Red de Ciudades Amigables

jueves, 17 noviembre 2022 13:06

Mujer sentada con mirada triste.
13 - 08 - 2025

El papel de los ayuntamientos en el Marco estratégico estatal de soledades. Experiencia desde la Red de ciudades y comunidades amigables con las personas mayores

Mercedes Gallego Angulo. Jefa de servicio. Coordinación de Estudios y Apoyo Técnico. Imserso. En el mes de mayo de 2025 arrancó un amplio proceso de participación para definir un Marco Estratégico de alcance nacional sobre las soledades en España, liderado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, en el que el Imserso tiene un papel relevante. Este Marco tiene vocación de ser inclusivo y transversal a buena parte de las políticas públicas en España. Parte de la necesidad de implementar la mirada en todo el curso vital de la persona: cualquier edad o situación es susceptible de conducir o no a esta realidad multifactorial que es la soledad. Por ello, todas las aportaciones, visiones y sensibilidades son imprescindibles para acercarnos a la mayor parte posible de soledades. Para llevarlo a cabo se creó un reducido grupo de coordinación formado por varias Direcciones Generales del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 junto al Imserso. A ello se suman otros grupos de expertos de diversa índole y de participación desde las administraciones públicas para definirlo de manera colaborativa e inclusiva. ¿Por qué un Marco estratégico y no una Estrategia? Porque se quiere dar un valor añadido a lo que ya aportan las estrategias y planes vigentes, porque la gestión de gran parte de las políticas reside en la acción municipal o regional y porque hay acumulado conocimiento y aprendizajes de todos ellos y del ámbito de la investigación de los que se debe partir. Por todo ello, un Marco que sirva de referente es más útil y tiene más sentido que otra Estrategia más que puede duplicar o colisionar con las que ya existen. El Marco quiere aportar valor añadido y de referencia para el cambio social. ¿Por qué soledades? Aunque todos los debates están abiertos, el término Soledades nos lleva a una realidad multivariante, interseccional en todos los ámbitos de la vida, a lo largo del ciclo vital de las personas, en la interacción de las personas con sus historias y su contexto cercano y porque no hay una sola manera de prevenirlo o abordarla. se propone hablar de las múltiples formas. ¿Qué pasos se están dando? Tras apuntar cual debe ser el enfoque de este Marco e identificar actores relevantes, se constituyó un Consejo Asesor que se ha reunido varias veces aportando en cada etapa consideraciones sobre los insumos que se les van presentando. En el mes de junio arrancó este proceso participativo con todas las Administraciones Públicas: Comunidades Autónomas, entidades locales y Administración General del Estado a través de los Ministerios concernidos. La reunión inicial con ayuntamientos fue coordinada junto a la FEMP, asistiendo cerca de 80 municipios a la sesión de presentación y petición de aportaciones el pasado 23 de junio. La experiencia de este nivel de la administración es clave por el recorrido de muchos de ellos en este ámbito, por la proximidad respecto al ciudadano. La Red de Ciudades y comunidades amigables con las personas mayores de manera creciente está dando mayor peso a este ámbito en su oferta de programas, servicios, planes o incluso estrategias municipales. Según los datos extraídos de un breve mapeo de iniciativas implementadas o en proceso de soledad en la Red se observa un aumento respecto a consulta previa realizada en 2022, del que se avanzaron resultados en un artículo publicado en la newsletter de noviembre de 2022. En la consulta hecha en junio de 2025 se han recogido 70 respuestas que dibujan algunas cuestiones sobre las iniciativas ya implementadas y en el caso de no contar con ellas cual sería la(s) posible(s) causa(s). La variedad de iniciativas es amplia: desde el Plan de lucha contra la soledad y el aislamiento en el medio rural promovida por la Escuela de Salud del Ayuntamiento de Tineo desde 2019, en los que la mitad de su población son mayores de 50 años. En ámbito urbano Girona empezó abordando la soledad por barrios y en 2025 incluirá a toda la ciudad en colaboración con Fundación LA Caixa y Cruz Roja Girona. A veces, la labor del voluntariado es clave, como en el Ayuntamiento de Rota. En otras ocasiones, la labor del voluntariado se incardina en el desarrollo de programas municipales y regionales, como en el caso de Manresa, que promueve un programa de atención a la soledad no deseada de las personas mayores que se compagina con otro liderado por la Generalitat de Catalunya, dirigido a todas las franjas de población y con colaboración de voluntarios a través de la sociedad civil. Cartagena trabaja en barrios con proyectos destinados a personas mayores o a colectivos específicos también con voluntariado. En Vallirana se trabaja con la Generalitat Cataluña en un Plan piloto que dinamiza el voluntariado con acciones para combatir la soledad. Otra manera de colaborar es vía subvenciones a proyectos de sensibilización y prevención de soledad, así como programación de actividades intergeneracionales como en el municipio de Palma. Bilbao elabora su estrategia mientras que Madrid cuenta con el programa Madrid Salud. Algunos, como el ayuntamiento de Avilés, reclaman herramientas consensuadas y homogéneas para personal sociosanitario que suele abordar las urgencias y le falta tiempo para detección y prevención de soledad. Esta demanda es compartida por la dirección y profesionales de los centros del Imserso, motivo por el que se ha trabajado en el ultimo año y medio en coordinación con Servicios Centrales del Instituto. Mientras, en el municipio de Tres Cantos de Madrid, se ha establecido un Observatorio local contra la soledad en personas mayores, en Logroño se apuesta por trabajo comunitario y en red con varis entidades. Un programa local es el proyecto del municipio de Inca (Baleares), con iniciativas ya en marcha para lograrlo. En Gijón cuentan con una Mesa de trabajo sobre soledad no deseada, en la que participan, no solamente las entidades municipales, sino actores de proximidad de distintos sectores: comercios, farmacias, bancos, asociaciones vecinales, entidades sociales, personas mayores, etc... La mesa se encarga, entre sus funciones, de realizar propuestas de cara al nuevo Plan Municipal de Personas Mayores de Gijón. Una experiencia interesante es la de Euskado Lagunkoia, iniciativa promovida por el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico de Gobierno Vasco, que aglutina a 86 municipios de los que 27 Guipúzcoa, 37 Vizcaya y 22 Álava, que promueven acciones que van desde formación online sobre cómo poner en marcha programas de abordaje de la soledad o el diseño de herramientas prácticas para apoyar a los municipios de esta red, Guía de soledad y premio de buenas prácticas. Aquellos municipios que aún no han implementado alguna iniciativa para la soledad, aclaran que cubren esa carencia con servicios en funcionamiento sanitarios o sociosanitarios, en su mayor parte y en ocasiones por falta de recursos económicos. Cabe añadir que, el Imserso y la FEMP, han colaborado junto a otras administraciones públicas en la elaboración del Decálogo de características de las políticas públicas de soledad en España, que contribuye a recoger aprendizajes y reflexiones de las instituciones que forman parte del Grupo de Trabajo de Políticas públicas del Observatorio estatal de soledad no deseada, SoledadES. La Red de ciudades amigables tiene un potencial de aprendizaje mutuo y de generación y gestión del conocimiento que no debe ser minusvalorado, sino más bien potenciado. Finalizo agradeciendo sus contribuciones a la consulta realizada en elmes de junio, en particular a los municipios de Parla, Almendralejo, Rubí, Gijón, Logroño, Erandio, Esparza de Salazar, Almería, San Tirso de Abres, Taramundi, Agüimes, Avilés, Leioa, Ferrol, Cangas del Narcea, Simancas, Tapia de Casariego, Gandía, El Franco, Vícar, Santurtzi, Villayón, Eskoriatza, Sagunto, Jerez, Sevilla, Onda, Elche, Basauri, Quart de Poblet, San Cristóbal de Segovia, Boal, Abanto Zierbena, Palma, Pesoz, Palomares del Río, Cartagena, Grandas de Salime, Puente Viesgo, Valdés, Illano, Rota, Igualada, Alcoy, Paracuellos de Jarama, Bilbao, Vitoria-Gasteiz, Vallirana, Euskadi Lagunkoia , Tres Cantos, Grau, Vallanca, Huelva, Fuenlabrada, Tineo, Girona, Manresa, Donostia/San Sebastián, Reus, Madrid, Torelló, Sant Mateo de Bages, Inca, Mutxamel, Guimar, Langreo, Elda, San Javier, Villanueva de Córdoba.

miércoles, 13 agosto 2025 09:10

Salón de actos del Ayuntamiento de Huelva.
22 - 07 - 2025

Huelva, Ciudad Amigable con las Personas Mayores

María Isabel Mendoza Sierra. Profesora Titular de Psicología Social de la Universidad de Huelva. Doctora en Psicología y Máster en Sostenibilidad y Responsabilidad Social Corporativa. Investigadora perteneciente al Centro de Investigación en Pensamiento Contemporáneo e Innovación para el Desarrollo Social (Coideso). Recientemente la ciudad de Huelva se ha sumado a la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las personas mayores, promovida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y auspiciada por el Imserso. Pese al poco tiempo que ha transcurrido desde la solicitud de adhesión formal, se lleva recorrido un largo camino por las múltiples actividades que ya se han realizado para promover un envejecimiento activo y saludable en la ciudad de Huelva. Hoy en día, muchas de las actuaciones que se encuentran en las agendas políticas locales se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en el marco de la Agenda 2030. Sin duda, una de las acciones más vinculadas a muchos de ellos, consiste en hacer de nuestras ciudades espacios seguros, accesibles e inclusivos. Con respecto a las personas mayores, en una sociedad que tiene como uno de sus principales logros el aumento de la esperanza de vida, poner el foco de atención en la mejora de la calidad de vida a medida que se envejece es un paso hacia la consecución de sociedades más justas e igualitarias. Para conseguir este objetivo, el Ayuntamiento de Huelva, con su alcaldesa, Pilar Miranda y su concejal de Participación ciudadana y Mayores, Manuel Jesús Soriano Pinzón, a la cabeza, ha elegido contar con la participación de investigadores de la Universidad de Huelva, procedentes de diferentes departamentos y disciplinas, conformándose así una alianza Ayuntamiento-Universidad. Forma parte de la idiosincrasia de la Universidad de Huelva la manera en que colabora con las Administraciones Públicas para revertir al tejido social, de múltiples formas, todo el conocimiento científico y la capacidad de innovación social que somos capaces de aportar. La colaboración está resultando máxima, en parte debido a un tejido asociativo y participativo que está vertebrado y que cada día nos muestra su interés y ganas de participar, siendo de hecho los protagonistas. Aún estamos en la primera fase del proceso (diagnóstico) para conseguir una ciudad más amigable con las personas mayores, pero se atisba un horizonte ilusionante gracias a la implicación y las ganas de hacer de muchos, contribuyendo así a construir un futuro más prometedor para Huelva. El camino que recorrer es largo debido a la utilización de una metodología que es parsimoniosa y que consta de varias fases: 1ª implicarse y comprender, 2ª planificar estratégicamente, 3ª actuar e implementar y 4ª evaluar (en ciclos de cinco años). Nos encontramos dando los primeros pasos, identificando y comprendiendo las debilidades, pero también las fortalezas que la ciudad de Huelva ofrece respecto a las personas de edad avanzada en las ocho áreas señaladas por la OMS: espacios al aire libre y edificios, transporte, vivienda, participación social, respeto e inclusión social, participación cívica y empleo, comunicación e información, y servicios sociales y de salud. En el proceso iremos aprendiendo a través de las aportaciones que las personas mayores de manera generosa nos brindan, y que nos harán comprender cuál es su día a día, detectando necesidades específicas para actuar. La culminación de todo ello nos llevará finalmente a la creación y/o transformación de los espacios físicos y sociales en los que las personas mayores se desenvuelven, logrando que sean favorecedores de un envejecimiento más saludable y también más satisfactorio para todos. ¡Qué así sea!

martes, 22 julio 2025 10:55

Participantes en este programa durante uno de los cuentacuentos.
26 - 06 - 2025

II Edición Proyecto «Los mayores cuentan»

Raquel Valadés Rodríguez. Directora de Relaciones Institucionales y Mayores Ayuntamiento de Fuenlabrada. El Proyecto Intergeneracional de cuentacuentos «Los mayores cuentan», de la concejalía de mayores del Ayuntamiento de Fuenlabrada, es una iniciativa que busca unir diferentes generaciones y promover la inclusión en el municipio. En los Centros de Mayores municipales, el “contar cuentos” ha tomado un nuevo impulso gracias a este proyecto innovador. Durante todo el curso escolar, un grupo de personas mayores se ha estado formando en técnicas de cuentacuentos y en Lengua de Signos para poder contar historias a niños de entre dos y cinco años. El objetivo es que las personas mayores puedan participar activamente en el municipio y, al mismo tiempo, que los niños tengan acceso a historias que también sean inclusivas y accesibles. Este año, se pone en marcha una segunda edición del proyecto. Esta iniciativa se basa en tres ideas principales: promover un envejecimiento activo, prevenir la soledad no deseada y fomentar la cultura a través de los cuentos. Además, busca fortalecer los lazos entre generaciones en Fuenlabrada. Lo que hace especial, es que, durante las visitas mensuales a las escuelas infantiles, las personas mayores usan la Lengua de Signos Española, lo que convierte la narración en un espectáculo visual y sensorial. Esto no solo enriquece la narración, sino que también ayuda a los niños a desarrollar nuevas formas de comunicarse, independientemente de sus habilidades lingüísticas, y les proporciona un apoyo visual para aprender, algo fundamental en esta etapa en la que el lenguaje oral es limitado. Las personas mayores aprenden a contar historias, a proyectar su voz y a signar canciones, pero también reciben formación en creación de personajes, técnicas de memorización, relajación y expresión corporal y facial. Todo esto lo imparten profesionales especializados en Ciencias Sociales, Educación y Lengua de Signos. El Ayuntamiento también ofrece formación especializada en técnicas de cuentacuentos e interpretación, para que las personas mayores puedan adaptarse mejor a su público infantil en las escuelas y colegios públicos de Fuenlabrada. Seleccionando cuentos, que priorizan la inclusión, igualdad y respeto a la diversidad. El grupo de cuentacuentos está formado por personas usuarias de los Centros Municipales de Mayores, y cada semana dedican una hora y media a esta formación. Ellas aportan cariño, tiempo y sus habilidades, y ya han repetido su colaboración después del éxito de la primera edición. En resumen, con «Los mayores cuentan», el Ayuntamiento de Fuenlabrada quiere dar voz y visibilidad a las personas mayores, reconociendo su protagonismo en la construcción de una ciudad amigable con las personas mayores, mediante el encuentro intergeneracional, el respeto a la diversidad, la participación social y el fomento de la cultura.

jueves, 26 junio 2025 11:46

Cartel del Plan Local para un Envejecimiento Integral de Terrassa
09 - 10 - 2024

Plan Local para un Envejecimiento Integral de Terrassa. PLEI'T 2019-2030

Maria Victoria Hernández Salamero, Jefa de Servicio, y Sara Gallés Villaplana, técnica. Servicio de Promoción de las Personas Mayores del Ayuntamiento de Terrassa. En 2024 Terrassa cumple diez años de su entrada como miembro de la Red de Ciudades Amigas de las Personas Mayores. Durante este tiempo, hemos hecho un largo recorrido con la clara voluntad de impulsar políticas de envejecimiento activo y nos gustaría compartirlo con las otras ciudades amigables de la Red. Recorrido de Terrassa en la Red: El 2014 se elaboró un primer plan para la ciudad que se llamó Plan Ciudad Amiga de las Personas Mayores 2015-2018. Se empezó evaluando las condiciones de amigabilidad en Terrassa, con un diagnóstico participativo, y definiendo propuestas de acciones para mejorarla, aprovechando a la vez el potencial que las persones mayores podían ofrecer. El plan incluyó 55 propuestas de acciones estructuradas en ocho dimensiones: participación social y cívica; movilidad y transporte; accesibilidad y uso de los espacios públicos y privados; vivienda; servicios sociales y de salud; relaciones de apoyo y ayuda mutua; respeto, desigualdades y condiciones de inclusión y comunicación e información. El año 2018 se evaluaron las acciones realizadas (proceso y resultado) y el impacto del proyecto en Terrassa, ciudad amiga de las personas mayores, a través de consultas a la ciudadanía, grupos de discusión y entrevistas. Ese mismo año se hizo una nueva diagnosis para poder desarrollar un análisis proyectivo de la población en los próximos 10 años, y más tarde se empezó a elaborar de forma participada el Plan. Metodológicamente, la diagnosis cualitativa se planteó a partir de un proceso consultivo de participación que permitió incorporar las aportaciones y puntos de vista de diferentes personas, instituciones, entidades y asociaciones de Terrassa. Las principales técnicas utilizadas fueron la creación de 4 grupos de discusión con personas mayores, encuesta online a 40 asociaciones y entidades de la ciudad, entrevistas en profundidad con personal técnico y responsable de servicios internos y externos del municipio, y mesas técnicas de trabajo con expertos municipales. Este proceso que debería haber terminado en una propuesta de plan en el 2019, se vio afectado por problemas estructurales del servicio y posteriormente por la pandemia y el confinamiento. Este retraso dio la oportunidad de incorporar elementos que lo enriquecieron por la experiencia y conocimientos nuevos acumulados y permitieron a la vez que este se construyera en base a los nuevos marcos de referencia, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas o la Década del Envejecimiento Saludable 2021-2030 de la OMS, o los nuevos datos municipales estadísticos, en el que destaca la proyección de población de la ciudad con el Informe Horizonte 2030. Para terminar el diagnóstico y el plan se hicieron, a lo largo de 2021, dinámicas de grupo con las personas mayores y entidades, que se complementaron con las ideas aportadas por los representantes de las asociaciones mediante el proceso participativo abierto. Se hicieron encuestas de opinión online a toda la ciudadanía a través de la plataforma de participación ciudadana donde se explicaba todo el proceso, respondieron más de 800 personas. Se trabajó de forma transversal con distintos servicios municipales. Se hicieron más entrevistas de profundidad con distintas personas significativas de la ciudad, de distintos ámbitos, para que aportaran su mirada. Algunos ejemplos: Blanca Maza. Trabajadora social del Ayuntamiento de Terrassa desde hace muchos años, especialista en personas mayores. Actualmente jubilada. Andrés Rueda. Gerontólogo social. Director del Centro Geriátrico San Pedro de las Fuentes de Terrassa. Presidente de la Asociación Catalana de Directores de Centros de Atención a la Dependencia (ASCAD). Sanaa Ayllal. Vicepresidenta de la Comunidad Musulmana de Terrassa. Carmen Aguilar. Ama de casa. Referente vecinal de Ca n'Anglada. Luchadora por causas sociales en defensa de los más vulnerables de la ciudad. Finalmente, en febrero de 2022, fue aprobado en el pleno el Plan Local para un Envejecimiento Integral de Terrassa 2030 (PLEI’T), que ha recogido y aprovechado el recorrido y los aprendizajes de Terrassa, Ciudad Amiga de las Personas Mayores. Plan Local para un Envejecimiento Integral de Terrassa 2030 ¿Qué es el PLEI’T? El Plan Local para un Envejecimiento Integral de Terrassa 2030 es el documento que define los objetivos generales y específicos para dar respuesta a la realidad actual y de futuro de las personas mayores de la ciudad. El Plan se divide en 4 líneas estratégicas, y cada línea estratégica plantea un objetivo global que se desglosa en varios objetivos de trabajo para un periodo de 10 años. Tres líneas estratégicas son las que propone la OMS en el Plan para la Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030): Reconocer la contribución social y cultural de las personas mayores y su valor. Proteger a las personas mayores, cuidarlas y ofrecerles apoyo, en especial a las más vulnerables Diseñar entornos favorables para que todas las personas, incluidas las personas mayores, sientan cerca su Ciudad. Pero también el Plan de Terrassa incluye una cuarta línea: 4. Comunicar, sensibilizar y fomentar el conocimiento. Esta última pretende ser una línea de visión estratégica que permita reconocer que estamos ante un nuevo paradigma de sociedad debido al cambio demográfico, que nos está llevando a un escenario nunca visto, no sólo en lo que se refiere a las políticas públicas, sino también a la propia concepción de la sociedad. Por ello, este punto estratégico, pretende poner conciencia en cambiar miradas en relación a la vejez y su diversidad, partiendo siempre de la base que deben ser las personas mayores las protagonistas, y que es crucial que todo el mundo participe en este proceso de construcción de estas nuevas sociedades longevas. ¿Cuál es su misión? Diseñar políticas públicas para las personas mayores de la ciudad. ¿Con qué objetivo se ha elaborado? Responder a los cambios sociales y estructurales que afectan a las personas mayores de manera activa y cercana, con la participación de la ciudadanía. ¿En qué principios se basa? Personas mayores y barrio: Tenemos que fomentar el sentimiento de pertenencia de las personas mayores a su entorno próximo, haciéndolo accesible y amigable. Accesibilidad universal: Tenemos que propiciar que las personas mayores vivan de manera autónoma y participen en todos los aspectos de la vida en igualdad de condiciones que el resto de la población. Esto implica tener acceso al entorno físico, al transporte, a la información, en la tecnología y a las comunicaciones. Empoderamiento y derechos sociales: Tenemos que reconocer el valor social de las personas mayores, sus aportaciones y sus conocimientos. Son sujetos activos de la sociedad y tenemos que protegerlos de situaciones de vulnerabilidad. Cohesión social y relaciones intergeneracionales: Tenemos que fomentar las relaciones entre las personas mayores y las personas de otras edades para construir una ciudad más fuerte y próxima. Tenemos que crear una red social y potenciar el trabajo comunitario. Interseccionalidad: Tenemos que valorar la diversidad desde un punto de vista global. Innovación social y tecnología: Tenemos que garantizar el acceso a las nuevas tecnologías y la formación digital de toda la ciudadanía y generar recursos que den respuesta a las nuevas necesidades. Interdependencia: Tenemos que construir relaciones entre la ciudadanía y las instituciones desde el reconocimiento mutuo y la igualdad. ¿Qué retos nos planteamos? El área de Derechos Sociales y de Ciclos de la Vida del Ayuntamiento de Terrassa ha identificado los 5 grandes retos que hay que lograr para que en 2030 la ciudad dé respuesta a las necesidades previstas y también expresadas por las entidades y la ciudadanía. Son los siguientes: Favorecer el envejecimiento activo y saludable en una ciudad accesible. Garantizar servicios de cuidado y apoyo a las personas mayores en situación de dependencia. Hay que facilitar la permanencia voluntaria en el hogar, ofrecer alternativas de vivienda y crear plazas residenciales de calidad. Trabajar para prevenir y visibilizar el maltrato de las personas mayores. Favorecer las redes de apoyo y la cercanía para prevenir la soledad no deseada. Promover proyectos intergeneracionales que destaquen el valor y los conocimientos de las personas mayores. El PLEI’T concreta la estrategia en acciones a través de los planes de acciones vinculados a los mandatos políticos. El Plan de acciones 2022-2023 contiene un despliegue de 150 acciones realizadas por más de 30 servicios, de los diferentes objetivos específicos. En octubre 2023 se recogieron las valoraciones de estas 150 acciones, con las que se elaboró un documento que incluía las dinámicas para evaluarlo de forma participada. El siguiente paso, con el inicio de 2024, será elaborar el Plan de Acciones 2023-2028 con los servicios municipales, en relación con el nuevo plan de mandato que acaba de aprobarse recientemente y las acciones que cada uno de ellos ha elaborado y que pueden tener relación con el proceso de envejecimiento y las estrategias del PLEI. Se ha elaborado un documento en lectura fácil para facilitar la accesibilidad de toda la información del PLEI a la ciudadanía de Terrassa. Propuesta de Evaluación Participada del PLEI’T Para hacer el seguimiento y la evaluación del Plan, se crearán dos comisiones: La Comisión Municipal de Envejecimiento (CME) y la Comisión de Seguimiento del PLEI’T (CSP). Además, los estudios previstos en el mismo PLEI’T tienen que servir para evaluar aspectos concretos y para actualizar los contenidos a medida que pasen los años, en un proceso de mejora continua. Estructura y funcionamiento de las comisiones: La Comisión Municipal de Envejecimiento (CME), formada por el Servicio de Promoción de las Personas Mayores, Servicios Sociales, Servicio de Promoción de la Autonomía Personal y Servicio de Salud y Comunidad. Son el grupo motor de trabajo transversal que realiza el seguimiento y evaluación técnica del PLEI'T y del Plan de Acciones que se deriva para cada mandato. Además, la Comisión de Seguimiento del PLEI’T elaborará: a) Un informe de evaluación del plan de acciones cada 4 años. b)Un informe de evaluación final del PLEI’T en enero de 2031. La Comisión de Seguimiento del PLEI'T (CSP), formada por miembros de formaciones políticas y Sindicatos con representación en el Pleno municipal que forman parte del Consejo Municipal de las Personas Mayores, representantes del Consejo Municipal de las Personas Mayores y la Comisión Municipal de Envejecimiento son los responsables de analizar y debatir los informes elaborados por la Comisión Municipal de Envejecimiento con el objetivo de realizar una valoración global de los resultados, detectar nuevas necesidades, hacer propuestas de trabajo y de acciones de ciudad y garantizar la participación de las personas mayores en los asuntos municipales que les afectan. Conclusiones En definitiva, envejecer es un proceso natural que lo deseable es que se realice de forma activa, saludable, digna y empoderada. Una ciudad que mira su futuro, según el cambio demográfico que se está produciendo y sus consecuencias, es una ciudad que mejor puede atender su diversidad y ser inclusiva en todas las etapas de la vida. El PLEI'T 2030 pretende facilitar una respuesta planificada, estratégica y global desde las políticas públicas para los próximos 10 años. La administración pública reconoce a las personas mayores y quiere continuar construyendo conjuntamente una ciudad en la que envejecer con calidad y con proyectos vitales diversos. Las personas mayores son las protagonistas de estos cambios y es crucial que lo sean para conseguir este proceso de construcción de estas nuevas sociedades longevas. Bibliografía PLEI en lectura fácil Web municipal del PLEI Web municipal del Servicio de Promoción de las Personas Mayores Jornada vida Con Sentido. Continuamos.Construyendo proyectos vitales Catalán Pla Local per un Envelliment Integral de Terrassa Plan de Acciones 2022-2023 Plan Terrassa Ciutat Amiga de les Persones Grans 2015-2018 Evaluació del projecte Terrassa Amiga de les Personas Grans 2015-2018 Diagnosi cualitativa i qualitativa 2018 Resumen encuestas a la ciudadania 2021 Informe Horizonte 2030

miércoles, 09 octubre 2024 12:07

Cartel conmemorativo por el Día Internacional de las Personas Mayores 2023.
20 - 12 - 2023

1 de octubre, Día Internacional de las Personas Mayores de 2023, un compromiso con los derechos de las personas mayores

Maite Pozo,coordinadora de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores. Imserso. Hace 75 años, el 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, un documento crucial en la historia de los derechos humanos. Esta Declaración fue redactada por representantes de todo el mundo de diferentes ámbitos jurídicos, culturales y lingüísticos, es el primer documento que articula los derechos humanos fundamentales que deben protegerse de manera universal. Para conmemorar este hito histórico, y para avanzar hacia un futuro que garantice que todas las personas, de todas las edades, disfruten plenamente de sus derechos humanos y libertades fundamentales, este año 2023, el tema elegido por Naciones Unidas para visibilizar y debatir el 1 de octubre, Día Internacional de las Personas de Mayores, es «Cumplir la promesa de la Declaración Universal de Derechos Humanos para las personas mayores: a través de las generaciones». Naciones Unidas insta a reflexionar sobre las medidas y acciones a llevar a cabo que contribuyan a construir sociedades basadas en los derechos humanos y a “generar compromisos entre todas las partes interesadas para potenciar la protección de los derechos humanos de las generaciones actuales y futuras de personas mayores en todo el mundo”. La Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores se suma a esta conmemoración y pone en valor la participación de las personas mayores que esta Red promueve en los procesos de mejora para la creación de entornos amigables. Los pueblos y ciudades amigables facilitan la participación de las personas mayores para mejorar el entorno físico y social más cercano, el lugar en el que viven. Esta participación es una herramienta eficaz para la promoción y protección de los derechos de las personas mayores. Cuando las personas de cualquier edad se sienten incluidas participan más, y cuando participan, mejoran las redes sociales, el bienestar, disminuye el riesgo de aislamiento social y se favorece un envejecimiento saludable y satisfactorio. Facilitar la participación de las personas mayores en la vida social, cívica, cultural, política y económica de una localidad refuerza su sentimiento de inclusión y, también, el empoderamiento. La participación facilita el ejercicio de derechos y la reivindicación para exigir que se cumplan cuando se atenta contra ellos (por ejemplo, discriminación por edad). Una ciudad o comunidad amigable con las personas mayores facilita la participación y la convivencia: Crea entornos inclusivos y accesibles que no discriminen a las personas a medida que envejecen. Ofrece oportunidades de participación (social, cultural, política, educativa, espiritual, ocio) a la población de mayor edad. Trabaja para superar el edadismo, es decir, los estereotipos y prejuicios negativos sobre la vejez y la invisibilización de las personas mayores. Ofrece espacios de convivencia y actividades que promueven las relaciones sociales e intergeneracionales, que a su vez generan redes comunitarias de apoyo mutuo. Mejora la accesibilidad (física y cognitiva) de los espacios públicos y actividades, la accesibilidad es fundamental para facilitar la participación y la posibilidad de relacionarse a todas las personas. En definitiva, los municipios amigables con las personas mayores diseñan e introducen mejoras para satisfacer las necesidades de la amplia diversidad de personas mayores, promover su salud, autonomía, inclusión y contribuciones en todas las áreas de la vida comunitaria, respetar sus decisiones y opciones de estilo de vida, y anticipar y responder flexiblemente a las necesidades y preferencias relacionadas con el envejecimiento. Además, en este proceso, cuentan con la ciudadanía y diversidad de actores y sectores locales, generando implicación y “compromisos entre todas las partes interesadas”. Los procesos participativos acercan los gobiernos locales a la ciudadanía, y viceversa, la ciudadanía se acerca a su ayuntamiento. Implican un mejor conocimiento en ambas direcciones, y un mejor conocimiento facilita la comprensión de necesidades, demandas y recursos. Facilita el ejercicio de derechos, pero también el compromiso y la motivación con el ayuntamiento y para contribuir a mejorar el municipio. Se anima a los ayuntamientos que pertenecen a la Red en nuestro país a reforzar su compromiso con la amigabilidad de sus municipios y seguir avanzando en las mejoras necesarias, contando con la opinión, demandas y necesidades, y también propuestas, de las personas mayores en este proceso. Asimismo, se anima a los ayuntamientos que todavía no forman parte de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, cuyos nuevos gobiernos municipales se han constituido recientemente, a conocer y formar parte de esta Red, y aprovechar los cuatro años de gobierno que tienen por delante para hacer de sus municipios lugares amigables donde envejecer de manera digna, saludable y satisfactoria. En palabras del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, “Las personas de edad son fuentes inestimables de conocimientos y experiencia y tienen mucho que aportar a la paz, al desarrollo sostenible y a la protección de nuestro planeta” y la Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores puede ser una herramienta útil para facilitar esa contribución tan necesaria. Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores en España-Imserso. «Age-friendly World»-OMS. Naciones Unidas. UNIDOP 2023.

miércoles, 20 diciembre 2023 10:27

Mujer mayor ante una ventana en contraluz
09 - 10 - 2024

Una sociedad que reclama justicia social no puede seguir invisibilizando los abusos y malos tratos hacia las personas mayores

Mónica Ramos Toro. Geroantropóloga feminista. Coordinadora técnica de UNATE - La Universidad Permanente y Fundación PEM - Patronato Europeo de Mayores. A pesar de que los abusos y malos tratos hacia las personas mayores son considerados un problema social y de salud pública, existen escasos estudios que aborden esta problemática (UDP, 2019 y 2016; United Nations, 2013; Sancho, et al, 2011; Casado y Bárcena, 2014) y menos aún que lo hagan desde una perspectiva de género (Ramos et al., 2020; United Nations, Ibíd., 2013; Luoma, et al., 2011; Barba, et al., 2009). De hecho, no ha sido hasta hace relativamente poco tiempo cuando se ha evidenciado que las personas mayores también son víctimas de malos tratos, por lo que su investigación es muy reciente (Red2Red, 2018). Prueba de ello es que las Naciones Unidas abordan por primera vez la violencia contra las personas mayores en la II Asamblea Mundial del Envejecimiento, celebrada en Madrid en 2002, en la que se presenta un informe al respecto. Una década después, el 9 de marzo de 2012, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el 15 de junio como el Día Mundial de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, con el objetivo de poner en el calendario mundial esta problemática tan invisibilizada. En el caso de España, en el año 1996 se celebró la Primera Conferencia Nacional de Consenso que abordó los malos tratos en las vejeces, dando lugar como resultado a la Declaración de Almería, según la cual, «maltrato a mayores sería todo acto u omisión sufrido por personas de 65 años o más, que vulnera la integridad física, psíquica, sexual y económica, el principio de autonomía o un derecho fundamental del individuo; que es percibido por éste o constatado objetivamente, con independencia de la intencionalidad y del medio donde ocurra (familiar, comunidad e instituciones)». Aunque la definición más aceptada tanto a nivel nacional como internacional es la que planteó la Red Internacional para la Prevención del Maltrato hacia las Personas Mayores (INPEA) en 1995, y ratificada en 2002 por la OMS, conocida como la Declaración de Toronto, en la que los abusos y malos tratos hacia las personas mayores (MTPM) se definen como: “la acción única o repetida, o la falta de la respuesta apropiada, que causa daño o angustia a una persona mayor y que ocurre dentro de cualquier relación donde exista una expectativa de confianza”. Es tan amplio el espectro de los abusos que abarca desde malos tratos físicos, psicológicos, sexuales, financieros, negligencia y abandono, vulneración, obstinación diagnóstica, obstinación terapéutica, entre otros. Así, por ejemplo, se considera abuso financiero o económico cuando se hace un uso ilegal o indebido de propiedades o finanzas pertenecientes a una persona mayor. Cuando se le niega el derecho al acceso y control de sus fondos personales. O cuando se le coacciona o engaña para que modifique su testamento u otros documentos jurídicos. El término negligencia hace referencia a la falta de atención u omisión a las necesidades básicas de las personas mayores: se puede ejercer de manera activa o pasiva. Y se considera abandono a la deserción completa por parte de la persona que ha asumido el papel de cuidadora de una persona mayor. En definitiva, todas las formas de abusos y malos tratos llevan implícita una vulneración de los derechos de las personas mayores. Asimismo, los escenarios en los que se producen los malos tratos son muy diversos: el domicilio de la persona mayor, el hogar de los/as hijos/as, la sala de urgencias de un hospital, la consulta de atención primaria, una residencia para personas mayores, una entidad financiera, un centro de formación para personas mayores, los medios de comunicación, etcétera. Además, aunque los MTPM se acaban expresando en conductas concretas, a menudo hunden sus raíces en variables estructurales. Se estima, por ejemplo, que en España, el 27% de las personas mayores técnicamente son "pobres" y un porcentaje parecido se encuentra en el umbral de la pobreza, y es sabido que son las mujeres, con frecuencia viudas, las que mayoritariamente subsisten con pensiones de viudedad o asistenciales, en condiciones de precariedad. Esto debe hacernos reflexionar ya que, aunque los malos tratos a personas mayores se dan en todas las clases sociales, los escenarios de exclusión se convierten en un caldo de cultivo determinante. Según INPEA, los datos de los que disponemos sobre malos tratos a personas mayores son apenas la punta del iceberg, y se pueden utilizar únicamente como datos orientativos, pero no como estimación precisa sobre su prevalencia. Por ejemplo, el estudio de incidencia realizado en 1998 en EEUU por el National Center on Elder Abuse estimó que sólo el 16% de las personas mayores de 65 años que había padecido maltrato lo habían notificado a una institución oficial; es decir, 5 de cada 6 casos quedaban sin notificar. En 2017, un estudio basado en el análisis de 52 estudios realizados en 28 países de diversas regiones del mundo, estimó que, durante 2016, el 15,7% de las personas de 60 años o más fueron sometidas a alguna forma de abuso. Y según la OMS, la tasa de maltrato a personas mayores en el mundo se sitúa entre el 4% y el 6%, cifras parecidas a lo que apuntan los estudios realizados en España, en los que la incidencia oscila entre el 4% y el 5%, siendo las formas más frecuentes la negligencia y el abuso emocional —en todas sus formas— y las menos frecuentes, el maltrato físico y el abuso sexual. Además, se reconoce que el abuso contra las personas mayores es el menos conocido a nivel mundial y su prevalencia es incalculable (al menos de momento) debido a los numerosos factores que impiden su estudio: invisibilidad social e institucional; deterioro cognitivo, trastornos psicológicos como la depresión, dependencia o discapacidad de la víctima; sentimientos de vergüenza, tristeza e impotencia que llevan al ocultamiento de la situación de maltrato; falta de conciencia por parte de las propias personas mayores de estar sufriendo malos tratos, o de quienes los ejercen de estar infligiéndolos, etcétera. Otra complicación añadida es que los estudios de los que disponemos presentan problemas tanto metodológicos como conceptuales que dificultan la comparación de los resultados, lo cual limita la representatividad y posible generalización de los mismos. Problemas entre los que destacan: la falta de acuerdo universal en algunos criterios —como, por ejemplo, los tipos de malos tratos a incluir en los estudios—, la falta de procedimientos de muestreo claros, la utilización de múltiples instrumentos para evaluar los malos tratos, etcétera (Red2Red, Ibíd., 2018; Sancho, et al, Ibíd., 2011). Asimismo, la mayoría de los estudios disponibles se han realizado en países occidentales y son muy escasos los realizados, por ejemplo, en las sociedades asiáticas o africanas, por lo que el conocimiento de los malos tratos a personas mayores a nivel mundial es muy limitado (United Nations, Ibíd., 2013). E incluso para la comparativa con datos nacionales, a pesar de disponer de más estudios en países occidentales, en ocasiones con contextos culturales y tradicionales claramente distintos al español, la extrapolación de datos se hace muy difícil y, en ocasiones, poco útil. A pesar de ello, queda evidenciado que los estudios con los que contamos sirven al menos para demostrar que los malos tratos hacia las personas mayores existen y que son un problema social y de salud pública. En lo que coinciden todos los estudios es en que entre los factores que caracterizan a las víctimas destacan: el ser mujer —las mujeres representan del 66 al 100% de los casos, según el estudio que analicemos—, la edad avanzada, un elevado grado de dependencia y deterioro, la escasez de recursos económicos, el aislamiento social y la falta de apoyos familiares y/o sociales. Además, parece que son las mujeres las que sufren los casos más graves de maltrato tanto físico como psicológico. Vemos, pues, que la confluencia de factores como el género y la edad hace que las mujeres mayores tengan un alto riesgo de sufrir algún tipo de maltrato en sus vejeces. Lo que también podemos afirmar es que la principal causa que perpetúa esta discriminación, abuso y malos tratos hacia las personas mayores tiene que ver con la mirada estereotipada y estigmatizadora que existe todavía sobre las mismas, así como con las representaciones sociales edadistas sobre el envejecimiento y la vejez definidas todavía como un proceso y una etapa de la vida con connotaciones negativas. Este edadismo y la escasa adopción de un enfoque de género son dos factores que contribuyen a invisibilizar el maltrato infligido a las personas mayores, lo que afecta especialmente a las mujeres, ya que son quienes más los sufren (Ramos, et al. Ibíd., 2020; UDP, 2019; Casado y Bárcena, Ibid., 2014; Sánchez Moro, Ibíd., 2013). El edadismo genera unas actitudes y representaciones sociales negativas hacia las personas mayores que, en cierta forma, «hacen que se las deshumanice» (Sánchez Moro, Ibíd.). Especialmente negativas son las imágenes socioculturales que las muestran como seres frágiles, débiles, dependientes y con escaso o nulo poder y control sobre sus vidas, lo que provoca que se les dé un trato desempoderante en el que se tiende a anular su capacidad para la toma de decisiones y el desarrollo de una vida autónoma. En el mismo sentido, deberíamos considerar un mal trato, o al menos la ausencia de buen trato, la falta de protagonismo y reconocimiento de las aportaciones que realizan las personas mayores, especialmente las mujeres mayores, en la sociedad y en las familias, y que invisibilizan su contribución al desarrollo y bienestar. Este edadismo es un caldo de cultivo sobre todo para el abuso y la violencia hacia las mujeres mayores —que son las que llegan a edades más avanzadas— en diferentes ámbitos, tanto familiares como institucionales o sociales, haciendo de éste un grave problema de muy difícil abordaje, dada la escasez de estudios que evidencien datos reales sobre su incidencia, la falta de visibilidad de esta problemática en los medios de comunicación y la falta de concienciación de la sociedad en su conjunto y de los/as profesionales que tratan de manera cotidiana con familias y con personas mayores. En esta línea de trabajo necesario, la Década del Envejecimiento Saludable (2020-2030) promovida por la Organización Mundial de la Salud, establece entre sus prioridades superar el edadismo cambiando “nuestra forma de pensar, sentir y actuar con respecto a la edad y el envejecimiento”, y fomentar los entornos físicos y sociales amigables con la población mayor que aseguren que las ciudades y comunidades “fomenten las capacidades de las personas mayores”. Ambas pueden contribuir a la toma de conciencia y superación de los malos tratos y abusos a personas mayores. En conclusión, desde UNATE - Fundación PEM, queremos destacar que no sólo en torno al 15 de junio Día de la Toma de Conciencia sobre el Abuso y Malos Tratos en la Vejez tenemos que poner el foco en esta problemática social, si no de manera más sistemática, ya que sólo se mejora aquello que se saca a la luz y se prioriza en la agenda política y social. Por ello, es necesario reivindicar un enfoque de derechos en todo lo relativo a las personas mayores: nacemos con derechos y no los perdemos por el hecho de hacernos mayores. Además, es imprescindible adoptar un enfoque de género en el abordaje de la violencia contra las mujeres mayores que permita visibilizar sus características y necesidades propias, lo que repercutirá en un desarrollo de políticas, estrategias y estándares que sirvan para detectar e intervenir en las diferentes situaciones de violencia y, en última instancia, para contribuir a su prevención. Bibliografía: Barba Martínez, José María; Ferrer Prior, Virtudes; Gea Serrano, Amor; Guillén Martínez, Catalina y Turné García, Marina (2009), Protocolo para la Prevención y Detección de la Violencia en la Mujer Mayor de 65 años, Región de Murcia, Instituto de la Mujer de la Región de Murcia y el Servicio Murciano de Salud. [Internet] 2009 [recuperado 22 noviembre 2010]. Casado Bermejo, Inés y Bárcena Calvo, Carmen (2014), «Analysis of violence against elderly woman», Procedia Social and Behavioral Sciences, 161 (2014), pp. 110-114. [Internet] 2014 [recuperado 11 mayo 2015] Luoma, Minna-Lisa; Koivusilta, Mira; Lang, Gert; Enzenhofer, Edith Enzenhofer; De Donder, Liesbeth; Verté, Dominique; Reingarde, Jolanta; Tamutiene, Ilona; Ferreira-Alves, José; Santos, Ana João and Penhale, Bridget (2011), Prevalence Study of Abuse and Violence against OlderWomen. Results of a Multi-cultural Survey in Austria, Belgium, Finland, Lithuania, and Portugal (European Report of the AVOW Project). Finland: National Institute for Health and Welfare (THL). [Internet] 2011 [recuperado 8 noviembre 2012]. Organización Mundial de la Salud (2020). Década del Envejecimiento Saludable (2020-2030). [Internet] 2020. Ramos Toro, Mónica (coord.) (2020). Diagnóstico de la violencia de género que sufren las mujeres mayores de 60 años en la ciudad de Madrid, promovido y financiado por la Dirección General de Prevención y Atención frente a la Violencia de Género. Área de Gobierno de Familias, Igualdad y Bienestar Social. Ayuntamiento de Madrid, de julio a diciembre de 2020. Red2Red Consultores (2018), La violencia de género contra las mujeres mayores en la población aragonesa, Instituto Aragonés de la Mujer. [Internet] 2018 [recuperado 28 de diciembre 2018]. Sancho Castiello, Mayte; Pérez Rojo, Gema; Barrio Truchado, Elena; Yanguas Lezaun, José Javier; Fernández de Trocóniz, María Izal (2011). Estudio de prevalencia de malos tratos a personas mayores en la Comunidad Autónoma del País Vasco. Documentos de Bienestar Social, nº 75. Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco. [Internet] 2011 [recuperado 8 noviembre 2012]. Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP). (2016). Prevención de malos tratos a personas mayores. [Internet] 2016 [recuperado 13 junio 2016]. (2019). Informe sobre edadismo. [Internet] 2019 [recuperado 8 junio 2019]. United Nations (2013), «Neglect, Abuse and Violence against Older Women», New York: Division for Social Policy and Development Department of Economic and Social Affairs, United Nations. [Internet] 2013 [recuperado 2 abril 2014].

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