Los Comités de Ética Asistencial en los Servicios Sociales y Sociosanitarios

Dr. Fernando Vicente  Presidente del Comité de Ética  Asistencial del imserso

Los Servicios Sociales y Sociosanitarios, tienen como objetivo proteger, cuidar, recuperar y mejorar la calidad de la vida de las personas que tienen distintas necesidades y/o requieren de cuidados y apoyos especiales por su situación de edad, discapacidad, dependencia o de riesgo de exclusión social.

Si por algo se caracteriza el desarrollo de estrategias de acompañamiento a la persona por parte de las Organizaciones y Entidades prestadoras de servicios, tanto para personas mayores como para personas con discapacidad y dependientes, es un cuidado y trato permanente, digno y cercano. Sin embargo, en el ámbito de los Servicios Sociales y sociosanitarios, estamos transitando por un territorio, el de la ética asistencial, que todavía no conocemos bien y que sin embargo lleva ya un largo camino recorrido en el ámbito sanitario.

No siempre es fácil dar respuesta, desde un punto de vista ético, y con un apoyo jurídico firme, a los problemas que se nos plantean al respecto todos los días en nuestros Centros o en nuestros dispositivos de atención, lo que propicia la aparición, cada vez más frecuente, de decisiones con un fuerte contenido ético y jurídico, en el trabajo cotidiano, tanto por parte de los profesionales de atención directa, como de los profesionales con funciones de dirección y gestión de los servicios.

La dificultad de establecer, de un modo consensuado, las actuaciones requeridas para asegurar el respeto a los derechos y a la dignidad de todas las personas implicadas en los procesos de atención, garantizando también el trabajo de nuestros profesionales, hace necesario desarrollar conocimientos, habilidades y recursos específicos en materia de Ética Asistencial.

El Imserso, como Entidad de referencia de los Servicios Sociales en España, se viene planteando desde ya hace varios años, tanto de forma global con el conjunto del Sector de los Servicios Sociales y sociosanitarios, como en el concreto ámbito sus Centros de Referencia Estatal y de atención directa, la necesidad de observar y potenciar la reflexión ética durante el acompañamiento de la persona en sus procesos de atención, garantizando asimismo los derechos y la dignidad, tanto de los usuarios que la reciben y sus familiares que le acompañan durante todo el proceso, como de los profesionales que prestan la atención.

Los centros dependientes del Imserso se caracterizan por el desarrollo de un modelo de atención sociosanitaria, basado en la continuidad asistencial, la gestión de la calidad y la mejora continua, todo ello fundamentado en el trabajo en equipo interdisciplinar, que tiene como fin último la consecución del máximo bienestar de los usuarios; tanto desde la perspectiva emocional, material, de las relaciones personales, su autodeterminación e inclusión social, así como desde la perspectiva ética y jurídica del respeto a la dignidad del usuario, sus derechos y deberes, así como su promoción y defensa.

En ese contexto, el concepto de calidad está íntimamente vinculado a la denominada calidad de vida, a la posibilidad que tiene la persona de tomar decisiones y de organizar su devenir diario de forma autónoma, y en relación con los demás y su entorno. Cobran especial relieve, entre otros, y por estimarse de mayor relevancia, los derechos a la protección de la salud, a la libertad, a la autonomía, la intimidad y a la accesibilidad.

Ahora bien, en la práctica asistencial se suelen presentar conflictos y dilemas que transcienden los supuestos fácticos contemplados en el ordenamiento jurídico y en los que entran en colisión valores éticos de la organización responsable del cuidado, de los profesionales que prestan la atención, de los usuarios que la reciben y de sus familiares. Por ello, en 2015, se decidió crear un Comité de Ética Asistencial, constituido como Grupo Asesor Técnico, cuyas funciones, de carácter deliberante, están dirigidas a asesorar, a través de la elaboración de protocolos e informes no vinculantes a la Dirección de los Centros del Imserso y a sus profesionales, en los casos de conflicto de carácter ético en la atención directa a las personas. Asimismo propone e informa en relación a la elaboración de guías de buenas prácticas y protocolos de actuación, así como en líneas de formación a los profesionales en materia de Ética asistencial, Derecho Sanitario y de los Servicios Sociales. También viene organizando anualmente distintas Jornadas formativas referentes a la Ética Asistencial, abiertas a la participación de todo el sector.

En este mismo camino están también comprometidas, desde hace ya algún tiempo, algunas Entidades Públicas y Privadas, con y sin ánimo de lucro, del sector de atención a las personas, aunque por desgracia aún no son demasiadas, que expresan su voluntad de defensa y garantía de los derechos de las personas y la Ética Asistencial y del cuidado, a través de la creación de Comités de Ética Asistencial y la impregnación en toda la organización de la ética del cuidado.

En la actualidad, al empezar a existir ya alguna regulación en algunas comunidades autónomas en la materia, y de forma puntual, se están autorizando u homologando, a dicho nivel, algunos Comités de Ética Asistencial, públicos y privados, aunque falta aún mucho camino por recorrer en este sentido.

La constitución, por tanto, de Comités de Ética Asistencial en el ámbito de los Servicios Sociales y sociosanitarios, es una iniciativa que debe ser expuesta y reconocida como una buena práctica a extender y una necesidad para todo el sector. Es necesario por ello, fundamentar la introducción de la Ética Asistencial en el trabajo cotidiano, como herramienta que permita elaborar recomendaciones de actuación en los lugares de vida de las personas, ya sea en sus domicilios, en los centros de atención o residenciales.

 

Las ventajas y beneficios que acompañan a la creación de dichos Comités, pueden resumirse en tres apartados:

 

En primer lugar, para el propio Sistema de Atención:

  • Facilitan un cambio de cultura en la organización, involucrando a los profesionales en la calidad, el control interno y la autoevaluación.

  • Permiten disponer de información objetiva sobre el trabajo realizado por los Comités de Ética Asistencial de los centros y servicios sociosanitarios.

  • Aumentan la credibilidad del Sistema Sociosanitario.

  • Permiten la comparabilidad entre Centros y/o servicios, para impulsar la mejora continua.

  • Promueven una adecuada y sana competencia entre Centros.

  • Facilitan establecer redes y líneas de colaboración entre distintos centros de atención, sean o no de la misma organización.

En segundo lugar, para los Centros y Servicios sociales y sociosanitarios (servicios residenciales, centros de día, teleasistencia y atención en domicilio) así como para los profesionales:

  • Propician una mayor implicación de los profesionales en la mejora continua de la calidad y la ética en la asistencia.

  • Constituyen un elemento de dinamización de la propia organización.

  • Aseguran la confianza en la organización ante la sociedad.

  • Permiten el contraste de experiencias entre profesionales y Centros.

  • Son un elemento adicional de prestigio para quienes trabajan en Centros y Servicios que tengan constituidos Comités de Ética Asistencial.

En tercer lugar, para las personas atendidas y sus familias:

  • Garantizan una mejor protección de los derechos de las personas atendidas.

  • Ofrecen una mejor garantía de calidad de los servicios prestados.

  • Proporcionan información objetiva y comparativa sobre los centros y servicios.

  • Facilitan la elección de Centro/Servicio.

Si por algo se caracteriza la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores es por dirigir sus objetivos para que las políticas, los servicios y las estructuras relacionadas con el entorno físico y social de un municipio se diseñen y reorganicen para apoyar y permitir a las personas mayores vivir dignamente, disfrutar de una buena salud y continuar participando en la sociedad de manera plena y activa.

Las áreas de trabajo  de esta iniciativa de la Organización Mundial de la Salud influyen en el día a día de las personas y, concretamente las áreas sobre respeto e inclusión social, y servicios sociales y de salud, se relacionan con la atención directa a las personas. Se hace preciso trabajar en base a metodologías, que promuevan una mejora de esta atención, entre las cuales y señaladamente, una de ellas consistiría en establecer el alcance y límites de la Ética del cuidado.

A través de la constitución de Comités de Ética Asistencial en los Servicios Sociales y Sociosanitarios, como elemento de garantía de protección de los derechos de las personas y de los profesionales, se facilita, como ya se ha dicho, un cambio de cultura en la organización, se involucra a los profesionales, son un elemento fundamental de responsabilidad social corporativa, se aumenta la credibilidad del sistema de atención ante los propios profesionales y ante la sociedad, es un elemento fundamental de dinamización de la organización y garantiza la protección de los derechos de las personas y sus familias, así como de los profesionales que prestan la atención.