , desarrollo rural
ÁNGELA COLOMA CAMPAL PEDAGOGA. EQUIPO DE SERVICIOS SOCIALES TERRITORIAL DE ÁREA II. PRINCIPADO DE ASTURIAS El concejo de Degaña se ubica en el suroccidente asturiano, su capital Degaña está situada a 852 de altitud, siendo la capital de concejo de mayor altitud del Principado de Asturias. Se caracteriza por tener una población dispersa y envejecida y una orografía montañosa que dificulta las comunicaciones y el acceso a los recursos de todo tipo promoviendo el aislamiento de la población. En el año 2021 su población es de 852 personas. De éstas sólo el 9,5% son menores de 18 años y el 24,4% son mayores de 65 años, reflejándose año tras año la tendencia generalizada del despoblamiento de las zonas rurales y el envejecimiento de la población. En el año de 2020, momento en que se inicia el proyecto “Degaña, Comunidad amigable con las personas mayores”, el concejo contaba con 296 personas mayores de 60 años lo que supone un 33,60 % de la población del mismo y que constituye la población diana del proyecto. Ante la pregunta a varias personas mayores sobre cómo perciben que son valoradas por el resto de la población de la comunidad, la respuesta es unánime, se sienten muy valoradas y cuidadas por sus vecinos, manifestando tanto las personas jóvenes, como las personas de más edad, que todas se consideran una gran familia. Se sienten respetadas, escuchadas y participan como cualquier otro ciudadano en todas las actividades que se organizan en el entorno. Es importante reflexionar sobre este párrafo de un estudio, que refleja fielmente cómo son las relaciones de vecindad de los pequeños pueblos de interior eminentemente rurales: “El apoyo / ayuda se configura a través de una red de relaciones sociales basadas en las relaciones de confianza, en el conocimiento de las rutinas cotidianas y en valores, conocimientos y normas pertenecientes a la comunidad. Esta red la hemos identificado como la red de «buena vecindad». Como efectos positivos de esta red podemos señalar que posibilita y a larga la vida autónoma de las personas mayores a través de los intercambios (favores) y del control (seguridad). Como efectos negativos queremos señalar la capacidad que tiene para enmascarar situaciones de necesidad que no llegan a ser consideradas como problemáticas porque quedan cubiertas en lo informal, lo cual puede dificultar la intervención profesional. Los tipos de apoyo social dado/recibido se diferencian según el género. Las mujeres son un soporte básico para atender y cuidar en el entorno rural. Las mujeres tienen muy arraigado el papel y la función cuidadora, y en el entorno rural encuentran apoyos para seguir realizando de forma adecuada y satisfactoria su función en las redes de «buena vecindad», aunque esto les suponga, en algunos casos, realizar un trabajo que correspondería a la administración, como sucede en los entornos urbanos y de costa, donde el desarrollo de los recursos profesionales es mayor”. Y es por este interés por mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores de su municipio, por lo que el pleno del Ayuntamiento de Degaña aprobó por unanimidad la solicitud de adhesión del concejo de Degaña a la Red Global de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, a la cual pertenece desde el 21 de abril de 2020. La iniciativa “¡Ayúdanos a mejorar!” es una de las actuaciones propuestas en el marco del diagnóstico de amigabilidad y que se está desarrollando en la actualidad, con un grupo de personas mayores del concejo de Degaña. Con motivo del Paseo saludable, que todos los últimos lunes de mes organiza la Unidad de Fisioterapia del Área Sanitaria II en colaboración con el Ayuntamiento de Degaña, se puso en marcha un grupo focal en el que participaron 9 personas que durante y después del paseo fueron evaluando la “amigabilidad” del concejo con las personas mayores. En esta actividad, los profesionales sanitarios enseñan a las personas participantes a detectar su frecuencia cardiaca y caminar al ritmo adecuado para que cada una de las personas participantes puedan realizar esta actividad física de manera sana y segura. Se trata de hacer un recorrido guiado por itinerario seguro y unos ejercicios de estiramiento posteriores. También se realiza ejercicio físico en sedestación para que aquellas personas que tengan dificultad (edad, patologías…) para realizar el recorrido también puedan alcanzar su frecuencia cardíaca óptima. Como refuerzo a la actividad y a la promoción de unos hábitos de vida saludables, se incluyen indicaciones sobre una alimentación sana y un aperitivo al final del recorrido. A los participantes se les facilita una materialización de un plato saludable, que proporciona una fácil visualización de los porcentajes de los grupos de alimentos que deben conformar un menú equilibrado. También se proporciona a cada persona una tarjeta personalizada en la que se reflejarán los datos obtenidos durante los recorridos. Para difundir el proyecto “Degaña Comunidad Amigable” y animar a participar a las personas mayores en el grupo focal, se elaboró un cartel informativo y finalmente se formó un grupo de hombres y mujeres entre 60 y 90 años interesados en participar en el proceso de mejora de su comunidad. Durante el paseo, las personas que componen el grupo motor, informan a los y las participantes de los objetivos y actuaciones de las Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores. Ya se han comenzado a detectar aspectos a mejorar, se realizan fotografías que ilustran algunos de ellos en relación al mantenimiento del mobiliario urbano que se van encontrando en el paseo (bancos, farolas, aceras…). Además, se graba lo que las personas mayores van contando sobre sus expectativas y deseos para mejorar su pueblo. Todas se muestran muy interesadas y con muchas ganas de colaborar en el diagnóstico que ayude a mejorar los entornos físicos y sociales de su pueblo, en definitiva, mejorar su calidad de vida y bienestar. Paseando y observando detectamos aspectos de mejora Tras la caminata, controlando la frecuencia cardiaca y corrigiendo las malas posturas, las personas participantes compartieron un desayuno saludable, cumpliendo las recomendaciones del llamado “Plato saludable”. En el grupo focal que tuvo lugar después del desayuno, participaron 9 personas, hombres y mujeres, con las siguientes edades. De las 4 personas mayores de 80 años, 4 de ellas tienen más de 85 años, la participante con más edad fue una mujer de 88 años. Se debatieron las 8 áreas que contempla el proyecto para evaluar el grado de amigabilidad del concejo con las personas mayores: Edificios y espacios al aire libre Transporte Vivienda Respeto e inclusión social Participación social Comunicación e información Participación ciudadana y empleo Servicios Sociales y de Salud Se valoraron los aspectos negativos, positivos, y propuestas de mejora en cada una de estas ocho áreas. Hay que destacar el nivel de implicación de todas las personas participantes en el grupo focal. Una vez analizada y organizada la información, sus sugerencias pasarán a formar parte del diagnóstico de Degaña en el marco de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, que dará lugar a la elaboración de un Plan de Acción para desarrollar en los próximos 3 años. Los aspectos a mejorar más demandados por los participantes fueron los relacionados con la participación social, las personas mayores quieren reunirse, en algunos de estos pueblos no hay bares ni espacios de reunión, comentan que se ven en la calle y cuando van a misa y encuentran algún conocido charlan un rato. Les gustaría que les proporcionasen lugares de encuentro y actividades en torno a las que “juntarse” y que motiven a las personas mayores a salir de sus casa, ya que últimamente y más a causa de la pandemia, parece que la gente se ha acomodado y se ha perdido la costumbre de salir para interactuar y relacionarse con el vecindario como hacían anteriormente. La conclusión principal de esta actividad sería la importancia de habilitar los espacios de encuentro significativos que preserven la singularidad que caracteriza e identifica a este tipo de comunidades, basadas sobre todo en las vivencias compartidas y el apoyo mutuo.
miércoles, 23 noviembre 2022 15:06
Hacia una banca amigable con todas las edades
Categorías: Artículos , Respeto, inclusión y participación
Etiquetas: ciudades amigables , personas mayores , respeto e inclusión , banca amigable , brecha digital , buen trato
Hacia una banca amigable con todas las edades En Artículos, Respeto, inclusión y participación MAITE POZO COORDINACIÓN «RED DE CIUDADES Y COMUNIDADES AMIGABLES CON LAS PERSONAS MAYORES». IMSERSO En el sector bancario se han producido dos cambios relevantes en los últimos años. Por un lado la digitalización de los servicios bancarios, y por otro, el cierre de numerosas oficinas, principalmente en municipios del medio rural. Según datos del Banco de España, el 59% de los municipios rurales no disponían ya de sucursal bancaria en 2020 (en 2008 era del 48%), en 2020 habían cerrado aproximadamente la mitad de las oficinas bancarias de las que existían en 2008. La digitalización bancaria ha facilitado numerosas gestiones a muchos sectores y a una gran parte de la población, pero también ha generado, junto con el cierre de oficinas, dificultades de acceso y de uso de los servicios bancarios y financieros a una parte significativa de la población, que queda en una situación de vulnerabilidad y de exclusión de estos servicios. Especialmente la población de mayor edad, cuya incorporación a la tecnología digital ha sido más compleja, se siente excluida de este proceso de transformación digital que les impide o dificulta el acceso a numerosos servicios, entre ellos, los bancarios. Las propias personas mayores están demandando un trato más cercano, personalizado y amigable en las entidades bancarias y se reivindican como clientes, reclamando una atención adecuada tanto presencial como digital. Esta realidad se agrava en el medio rural donde, además de haberse cerrado numerosas oficinas, en muchos municipios existe una deficiente cobertura digital que dificulta el acceso a servicios de cualquier tipo a través de Internet. Y, es precisamente en los municipios rurales donde el envejecimiento de la población es mayor, aproximadamente el 30% de su población tiene 65 años o más, mientras que la media en España es del 20%. Además, existen otras variables que agravan el problema de la exclusión financiera, personas mayores con escasez de recursos, mayores de 75 años, escasa formación o personas mayores que viven solas. La brecha digital, no sólo en el acceso a los servicios bancarios, también en determinados trámites con administrativos o en servicios públicos, es un factor que aumenta la desigualdad y dificulta la autonomía personal y la participación. Algunos datos: Según el Barómetro de Mayores UDP sobre Banca Digital (septiembre 2019) el 76,9% de las personas mayores en España no son usuarias de la banca digital. Y el 83,2% manifiesta su preferencia por la atención personalizada para realizar gestiones bancarias (siendo Internet y la atención telefónica las opciones peor valoradas). En la misma línea el Informe sobre “Banca electrónica y servicios financieros”, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2020, señala que sólo el 32,6% de las personas de entre 65 y 74 años y apenas el 9,1% de los mayores de 75 ha utilizado la banca electrónica en los últimos tres meses. Y, como en el resto de la población, el porcentaje de personas usuarias de 65 años o más, aumenta con el nivel de estudios y los ingresos en el hogar. La pandemia ha supuesto la incorporación de muchas personas mayores al uso de las tecnologías de la información y la comunicación. El Barómetro de Mayores UDP sobre Brecha Digital (julio 2021) refleja que el porcentaje de personas mayores que usan Internet sigue aumentando y actualmente representan 6 de cada 10 (59,5%), mientras que en 2019 no llegaban a la mitad (46,8%). No obstante, las gestiones por Internet y el uso de servicios bancarios digitales continúan siendo un obstáculo. La Comisión Europea también alerta de la vulnerabilidad financiera en el contexto de digitalización de la banca, en la Unión Europea, solo el 6,5% de la población mayor de 65 años cuenta con habilidades avanzadas en materia de Internet, según datos de Eurostat. En noviembre de 2020, la Comisión Europea publicó la “Nueva Agenda Europea del Consumidor” en la que se menciona expresamente el aumento de la vulnerabilidad financiera en la Unión Europea debido a la pandemia y la digitalización de los servicios bancarios. En ella se señala que las entidades bancarias deben proteger especialmente los derechos de las personas usuarias vulnerables en el acceso a los servicios financieros digitalizados. La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, es una iniciativa de la Organización Mundial de la Salud, impulsada por el Imserso en España. Los ayuntamientos adheridos a esta Red trabajan en la mejora de los entornos físicos y sociales del municipio para que promuevan un envejecimiento saludable y activo, faciliten la autonomía personal y no excluyan ni discriminen a las personas a medida que envejecen. Estos ayuntamientos no son ajenos a la vulnerabilidad en el acceso y uso de los servicios bancarios, una realidad que cada vez aparece con más frecuencia en los diagnósticos de amigabilidad de pueblos y ciudades, como una de las preocupaciones y demandas que las personas mayores manifiestan. Algunas dificultades que relatan las personas mayores en el servicio ofrecido por las entidades bancarias son: Limitaciones en la consideración de las necesidades de las personas mayores en las entidades bancarias, atención menos personalizada. Reducción de horarios de atención y reducción de personal, que redunda en escasez o falta de tiempo dedicado. Se prescinde de una atención presencial, sin ningún tipo de transición o formación. En ocasiones, largas colas de espera al haberse reducido los horarios de atención en ventanilla. Falta de accesibilidad física y cognitiva en las oficinas y en los materiales informativos. Dificultad de la legibilidad y comprensión de la información. Dificultad en el conocimiento y manejo de las herramientas tecnológicas (apps, cajeros automáticos…), problemas de usabilidad que se suman en muchos casos al desconocimiento sobre temas financieros. Sensación de inseguridad, falta de confianza y dificultad en el uso de los cajeros automáticos. Preocupación por la seguridad de los servicios y gestiones a través de Internet. Durante el último año han ido surgiendo diversas iniciativas desde diferentes ámbitos dirigidas a ofrecer una respuesta a estas demandas. Algunas de estas iniciativas son: En el municipio vizcaíno de Durango, el grupo motor de Durango Lagunkoia – Durango Ciudad Amigable, con el apoyo del ayuntamiento, ha puesto en marcha una iniciativa de Banca Amigable, para dar respuesta a la demanda creciente de las personas mayores en relación la pérdida de amigabilidad de los bancos en su trato con la población de edad avanzada. Un grupo de personas mayores del municipio se ha organizado para conocer, analizar, evaluar y proponer mejoras a las oficinas bancarias de su municipio. La iniciativa ha contado con la colaboración de varias entidades bancarias que han asumido una serie de compromisos de mejora. Correos ofrece desde el pasado mes de diciembre un nuevo servicio, presentado con la campaña #ViveDondeQuieras, por el que los carteros y carteras rurales pueden ofrecer a domicilio muchos de los servicios que hasta ahora solo se prestaban en las oficinas o en la tienda online de Correos. A través de los dispositivos electrónicos portátiles (PDAs) utilizados, es posible desde el domicilio ingresar y retirar dinero en efectivo, enviar y recibir paquetería, pagar recibos y tributos, adquirir embalajes, sobres y sellos, gestionar servicios de luz, gas y telefonía. La Diputación de Salamanca ha puesto en marcha los Bibliocajeros, una innovadora iniciativa para paliar la exclusión financiera en 130 municipios rurales de la provincia. A la función principal del Bibliobus que acerca el servicio de biblioteca al medio rural, se añade la disponibilidad de un cajero automático para proporcionar dinero en efectivo. El Ayuntamiento de Valencia que también forma parte de la Red, quiere impulsar los Bancos Amigables con las Personas Mayores, para lo que va a trabajar con la Defensora de las Personas Mayores, con las entidades bancarias y con todos los agentes relacionados en este ámbito. En provincias como Málaga, Murcia o Sevilla se han puesto en marcha las farmacias – cajero como iniciativas piloto en municipios rurales que no cuentan con oficina bancaria. Estas farmacias ofrecen la posibilidad de retirar dinero en efectivo. Por otro lado, la capacitación para el uso de la tecnología digital y uso de la banca online es otra de las medidas que también aumentan. Aunque la alfabetización digital dirigida a personas mayores es una medida generalizada en muchos municipios, la pandemia ha demostrado la necesidad de avanzar en esta formación y se demanda cada vez más una formación más cualificada, que supere el conocimiento básico e incluya herramientas como el certificado digital, gestiones en la banca online, compra online, etc… En esta línea, y en el marco de Madrid Ciudad Amigable, el Ayuntamiento de Madrid ha empezado a impartir en los centros de mayores cursos de formación digital dirigidos a la realización de las gestiones bancarias comunes en la banca digital. La Fundación Cibervoluntarios y la Fundación de la Asociación Española de Banca (AEB) han puesto en marcha cursos gratuitos, presenciales y online, a través del Programa Expertclick, dirigido a mayores de 55 años, especialmente de zonas rurales, en los que se aprende a navegar con seguridad y confianza por Internet y a utilizar la banca digital. No obstante, la demanda de unas entidades bancarias amigables, en las que la edad no sea un motivo de exclusión, va más allá de la alfabetización digital. Se trata de una demanda más global que incluye diversos tipos de medidas orientadas hacia una banca accesible y amigable con todas las edades. Las mejoras para promover una banca amigable con todas las edades deberían incluir un conjunto de medidas que vayan desde la atención en las oficinas, incluido el alcance y periodicidad de las oficinas móviles (horarios, recursos humanos, información y apoyo ofrecidos, etc…), al diseño de servicios y herramientas digitales que tengan en cuenta su accesibilidad y usabilidad e incorporen la opinión de las personas mayores, pasando por el incremento de una formación digital adecuada a las necesidades de las personas usuarias. Asimismo, es fundamental realizar una evaluación de las medidas de mejora puestas en marcha, con unos indicadores claros que incluyan la perspectiva de género y que nos permitan conocer el impacto real de estas medidas y si benefician por igual a mujeres y a hombres, cuál es su impacto en el entorno rural y el urbano o en los distintos tramos de edad, etc… Los procesos de amigabilidad en los municipios que forman parte de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables tienen como premisa la participación de las personas mayores, parten de la escucha a la población de mayor edad en el análisis de los entornos físicos y sociales de un municipio y sus propuestas para mejorarlos. Se trata de pasar del “hacer para” al “hacer con”. Esta forma de abordar una realidad para mejorarla es aplicable también a la mejora de los entornos físicos y sociales de las entidades y servicios bancarios. Barómetro de Mayores UDP sobre Brecha Digital (julio 2021) Informe sobre “Banca electrónica y servicios financieros” (febrero 2021) Barómetro de Mayores UDP sobre Banca Digital (septiembre 2019) Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores
miércoles, 23 noviembre 2022 15:10
Cultura de buen trato hacia la edad
Categorías: Artículos , Respeto, inclusión y participación
Etiquetas: ciudades amigables , personas mayores , participación , respeto e inclusión , buen trato , entornos amigables , sensibilización
MARISOL TUNDIDOR GAGO JEFA DE SERVICIO DEL IMSERSO. EQUIPO DE COORDINACIÓN «RED DE CIUDADES Y COMUNIDADES AMIGABLES CON LAS PERSONAS MAYORES». La cultura de buen trato hacia las personas mayores y su reconocimiento como ciudadanía activa de pleno derecho en la construcción de una sociedad para todas las edades son dos focos básicos que iluminan y orientan nuestro trabajo en la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores en España. Entendiendo buen trato como valor universal y resultado del respeto de los derechos y la dignidad de la persona, el punto de partida es plantearnos cómo quieren ser tratadas las personas. Las personas mayores nos manifiestan constantemente querer ser tratadas con respeto, equidad, afecto y comprensión, como una parte más de la ciudadanía adulta y con capacidad para tomar sus propias decisiones. Las personas cuando cumplen años, también desean y necesitan sentirse activas, útiles escuchadas, valoradas, respetadas e integradas. Buen trato es escuchar y ser escuchado Las personas mayores es un grupo de edad heterogéneo y diverso. A medida que las personas crecen en años, la capacidad de predecir su conducta simplemente por el conocimiento de la edad cronológica disminuye, dada la influencia de otras variables (sexo, nivel de formación, convivencia, profesión, entorno socio-familiar, situación económica, estado de salud…). Las generalizaciones sobre la edad son arriesgadas y peligrosas. Cada persona es única, diferente, con su propia historia de vida, necesidades, expectativas, capacidades y valores. Proyectar socialmente una imagen cargada de estereotipos y prejuicios lleva a comportamientos discriminatorios y sobreprotectores que alejan de otras generaciones y que influyen como profecía auto-cumplida en la propia forma de pensar, sentir y actuar con respecto a la edad. No hay una única forma de envejecer, no hay un único perfil de persona mayor. Buen trato es respetar la diversidad y mirar con detenimiento a cada persona La llegada de la jubilación no conlleva necesariamente la paralización de crecimiento personal, estancamiento o resistencia al cambio. Desde una perspectiva de continuidad, tampoco implica desvincularse de la sociedad. En esta etapa vital pueden aumentar las relaciones sociales, el interés por la vida y por la sociedad, las motivaciones y los espacios de aprendizaje, participación y compromiso social. El proceso de envejecimiento es una parte natural y progresiva del ciclo vital; el aumento de la longevidad, un logro social y la jubilación, una etapa activa y valiosa en la que se pueden desarrollar nuevos proyectos personales y de contribución social significativa junto al resto de generaciones. Buen trato es participación, inclusión y compromiso social Una visión realista exige no obviar factores de riesgo que pueden llevar a la disminución gradual o pérdidas de capacidad funcional (física, sensorial, cognitiva…) y a una mayor fragilidad. Junto a estos factores de riesgo biológicos, existen otros factores de riesgo psico-sociales que también pueden aumentar la vulnerabilidad, (inactividad, pobreza, aislamiento, viudedad, maltrato, soledad, institucionalización…); así como los primeros requieren principalmente de un abordaje sanitario y terapéutico, los segundos no deben medicalizarse. Desde un enfoque integral y desde la coordinación entre lo social y lo sanitario, como sociedad hemos de construir entornos acogedores y amigables, tejer redes de apoyo eficaces y dotar de oportunidades y espacios de aprendizaje a lo largo de la vida, de promoción y prevención de la salud, sin olvidar la perspectiva de género y el respeto a su intimidad e imagen. Buen trato es sensibilidad, protección, apoyo y prevención Tanto en entornos rurales como urbanos, las personas mayores valoran y solicitan que la comunidad en la que viven les faciliten entornos físicos, sociales y económicos adecuados. – Una vivienda accesible y sin barreras, un vecino que da los buenos días, una comunidad acogedora que ofrezca oportunidades de participación, un espacio donde contar e interactuar con otras personas y se les reconozca, un transporte adaptado, un periódico para ponerse al día…. – El entorno es un factor importante que determina en gran medida la salud y la calidad de vida e influye significativamente en cómo percibimos, vivimos y afrontamos el proceso de envejecimiento. Cuando el entorno es un medio hostil hay un mayor riesgo de aislamiento y de soledad no deseada. Un entorno amigable facilita la integración social, promueve espacios de comunicación y encuentro intergeneracional, es facilitador de la independencia y la competencia durante el mayor tiempo posible y cuando es necesario proporciona asistencia y protección. Buen trato es un entorno físico y social amigable
miércoles, 23 noviembre 2022 15:11
La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores celebra el Día Internacional de las Personas Mayores y se une a la reivindicación “Equidad digital para todas las edades”
Categorías: Artículos , Respeto, inclusión y participación , Comunicación e información
Etiquetas: ciudades amigables , envejecimiento saludable , personas mayores , participación , tecnología , brecha digital , inclusión digital
MAITE POZO | COORDINACIÓN «RED DE CIUDADES Y COMUNIDADES AMIGABLES CON LAS PERSONAS MAYORES». IMSERSO Hoy, 1 de octubre y desde 1991, se celebra el Día Internacional de las Personas Mayores promovido por Naciones Unidas, que une a diferentes partes implicadas en todo el mundo con el fin de destacar la contribución de las personas mayores a la sociedad, sensibilizar sobre la importancia de combatir la discriminación por edad y abordar los retos que el envejecimiento demográfico nos presenta. Este año, Naciones Unidas ha elegido el lema “Equidad digital para todas las edades”, con el objetivo de llamar la atención sobre la necesidad de que las personas mayores tengan acceso y participación significativa en el mundo digital. Una llamada de atención que es también una llamada a la acción a poner en marcha políticas adecuadas que faciliten el acceso, la alfabetización y la seguridad digital para personas de todas las edades. Nos encontramos en un momento caracterizado por una creciente digitalización, cada vez son más los servicios que se gestionan de forma telemática, y la rápida innovación tecnológica trae cambios frecuentes en las herramientas utilizadas. La brecha digital motivada por la edad es una realidad que dificulta el acceso a servicios y recursos de distinto tipo, desde solicitar una cita médica o una cita de vacunación, hacer la compra por Internet, utilizar la banca online, comunicarse con amistades y familiares, participar en una clase virtual de gimnasia o simplemente acceder a información relevante. En este contexto es necesario trabajar por la inclusión digital de todas las personas para evitar que la creciente digitalización se convierta en un factor más de desigualdad y exclusión, como de hecho ya está sucediendo. Pandemia, confinamiento y brecha digital La digitalización acelerada durante la pandemia y el confinamiento tuvieron el efecto de incorporar a las herramientas digitales de comunicación e información a muchas personas mayores que hasta entonces apenas las habían utilizado. La necesidad de contar con información relevante de manera rápida y accesible, fue determinante en esta incorporación. También, situaciones de soledad y aislamiento debido al confinamiento pudieron paliarse en cierta medida gracias a las tecnologías de la comunicación (aplicaciones, plataformas, videoconferencias…). Pero esta digitalización también ha enfatizado aun más las desigualdades existentes, esta dependencia de las tecnologías digitales durante la pandemia ha puesto el foco en la importancia de contar con políticas que promuevan la inclusión digital. En el reciente «Informe sobre brecha digital 2021» publicado por el Barómetro de Mayores UDP, se constata que aunque el uso de Internet entre las personas mayores de 65 años continua aumentando, el 40% no ha accedido nunca a Internet. Durante la pandemia “más de una cuarta parte de las personas mayores que no usan Internet aseguran que no pudieron realizar alguna de las gestiones propuestas” (gestiones sanitarias o sociales, administrativas, bancarias, compras online…). Edadismo y brecha digital El edadismo y determinados estereotipos sobre la vejez favorecen la brecha digital por razón de edad y la exclusión de muchas personas mayores del mundo digital. Como se explica en el informe “Edadismo y Tecnología Digital. Medidas políticas para abordar la discriminación por razón de edad como barrera para adoptar y usar la tecnología digital” elaborado en el marco del Programa “EuroAgeism”, el edadismo “es una barrera clave que afecta al diseño, la adopción y el uso de la tecnología digital”. Este informe parte de que en el contexto de la tecnología digital, el edadismo se produce a nivel macro (diseño y política), meso (entorno social y organizativo) y micro (individuo). Estos tres niveles interactúan y se influyen mutuamente, por lo que será necesario trabajar paralelamente en todos ellos para que el impacto en la reducción de la brecha digital sea efectivo. Considera fundamental cambiar nuestra percepción sobre “qué tecnología digital quieren y necesitan las personas mayores, cuál es su capacidad para utilizar la tecnología digital”. Es necesario escuchar a las personas mayores en el proceso de diseño y en las políticas relacionadas con la tecnología digital, para saber de primera mano qué quieren, qué necesitan y con qué capacidades cuentan, contar con su colaboración. Así mismo, sería positivo “fomentar la inclusión de las personas mayores en los contextos políticos relacionados con la tecnología digital”. Medidas para la alfabetización digital son imprescindibles para fomentar el uso de la tecnología entre las personas mayores, pero también medidas de sensibilización para la eliminación de estereotipos, prejuicios y discriminaciones basadas en la edad, evitando poner el foco en el envejecimiento como una barrera para el uso de la tecnología digital. Entre las prioridades políticas para la inclusión digital de las personas mayores no podemos olvidar garantizar la igualdad de acceso a bienes y servicios relacionados con la tecnología digital. Las tecnologías de la información y la comunicación deben ser accesibles y asequibles a las personas, sin olvidar las dificultades de acceso y conectividad que el medio rural tiene todavía debido a la insuficiente cobertura digital en numerosas zonas. Así mismo, garantizar el acceso digital seguro, que proteja los derechos de las personas mayores, facilitará aprovechar el potencial de las tecnologías digitales para envejecer de forma saludable y activa, incluida su participación y contribución a la sociedad en la que viven. Experiencias de ciudades amigables para reducir la brecha digital por edad Mantener el contacto social y estar al corriente de lo que acontece en el mundo, así como obtener información práctica y oportuna para gestionar los asuntos cotidianos y satisfacer las necesidades personales es vital para un envejecimiento saludable y activo. En este contexto, el lema “Equidad digital para todas las edades” adquiere especial relevancia para las ciudades y pueblos amigables con las personas mayores, son muchos los municipios que ya trabajan en la reducción de la brecha digital, en facilitar la inclusión digital, accesible y asequible a las personas mayores. Algunos ejemplos de actuaciones en la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores son: El Ayuntamiento de Zaragoza cuenta con el proyecto “Nos gusta hablar también online” cuyo objetivo es “mejorar las capacidades cognitivas de las personas mayores, fomentar sus relaciones personales y vecinales, combatir la brecha digital y prevenir situaciones de aislamiento en casos de soledad no deseada” a través del uso las TIC. Este proyecto cuenta con la colaboración de la Universidad de Zaragoza y forma parte de la iniciativa europea denominada URBACT El Ayuntamiento de Mataró ha trabajado durante la pandemia para que las personas de más de 60 años tuvieran la posibilidad de estar conectadas a todas las actividades realizadas en plataformas digitales, enviando información a diario por correo electrónico o WhatsApp con actividades, sesiones de gimnasia, acciones para ejercitar el cerebro… Se ha ofrecido un acompañamiento y formación individual, por teléfono y en función del soporte que cada persona tenía disponible (móvil, ordenador, tablet), habiéndose formado a más de 400 personas (79% mujeres y 21% hombres). Además, el ayuntamiento dispone del Dispositivo de Apoyo a la Tramitación Digital con otras administraciones, abierto a toda la ciudadanía. Las más demandadas por las personas mayores han sido la gestión de la App de la seguridad social y la obtención de la firma digital. El Ayuntamiento de Ermua ha puesto en marcha un servicio de asesoramiento y formación gratuito y con cita previa, para realizar trámites digitales y telemáticos, con el objetivo de reducir la brecha digital y aumentar el número de personas con oportunidad de acceso y uso de las tecnologías (informática, Internet, certificados de seguridad y medios de acreditación, etc…). La incidencia de la brecha digital entre la población mayor fue una de las conclusiones del diagnóstico «Ermua, Ciudad Amigable con las Personas Mayores» El Ayuntamiento de Barcelona ha desarrollado el programa “Vincles BCN», un servicio dirigido a reforzar las relaciones sociales de las personas mayores que se sienten solas y mejorar su bienestar mediante la tecnología y el soporte de equipos de dinamización social. La aplicación “Vincles” es accesible e intuitiva y facilita la creación de círculos de confianza con apoyo digital. La evaluación cualitativa de este programa a través de entrevistas a las personas usuarias refleja que el 70,5% ampliaron su red relacional de amistades y el 80% mejoró su autoestima. Además de estos ejemplos, existen numerosas iniciativas trabajando para reducir la brecha digital y acercarnos a la inclusión digital de todas las edades. Desde la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores animamos a los ayuntamientos a continuar trabajando por la inclusión digital de todas las personas independientemente de su edad, con creatividad e innovación y con la participación de las personas mayores en el diseño de las actividades. “Edadismo y Tecnología Digital. Medidas políticas para abordar la discriminación por razón de edad como barrera para adoptar y usar la tecnología digital” Ageing in the digital era – UNECE highlights key actions to ensure digital inclusion of older persons (UNECE – Comisión Económica de Naciones Unidas para Europa) «Informe sobre brecha digital 2021» (Barómetro Mayores UDP)
miércoles, 11 octubre 2023 09:57
Edadismo y COVID-19: estudio sobre actitudes y opiniones discriminatorias hacia la edad durante la pandemia
Categorías: Artículos , Respeto, inclusión y participación
Etiquetas: personas mayores , covid 19 , discriminación , edadismo , estereotipos
SARA MARSILLAS | MATIA INSTITUTO GERONTOLÓGICO Este artículo es un resumen del artículo “Emerging Evidence: Ageism and COVID-19, a study of social inequality through opinions and attitudes about older people in the coronavirus crisis in Spain” publicado el 14 de agosto de 2020 en LTC Responses to COVID-19. International Long Term Care Policy Network. Las personas mayores están siendo las más afectadas por la pandemia causada por la COVID-19. Desde el inicio, tanto en los medios de comunicación como en la sociedad en general, se ha considerado un problema de personas mayores, cayendo en un planteamiento edadista con notable facilidad. Este tipo de planteamientos y discursos aumentan el conflicto intergeneracional [1] al reforzar los estereotipos negativos sobre la edad y crear una confrontación entre generaciones, especialmente cuando las instituciones participan en esta narrativa y, por tanto, contribuyen al círculo vicioso del edadismo [2]. El edadismo se refiere a los estereotipos (cómo pensamos), los prejuicios (cómo nos sentimos) y la discriminación (cómo actuamos) hacia las personas en función de su edad [3]. En el caso de las personas mayores, se puede entender como «la compleja y a menudo negativa construcción de la vejez, que tiene lugar a nivel individual y social» [4] y esta imagen social de las personas mayores como vulnerables, incapaces o no aptos repercute en su rendimiento, su salud y su bienestar [5]. Durante la pandemia la evidencia de la discriminación por razón de edad se expresó abiertamente [6] y en su inicio, esta situación se presentaba como «el problema de las personas mayores», lo que promovió una clara división por edades [7]. Todo ello nos llevó a querer evidenciar la posible existencia de un trasfondo social edadista mediante la presencia de estereotipos y actitudes discriminatorias en el contexto de COVID -19. Hasta donde sabemos, este es el primer estudio de investigación cuantitativa sobre el edadismo durante esta pandemia en España. En este estudio conceptualizamos las actitudes discriminatorias como el acuerdo verbal con expresiones y acciones que implican algún tipo de trato diferencial y negativo en relación con la edad. Para recoger las respuestas, elaboramos un cuestionario ad hoc que se basó en una revisión de las escalas de estereotipos de las personas mayores y las actitudes de discriminación [8] [9]. Parte de los ítems de estereotipos generados se extrajeron de los instrumentos identificados en la revisión de escalas, mientras que otra sección fue elaborada en consenso con la finalidad de abordar nuevas actitudes discriminatorias relacionadas con comportamientos clínicos y sociales durante la crisis. La versión final del cuestionario está compuesta por 23 ítems, que se administró en formato online en la primavera de 2020 (primera ola de la COVID-19). Resultados En el estudio final se incluyeron 840 participantes (de los que un 67.5% eran mujeres) y su edad media fue de 48 años aproximadamente. Los participantes vivían en su mayoría con al menos una persona (88.1%), aunque el 12% de las personas vivían solas. La mayoría de la muestra era española (99%), con un 67% de participantes de las regiones del País Vasco y Madrid. Los resultados del estudio[1] mostraron un patrón predominante de estereotipos negativos y actitudes discriminatorias relacionadas con la edad en el contexto de la crisis del COVID-19. La figura 1 cuantifica en rojo el número de respuestas que muestran un posicionamiento estereotipado o discriminatorio de las personas participantes hacia las personas mayores. En ella se muestra que más del 50% de las personas de la muestra expresan que las personas mayores tienen más miedo a infectarse, manejan peor la información, generan más carga para el sistema sanitario, deberían recibir más recomendaciones, deberían tener más restricciones y tienen más miedo que otros grupos de edad. Los resultados no difieren entre hombres y mujeres pero sí lo hacen en función de la edad. En este sentido el grupo de menores de 35 años mostró un sesgo más pronunciado hacia las personas mayores basado en mayores estereotipos y actitudes discriminatorias. Las preguntas que tuvieron respuestas más neutras, y por tanto mostraban menos sesgos o actitudes discriminatorias son las relacionadas con los derechos humanos y las libertades básicas (por ejemplo, «¿Las personas mayores merecen más o menos derechos y libertades que otros miembros de nuestra sociedad?»). Sin embargo, las preguntas más específicas y contextualizadas sobre los mismos temas muestran actitudes más discriminatorias (es decir, «¿Deben las personas mayores tener más o menos restricciones de confinamiento que otros grupos de edad?»). Esta aparente incoherencia podría estar relacionada con la deseabilidad social, que podría tener menos peso en situaciones específicas. Conclusiones Nuestros datos confirman en gran medida el sesgo negativo de los participantes en relación con la edad, independientemente de su sexo, durante el tiempo de la COVID-19, señalando, como han hecho otros estudios, la necesidad de acciones que promuevan una imagen social del envejecimiento acorde con la diversidad que caracteriza a las personas mayores [10]. El enfoque mediático edadista [5, 11], los discursos paternalistas de los políticos y responsables políticos, las definiciones deficitarias que generalizan desde la enfermedad a la vejez expresadas por los profesionales de la salud corren el riesgo de ser aceptadas y arraigadas en el discurso social y justificar drásticas medidas discriminatorias hacia las personas mayores, teniendo efectos dramáticos en la vida de un gran número de personas. Todo ello puede tener graves consecuencias cuando se articulan políticas discriminatorias que afectan a derechos básicos, especialmente la autonomía, el acceso a los recursos y la dignidad. Todo lo anterior nos lleva a pensar en la oportunidad que supondría explorar nuevos enfoques de investigación para analizar el significado social de la edad: derechos y deberes; estereotipos; el valor de la vida en relación con el enfoque del ciclo vital que vayan más allá del enfoque tradicional y predominante, que se centra en las consecuencias deficitarias del proceso de envejecimiento [12]. Las repercusiones de la crisis del COVID-19 en las personas mayores han puesto de manifiesto una vez más la necesidad y la urgencia de este propósito y de la construcción de una imagen social del envejecimiento que se corresponda con su complejidad y diversidad. Emerging Evidence: Ageism and COVID-19, a study of social inequality through opinions and attitudes about older people in the coronavirus crisis in Spain Referencias Ayalon, L. (2020). There is nothing new under the sun: Ageism and intergenerational tension in the age of the COVID-19 outbreak. International Psychogeriatrics, 1–11. doi:10.1017/s1041610220000575 Previtali, F., Allen, L. D., & Varlamova, M. (2020). Not Only Virus Spread: The Diffusion of Ageism during the Outbreak of COVID-19. Journal of Aging & Social Policy, 32(4–5), 506–514. http://doi.org/10.1080/08959420.2020.1772002. World Health Organization (2021). Global report on ageism. Geneva: World Health Organization. Recuperado de: https://www.who.int/publications/i/item/9789240016866. Ayalon, L., & Tesch-Römer, C. (2018). Introduction to the Section: Ageism—Concept and Origins (pp. 1–10). Springer, Cham. http://doi.org/10.1007/978-3-319-73820-8_1. Hausdorff, J. M., Levy, B. R., & Wei, J. Y. (1999). The power of ageism on physical function of older persons: Reversibility of age‐related gait changes. Journal of the American Geriatrics Society, 47(11), 1346-1349. Bravo Segal, S. & Villar, F. (2020) La representación de los mayores en los medios durante la pandemia COVID-19: ¿hacia un refuerzo del edadismo? Zhou, F.et al. (2020). Clinical course and risk factors for mortality of adult inpatients with COVID-19 in Wuhan, China: a retrospective cohort study. The Lancet, 395, 1054–1062. doi: 10.1016/S0140-6736(20)30566-3. Ayalon, L., Dolberg, P., Mikulionienė, S., Perek-Białas, J., Rapolienė, G., Stypinska, J., … de la Fuente-Núñez, V. (2019). A systematic review of existing ageism scales. Ageing Research Reviews, 54, 100919. http://doi.org/10.1016/J.ARR.2019.100919. Mayoral, O., García-Soler, A., Delgado, M.L, Lizaso, I., García-González, A. J. (2016). Selección de ítems y validez de contenido en el desarrollo de una escala de evaluación de la imagen en personas mayores. Poster presented at 57 Conference of the Spanish Society of Geriatrics and Gerontology, San Sebastián, Spain. Levy, B. (2017). Age stereotype Paradox: Opportunity for Social Change. The Gerontologist, 57, 2, 118-126. Bravo-Segal, S. (2018) Edadismo en medios masivos de comunicación: una forma de maltrato discursivo hacia las personas mayores. Discurso & Sociedad, Vol. 12(1), 1-28 2. Ayalon, L., Chasteen, A., Diehl, M., Levy, B., Neupert, S. D., Rothermund, K., … & Wahl, H. W. (2020). Aging in Times of the COVID-19 Pandemic: Avoiding Ageism and Fostering Intergenerational Solidarity. The Journals of Gerontology Series B: Psychological Sciences and Social Sciences. [1] Para más detalle, leer; García-Soler, A., Castejón, P., Marsillas, S., Del Barrio, E., Thompson, L., Díaz-Veiga, P. Ageism and COVID-19: Study on social inequality through opinions and attitudes about older people in the coronavirus crisis (2020), disponible en LTCcovid.org, International Long-Term Care Policy Network, CPEC-LSE, 12 de Junio de 2020.
miércoles, 09 agosto 2023 10:14
Proyectos de Aprendizaje Servicio, un impulso a la cooperación y solidaridad intergeneracional
Categorías: Artículos , Respeto, inclusión y participación
Etiquetas: ciudades amigables , envejecimiento saludable , personas mayores , respeto e inclusión , coslada , relaciones intergeneracionales
GEMA MONTERO MUÑOZ Y CRISTINA MORENO CERRO | CONCEJALÍA DE MAYORES. AYUNTAMIENTO DE COSLADA MAR CRUZ MORA | CONCEJALÍA DE JUVENTUD. AYUNTAMIENTO DE COSLADA La solidaridad y la cooperación intergeneracional son valores que ayudan a crear una sociedad más justa, cohesionada y que permitirá afrontar, desde la perspectiva comunitaria, los retos que plantee el envejecimiento progresivo de la población. Desde las Administraciones Locales podemos contribuir en gran medida a una sociedad en la que las generaciones se acerquen, aprendan unas de otras, se reconozcan, colaboren y se cuiden. Hoy, 29 de abril, Día Europeo de la Solidaridad Intergeneracional, técnicas municipales de la Concejalía de Mayores y de Juventud del Ayuntamiento de Coslada, queremos poner en valor los Proyectos de Aprendizaje y Servicio como una herramienta muy valiosa para transformar y redefinir las relaciones intergeneracionales desde el aprendizaje y el compromiso social. ¿Qué es el Aprendizaje Servicio? El Aprendizaje Servicio (APS) es una propuesta educativa que ofrece la posibilidad de que quienes aprenden pongan sus conocimientos al servicio de la comunidad, con el objetivo de atender sus necesidades y mejorar la calidad de vida de las personas. ¿Qué queremos conseguir cuando trabajamos los proyectos de APS intergeneracional? Acercar dos generaciones fuera del ámbito familiar, proyectar una imagen más positiva de las personas mayores y derribar los mitos y estereotipos que se tienen mutuamente. Generar espacios de convivencia y relaciones sociales que fomenten el envejecimiento activo de los participantes y favorezcan una mayor cohesión social. Implicar a los jóvenes en la responsabilidad de devolver a la comunidad los conocimientos adquiridos en su proceso formativo, ya sea dando clases de conversación en lengua inglesa, enseñando cultura clásica gracias a visitas guiadas al Museo Arqueológico Nacional o preparando un ciclo de conferencias de salud sobre el uso responsable de los medicamentos. Ahora bien, ¿cuáles son los aprendizajes propios para los y las estudiantes y para las personas mayores que intervienen en Proyectos Intergeneracionales de APS? Para los estudiantes… Aprender a trabajar en equipo, facilitando la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, en la elaboración, desarrollo y seguimiento en cada una de las etapas de los proyectos. Aprender a escuchar y valorar las opiniones de los demás. Aprender a detectar problemas y desplegar estrategias de resolución de conflictos. Generar un sentimiento de responsabilidad, propio y hacia los demás, de los conocimientos curriculares adquiridos, orientado a facilitar un acercamiento a la realidad laboral. Afianzar los contenidos estudiados en clase de forma práctica, para dar sentido a lo aprendido en el aula. Mejorar en el manejo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, sobre todo tras la pandemia, que nos ha obligado a todos a mantenernos conectados en el plano virtual. Para las personas mayores… Fomentar la enseñanza mutua. Este tipo de proyectos intergeneracionales se caracterizan por poner en valor las aportaciones que realizan las personas mayores en base a su experiencia de vida y capital de conocimiento. Facilitar el crecimiento personal en todas sus dimensiones. Mejorar la autoestima, adquiriendo más confianza en sí mismos y en las personas que les rodean gracias a su participación en espacios comunes de convivencia e intercambio de experiencias. Fomentar el pensamiento crítico y la reflexión, tras la adquisición y asimilación de nuevos conocimientos. Prevenir el deterioro cognitivo. Favorecer procesos que eviten la soledad no deseada. Experiencia en el municipio de Coslada Coslada es una ciudad comprometida con el Aprendizaje Servicio Solidario desde hace más de una década, aunque la Concejalía de Mayores del Ayuntamiento de Coslada no tuvo su primera toma de contacto hasta mediados del año 2014. Desde entonces, han sido muchos los proyectos que hemos desarrollado junto a diversos centros de educación secundaria del municipio, entidades sociales y otros organismos institucionales, en coordinación con la Concejalía de Juventud. Coslada forma parte de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores desde 2018 y en el proceso de amigabilidad toda esta experiencia de Aprendizaje y Servicio será incorporada. Asimismo, y debido al éxito de los proyectos de Aprendizaje Servicio, la Concejalía de Juventud ha puesto en marcha una Oficina de Aprendizaje Servicio desde la que se han impulsado, en estrecha colaboración con la Concejalía de Mayores, iniciativas dirigidas a prestar apoyo a las personas mayores y a crear espacios de encuentro intergeneracional con jóvenes, produciéndose un acercamiento que ha resultado muy beneficioso para ambos colectivos. A continuación, detallamos algunos de los proyectos que hemos desarrollado destacando dos de las fases claves de cualquier Proyecto de Aprendizaje Servicio: la atención a necesidades o demandas reales y la realización del servicio a la comunidad. Punto de partida: la necesidad detectada El proyecto APS Intergeneracional “Local Classroom” surgió en el año 2015 gracias a una petición de grupo de personas mayores que llevaban 4 años inscritos en la actividad de inglés en el marco del Programa Socioeducativo de Dinamización Sociocultural «Envejecer y Participar» de su centro municipal de mayores. El grupo en su conjunto manifestó a los técnicos de la Concejalía de Mayores la necesidad de reforzar su aprendizaje en el plano de la conversación, dado que echaban en falta oportunidades para poder practicar los conocimientos teóricos aprendidos. Es así como se puso en marcha la coordinación municipal, que tejió un estupendo trabajo en red con los\las estudiantes de 4º ESO del I.E.S Luis García Berlanga de Coslada. El Proyecto APS Intergeneracional “MAN_Revive la Hispania Romana” desarrolló su primera edición en el año 2016, en respuesta a la falta de encuentros intergeneracionales que se producían en el municipio, en torno a la cultura clásica. En los centros municipales de mayores ya se venían desarrollando talleres que pusieran en valor la cultura como la actividad de “Géneros Literarios” o las salidas culturales a museos o salas de exposiciones, pero las personas mayores lo que nos demandaban eran más monográficos o visitas guiadas que se centraran en temáticas específicas. Es así como establecimos contacto con el Departamento de Cultura Clásica del IES Miguel Catalán de Coslada, que a su vez había establecido contacto con el Museo Arqueológico Nacional con el fin de acercar la cultura a la ciudadanía. En ese interés conjunto, se produjo un encuentro que daba pie a trabajar toda la línea intergeneracional y que durante el desarrollo del proyecto en el 2019/20 se sumaron alumnos/as de 3º Grado de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid. El servicio a la comunidad. ¿Cómo se fraguó el trabajo en red? Proyecto APS Intergeneracional “Local Classroom” El servicio a la comunidad que prestaron los alumnos/as consistió en impartir clases exclusivas de conversación en lengua extranjera, con el ánimo de reforzar los contenidos aprendidos en las clases teóricas que recibían las personas mayores en el centro municipal de mayores mediante dramatizaciones y/o dinámicas grupales: cómo facturar en el aeropuerto, cómo hacer una reserva en un restaurante, cómo expresarte telefónicamente ante una urgencia, etc. Para dar respuesta a la necesidad expresada por las propias personas mayores, en reunión de coordinación multidisciplinar en la que participaron tanto las técnicas de la Concejalía de Mayores y de la Concejalía de Juventud como el Jefe de Servicio de Sección Bilingüe, la orientadora del instituto y la formadora del taller de inglés del centro de mayores, diseñamos en equipo el proyecto intergeneracional. Este trabajo en red originó el nacimiento del «Local Classroom» (2015), en el que se implicaron voluntariamente 25 alumnos de 4º ESO y 1º Bachillerato de un instituto público bilingüe de la localidad (IES Luis García Berlanga) y 20 personas mayores, inscritas a la actividad de inglés, bajo el compromiso de reunirse una hora, un día a la semana, durante casi todo el curso escolar (mediados de noviembre hasta finales de abril). Hoy podemos decir que han formado parte del proyecto a lo largo de todos estos años, casi medio centenar de alumnos/as y algo más de 80 personas mayores de la localidad. Proyecto APS Intergeneracional “MAN_Revive la Hispania Romana” El servicio a la comunidad consistió en ofrecer una formación/ encuentro cultural preparatorio en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid en la que participaron tanto los estudiantes del IES Miguel Catalán como los estudiantes del Grado de Geografía e Historia, dirigido a las personas mayores interesadas en recibir el servicio. La idea original de llevar a los mayores a la universidad fue muy atractiva para ellos, ya que la inmensa mayoría no había pisado nunca un aula universitaria. Durante este encuentro, que sirvió para contextualizar el momento histórico, se prepararon los temas (La decadencia del imperio romano y la cristianización; juegos, espectáculos y propaganda política; transporte y mercancías o la medicina en el mundo romano) para la visita guiada a las diferentes salas del Museo Arqueológico Nacional de Madrid. La dinámica seguida por los estudiantes consistió en dividir en pequeños grupos de 4/5 personas mayores y mostrar las salas del Museo Arqueológico, como si ellos fueran los guías, apoyando el contenido visto en la visita con fotografías, mapas, escritos, que enriquecieran la exposición de los alumnos/as a las personas mayores. De esta manera, conseguimos que tanto las personas mayores como el resto de participantes (también formaron parte del proyecto otro día los enfermos/as de Alzheimer de la Asociación AFA del Corredor del Henares y personas mayores del municipio de San Fernando de Henares) disfrutaran no sólo del museo, sino también que pasaran un buen rato en grupo y adquirieran nuevos aprendizajes que quizás en un principio no llamaron su atención o nunca pensaron que pudieran ser de su interés. En definitiva, formaron parte de este proyecto intergeneracional más de un centenar de participantes. Aprendizaje Servicio como motor de transformación social Gracias a estas experiencias intergeneracionales, de manera recíproca, los protagonistas han podido desarrollar estrategias para la mejora de sus habilidades sociales, han comprobado que la comunicación humana es capaz de conectar a los grupos con intereses, necesidades y preocupaciones comunes; y que el trabajo en equipo, colaborativo y cooperativo es capaz de transformar y enriquecer el entorno en el que se actúa. Además, los proyectos de APS permiten articular de manera significativa los contenidos curriculares y competencias básicas (para la comunicación lingüística, la competencia en el conocimiento y la interacción con el medio físico, la competencia social y ciudadana, la competencia cultural y artística, la competencia para aprender a aprender y/o la competencia matemática, entre otros), además de fortalecer un aprendizaje basado en la experiencia con una incidencia directa en el servicio a la comunidad. En definitiva, la metodología Aprendizaje-Servicio Solidario Intergeneracional está dirigida a potenciar las capacidades de las personas mayores y del alumnado para la transformación personal, promoviendo el compromiso con la vida, con la sociedad, la corresponsabilidad en la transformación social y la ciudadanía activa. En este sentido, una ciudad en la que se promueve la relación entre diversas generaciones será una población con mayor cohesión social, en la que sus ciudadanos se relacionan desde lo común pero también desde la diversidad y en la se enriquecerán con nuevas experiencias, conocimientos y formas de vida, adquiridos desde la participación conjunta, con el objetivo de alcanzar una sociedad más equitativa, solidaria y amigable con las personas mayores. Más información mayores@ayto-coslada.es Oficina de Aprendizaje Servicio: https://redjovencoslada.es/aprendizaje-y-servicios/ Más información sobre Aprendizaje y Servicio: https://www.aprendizajeservicio.net/
lunes, 07 noviembre 2022 12:14
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